📝 Resumen Académico
Escrita en el siglo IV a.C., la "Ética a Nicómaco" de Aristóteles representa la obra cumbre del eudemonismo y la ética teleológica de la antigüedad clásica. El filósofo parte de la premisa de que toda acción humana tiende hacia un fin, siendo el bien supremo la felicidad (*eudaimonía*), entendida como la realización plena de la función racional propia del hombre a lo largo de una vida completa. Para alcanzarla, el estagirita propone el cultivo sistemático de la virtud, la cual clasifica en dos categorías: virtudes éticas, que moldean el carácter mediante el hábito y se definen como el justo medio racional entre el exceso y el defecto; y virtudes dianoéticas, que perfeccionan el intelecto a través de la enseñanza, destacando la prudencia (*phronesis*) y la sabiduría (*sophia*). La obra también dedica reflexiones seminales a la justicia, la amistad y el valor ético de la contemplación filosófica. La influencia de este tratado ha sido transversal y perenne en el pensamiento moral de Occidente, configurando la escolástica medieval a través de Tomás de Aquino e inspirando el resurgimiento contemporáneo de la ética de las virtudes y el comunitarismo.