📝 Resumen Académico
Publicada en 1785, la "Fundamentación de la metafísica de las costumbres" de Immanuel Kant es una de las obras cumbres de la filosofía moral de todos los tiempos, destinada a fijar el principio supremo de la moralidad sobre bases exclusivamente racionales, independientes de la teología y del empirismo utilitarista. El pensador prusiano inicia su argumento sosteniendo que la "buena voluntad" es lo único intrínsecamente bueno sin restricción alguna, pues no depende del éxito de la acción sino de la rectitud de la intención. El núcleo teórico del texto reside en la formulación del imperativo categórico, ley moral incondicional que obliga a los sujetos racionales a actuar conforme a máximas que puedan desearse de manera coherente como leyes universales, y a tratar a la humanidad, tanto en uno mismo como en los demás, siempre como un fin y nunca meramente como un medio de instrumentalización. A través de este concepto, Kant establece la noción de autonomía de la voluntad y la dignidad inalienable de la persona dentro de un hipotético "reino de los fines". Su influencia ha sido colosal, constituyendo la piedra angular de la ética deontológica contemporánea y el fundamento conceptual de la de los derechos humanos.