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HISTORIA GENERAL DE LA CIENCIA II
02 | Capítulo 18 (Sellés y Solís) La filosofía natural y el experimento
🎬 🕰️ Relojes de Einstein, mapas de Poincaré
✍️ Basado en: Historia de la ciencia
Autor: Sellés García, Manuel; Solís Santos, Carlos
🤖 Contenido realizado con NotebookLM
Lista de reproducción de la asignatura:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOGMZv33JfbCI19OyvRfi-RR
Transcripción
Bueno, vamos a meternos de lleno en una de las batallas intelectuales más alucinantes de la historia. Y ojo, que no se libró con espadas en un campo de batalla, no. Se libró en laboratorios y, sobre todo en las mentes de los pensadores más brillantes de Europa. Para entender bien esta historia, tenemos que viajar al siglo XVII. Es una época de descubrimientos increíbles, ¿sí?, pero también de una confusión tremenda. Fenómenos como la electricidad o el magnetismo, vamos, que casi parecían cosa de magia. Y para intentar poner un poco de orden en todo esto, los científicos de la época o filósofos naturales, como se les llamaba, tenían, por así decirlo, dos fantasmas discutiendo en su cabeza. Dos guías totalmente distintas, dos maneras de ver el universo que eran como la noche y el día. Y claro, elegir una u otra lo cambiaba absolutamente todo. Empecemos por el principio, por el contexto. La ciencia no era un paseo por el parque, ni mucho menos. De hecho, lo que se conocía como las ciencias baconianas era un auténtico caos. A ver, a diferencia de la astronomía, aquí no había ecuaciones elegantes que lo explicaran todo. Era superdfícil encontrar patrones, tal y como describe la fuente, la simple humedad del aire te podía fastidiar un experimento eléctrico o incluso la electricidad estática de tu propia ropa. A veces era imposible replicar los experimentos de otros, como pasó al principio en Francia con el famoso experimento del Prisma de Newton. Un lío, vamos. Y en medio de toda esta incertidumbre aparecen dos grandes sistemas que intentan explicarlo todo. Por un lado, el cartesianismo y por el otro newtonianismo. La batalla estaba servida. Aquí se ve clarísima la diferencia, ¿verdad? A la izquierda, para los cartesianos, los seguidores de Decart, el universo era un plenum. Imagina una máquina de reloj gigante llena reventar de materia donde todo funciona a base de empujones. Si algo se mueve es porque otra cosa lo ha tocado. Pero luego zas, miras a la derecha. Para los newtonianos, el universo era casi todo espacio vacío, un hueco inmenso donde los planetas, por ejemplo, se atraían de forma misteriosa a través de la nada. Un contraste brutal. Y esta cita de Volter es que lo clava. captura la perfección, el shock no solo científico, sino cultural, que suponía pasar de una visión a la otra, de un universo abarrotado de materia a uno gobernado por fuerzas que parecían fantasmales. El meollo de la cuestión era este. Los cartesianos acusaban a Newton de volver a meter la magia en la ciencia. Fuerzas a distancia, pero si eso suena brujería. Los newuttonianos, por su parte, eran mucho más pragmáticos. Su respuesta era algo así como, "Mira, mis ecuaciones funcionan. predicen el movimiento de los planetas a la perfección, ya si eso el por qué lo averiguamos más tarde. Pero claro, esta guerra de ideas no se iba a quedar solo en los libros, se llevó al laboratorio donde los dos bandos se pusieron manos a la obra para demostrar que su visión del mundo era la correcta. El gran problema es que en el siglo XVII la naturaleza era una colaboradora bastante caprichosa. Demostrar cualquier cosa era increíblemente difícil. Las fuentes nos pintan un cuadro muy claro de todos los obstáculos. Los experimentos fallaban una y otra vez por razones que hoy nos parecen de risa, pero que en aquel entonces eran un misterio total. La ciencia era literalmente una lucha diaria contra el caos y este instrumento lo ilustra de maravilla. Pensemos en el termómetro. Los científicos lo usaban, claro, pero se preguntaban, ¿qué estamos midiendo exactamente? Una especie de sustancia llamada a calor, la vibración de partículas. Nadie lo sabía, a ciencia cierta. El problema no era solo medir, era interpretar qué demonios significaban esas mediciones. Entonces, ¿cómo se salió de este callejón sin salida? Pues la respuesta no llegó con un único descubrimiento tipo Eureca, sino con una serie de acontecimientos que poco a poco le dieron la victoria a uno de los bandos. En esta cronología vemos el punto de inflexión. Todo empieza a cocerse en Francia, curiosamente cuando Voltaire populariza las ideas de Newton. Pero la prueba de fuego, la definitiva, fue el debate sobre la forma de la Tierra. Es que esto es buenísimo. Los cartesianos decían que era como un melón, alargada. Newton, en cambio, predecía que estaría achatada en los polos. Para salir de dudas, se organizaron unas expediciones peligrosísimas a Perú y a Laponia. El resultado, pues, que las mediciones le dieron la razón a Newton. Fue un golpe demoledor para el cartesianismo y además en su propia casa. Pero la verdadera elección de esta historia, lo más importante, no es simplemente quién ganó. Lo que de verdad importa fue cómo se ganó, porque de todo esto nació algo completamente nuevo. Y esta es la gran síntesis que surgió. Se fusionó lo mejor de los dos mundos, por un lado, el rigor matemático y la abstracción de Newton y, por otro, la insistencia en la experimentación y la evidencia de los cartesianos. A partir de ese momento, una teoría ya no solo tenía que ser bonita y lógica, sino que sus predicciones tenían que cuadrar con la realidad del laboratorio. Y así de la pelea entre el mecanismo y el fantasma no salió un único ganador, sino un heredero mucho más fuerte, el método científico moderno. Un solo enfoque sólido y fiable que ha sido el motor del progreso desde entonces hasta hoy. Y para terminar queda una pregunta flotando en el aire. Aquellos científicos se dejaron la piel intentando comprender fuerzas invisibles como la gravedad. Hoy la ciencia debate sobre la materia oscura, la energía oscura o las reglas rarísimas del mundo cuántico. ¿Qué batallas filosóficas están librando ahora mismo para dar sentido a todo eso que de momento tampoco podemos ver?