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HISTORIA GENERAL DE LA CIENCIA II
02 | Preguntas del Tema 2
Síntesis a las preguntas:
Explique los elementos principales en el programa de investigación de la física experimental [pp. 619-20]
¿En qué se parecen y se distinguen el programa cartesiano y el newtoniano en la Europa del XVIII? [pp. 620-624]
¿Por qué triunfa el programa newtoniano? [pp. 624-626]
Del libro: Historia de la ciencia de Carlos Solís y Manuel Sellés
Transcripción
A principios del siglo XVII, la ciencia estaba en una encrucijada. Dos maneras completamente distintas de ver el universo chocaron en una batalla que, bueno, lo cambió todo. Por un lado, teníamos un cosmos lleno mecánico, como un reloj suizo gigante y por el otro vacío inmenso gobernado por fuerzas un poco misteriosas. Esta es la historia de ese choque de titanes, Descartes contra Newton. Bu. ¿Cómo vamos a contar esta historia? Pues mira, primero veremos a qué se enfrentaban los científicos de la época. ¿Cuál era el desafío? Luego pondremos cara a cara los dos mundos, el de Descartes y el de Newton. Nos meteremos de lleno en la gran diferencia que lo separaba, veremos la prueba definitiva que zanjó el debate y para terminar asistiremos al nacimiento de un nuevo universo. Vamos allá. Empezamos por el principio. Para entender esta batalla de ideas, tenemos que viajar en el tiempo hasta el año 1700. Y creedme, ser científico en esa época no era nada fácil. Era un mundo bastante caótico, así que pongámonos en su piel por un momento. Si fueras un, bueno, lo que entonces llamaban un filósofo natural, ¿cuáles serían tus mayores quebraderos de cabeza? ¿Con qué obstáculos te toparías cada día? Pues para empezar, había un montón de fenómenos nuevos y nadie sabía muy bien cómo explicarlos, pero el gran problema era que los experimentos eran un caos, imposible reproducirlos. Los resultados cambiaban de un día para otro. ¿Por qué? Pues por cosas tan tontas como la humedad o la electricidad estática de tu propia ropa. Imagina el panorama. Intentas replicar el famoso experimento de Newton con la luz, pero tu prisma es de mala calidad y claro, no funciona. Esto pasaba de verdad en Francia, en Italia. Era una auténtica locura intentar sacar conclusiones claras. Pero, y esto es muy interesante, a pesar de todo este lío, los dos bandos tenían algo muy importante en común, un objetivo compartido. Ambos creían en lo que se llamaba una filosofía mecánica. ¿Qué significa esto? Pues básicamente que todo, absolutamente todo en el universo se podía explicar de una forma muy simple, como materia que se mueve y choca nada más. Vale, tenían ese objetivo común, pero a partir de ahí sus mundos no podían ser más distintos. Vamos a conocer a los dos contendientes y sus teorías del universo. Y aquí está el meollo de la cuestión. La diferencia es brutal. Para los cartesianos seguidores de descartes, el universo estaba lleno, completamente lleno de materia, como una piscina. No había ni un hueco y si algo se movía era porque otra cosa lo empujaba. Todo por contacto directo. En cambio, para los newuttonianos, el universo era justo lo contrario, un vacío inmenso. Y en ese vacío, los objetos influían unos a otros a través de unas fuerzas misteriosas que actuaban a distancia. A ver, el universo cartesiana tiene su lógica. Es muy intuitivo. Imagínalo como un mecanismo de relojería gigante. No hay espacio vacío. Todo funciona por choques y empujones de partículas invisibles. La gravedad, fácil, unos torbellinos de materia te empujo. El magnetismo, lo mismo. Todo era mecánico, todo era contacto. Tenía sentido, ¿no? El universo de Newton, en cambio, era otra historia. Aquí tenemos átomos moviéndose en un vacío casi total. Y lo que los gobierna no son choques, sino fuerzas invisibles de largo alcance, como la gravedad. A ver, era mucho menos intuitivo, sonaba raro, pero sus matemáticas eran increíblemente potentes y todo se basaba en esa idea tan controvertida, fuerzas que actúan a través del vacío. Vamos a centrarnos en esto porque es la clave de todo el debate. Había un concepto, una sola idea que dividió por completo a la comunidad científica, una idea que a muchos simplemente no les entraba en la cabeza. La acción a distancia. Esas dos palabras lo cambiaron todo. La idea de que dos objetos como el Sol y la Tierra, separados por millones de kilómetros de vacío, pudieran atraerse mutuamente sin que hubiera nada, absolutamente nada entre ellos, sin cuerdas, sin empujones, nada. Y claro, aquí es donde chocaban. Para un cartesiano, esto de la acción a distancia era, vamos, era volver a la magia, a las cualidades ocultas de la Edad Media. Se preguntaban, "Pero, ¿cómo van a interactuar dos cosas si no se tocan? Es absurdo. En cambio, la postura de los newtonianos era super pragmática. Decían, "Mira, no tenemos ni idea de por qué funciona. No sabemos la causa, pero la fórmula matemática funciona. Predice el movimiento de los planetas a la perfección y con eso de momento nos val. Entonces, ¿cómo sales de un callejón sin salida como este? Tienes dos teorías enfrentadas, una que parecen lógica y otra que parece magia pero funciona. Pues la solución no llegó discutiendo en un despacho, sino con un experimento, uno brillante y tremendamente ambicioso. Y todo el debate, toda esta batalla de titanes, se redujo a una sola pregunta, una pregunta con una respuesta que se podía medir, que se podía comprobar. Y lo mejor es que cada teoría daba una respuesta completamente distinta. La pregunta era, ¿cuál es la forma exacta de la Tierra? Aquí es donde se la jugaban. La teoría cartesiana, con sus vórtices, predecía que la Tierra debía ser alargada en los polos como un melón. En cambio, la teoría de Newton, que consideraba la fuerza de la gravedad y la rotación, predecía justo lo contrario, que la Tierra estaría achatada en los polos, como cuando haces girar una bola de masa. Las dos predicciones no podían ser más claras y opuestas. Solo quedaba una cosa por hacer, ir y medirlo. Y cuando digo ir y medirlo, no exagero. Vaya, si lo hicieron. La Academia de Ciencias de Francia se lo tomó muy en serio y organizó dos expediciones a los confines del planeta. Mandaron a un equipo a la ponia, casi en el Polo Norte, y a otro a lo que entonces era el virreinato del Perú, pegadito al Ecuador. O sea, un esfuerzo científico brutal, todo para resolver una discusión teórica. Y después de años de un trabajo durísimo, llegaron los resultados y no había lugar a dudas, eran inequívocos. Las mediciones de la Ponia y de Perú confirmaron lo mismo. La Tierra efectivamente está achatada por los polos. La predicción de Newton era la correcta. El debate había terminado y no lo había ganado el argumento más bonito, sino el que estaba respaldado por los datos. Pero esto fue mucho más que Zanhar una simple pregunta sobre la forma de la Tierra. Eh, este resultado abrió la puerta a una manera completamente nueva de ver el universo. Fue el triunfo de una nueva cosmovisión y nadie lo describió mejor que el gran Volter. Fijaos en esta frase que escribió después de un viaje a Londres. Un francés que llega a Londres encuentra las cosas muy cambiadas. Ha dejado el mundo lleno, se lo encuentra vacío. Es que es una descripción perfecta. De repente, el universo había pasado de ser un lugar abarrotado, lleno de materia que choca a ser un espacio inmenso, casi todo vacío, regido por fuerzas invisibles. Esta cita, por cierto, es de su libro Cartas filosóficas y es importante porque Volte fue una figura clave para que las ideas de Newton se conocieran en toda Europa. Fue él un francés quien ayudó a terminar con el dominio de la física de descartes en su propio país. Curioso, ¿verdad? Así que la gran lección de toda esta historia no es solo que Newton ganó y Descartes perdió. Lo importante de verdad es el método que ganó. Un método en el que las teorías tienen que mojarse, hacer predicciones que se puedan comprobar y al final la que deciden no es la filosofía ni la intuición, es la evidencia. Es el experimento al que tiene la última palabra. Así ni más ni menos es como nació la ciencia moderna. Y esto nos lleva a una última pregunta para reflexionar. Igual que aquel debate entre un universo lleno y uno vacío lo cambió todo, ¿cuáles son las grandes batallas de ideas que están dando forma a la ciencia de nuestro tiempo? Porque la historia nos lo ha dejado claro, de estos choques de titanes es de donde al final sale el progreso. Muchísimas gracias por acompañarnos en este viaje.