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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL Y RENACENTISTA I
06 Filosofía hebraica | La concepción de la astrología en Ibn Ezra
Historia de la Filosofía Medieval y Renacentista I - Grado de Filosofía - 2º año UNED
Creado con Notebook LM
Transcripción
A ver, cuando pensamos en astrología, seguro que lo primero que se nos viene la cabeza es el horóscopo, la adivinación, pero hoy sí te dijera que para uno de los grandes filósofos medievales, Abraham Ibn Etra, era en realidad una ciencia del cosmos. Pues sí, un sistema intelectual s sofisticado. Vamos a meternos de lleno en su fascinante visión del universo. La pregunta clave es esa, ¿no? ¿Estamos hablando de una simple superstición o de una forma de ciencia natural? Para Ibnedra, vamos, la respuesta estaba clarísima. Su astrología no iba de predecir un futuro que no se puede cambiar, sino de entender las influencias físicas reales que los cielos ejercían sobre nuestro mundo. Para poder entender de verdad su punto de vista, primero tenemos que pararnos a pensar en cómo veía él el universo. Y es que todo, absolutamente todo, se basa en una idea fundamental, la de que el universo es un todo, un sistema completamente conectado. Y aquí es donde entra en juego un concepto, bueno, un concepto clave que ibne Esra hereda de otro genio, ibn Gavirol, el ilemorfismo universal. La idea, en el fondo, es que todo, desde un planeta hasta una piedrecita aquí en la Tierra, está hecho de lo mismo, materia y forma. Es como si fuera el ADN compartido de toda la existencia. Y ojo, porque esto lo cambia todo. Si el universo entero comparte esta estructura, entonces no es un montón de cosas sueltas, no. Es un único sistema continuo y muy importante jerárquico. Y en un sistema así, pues es lógico, es natural que lo que está arriba, como los planetas y las estrellas, influyan lo que está abajo, o sea, en nosotros y nuestro mundo. Esta jerarquía cósmica lo ordena todo. Arriba del todo tenemos las sustancias superiores que podríamos imaginar como las ideas puras, el origen de todo. Justo debajo los cuerpos celestes, que son los intermediarios los que transmiten esa influencia. Y al final pues estamos nosotros en el mundo sublunar recibiendo todo eso es un flujo constante de causa y efecto que va de arriba hacia abajo. Vale, ya tenemos el por qué, el fundamento metafísico. Ahora vamos a lo interesante, el cómo, cómo funciona exactamente esta influencia astral según yedesra, de qué manera las estrellas actúan como si fueran causas naturales. Aquí hay que hacer una distinción que es crucial. Vamos, por un lado tenemos la astrología de Ibn Esra. que lo que hace es describir influencias naturales, una cadena de causas y efectos físicos que, como mucho, modulan nuestra forma de ser. Y por otro la adivinación, que es otra cosa. Busca un futuro cerrado, habla de magia, de un destino del que no puedes escapar. Son dos mundos, no tienen nada que ver. Para Esra, la astrología era física, no profeía. Entonces, ¿en qué influyen los astros exactamente? pues en cosas muy concretas, muy materiales, en la composición de las cosas, por ejemplo, en los temperamentos del cuerpo, en los ciclos de la naturaleza, las mareas, las estaciones y, claro, por extensión en las circunstancias que nos rodean en la vida. Ojo, no determinan el alma, sino el cuerpo y su entorno. Y claro, esto nos coloca a nosotros, a los seres humanos, en una posición, bueno, fascinante. Somos como un punto de encuentro. Por un lado, nuestro cuerpo hecho de materia recibe esa influencia de los cielos como todo lo demás. Pero por otro nuestra alma pertenece a un orden espiritual más elevado que está por encima de todo eso. La astrología para Ibenes describe justo ese cruce de caminos. Y aquí, claro, llega la pregunta del millón. Si los astros influyen en todo, ¿dónde dejamos a Dios? ¿Qué pasa con la providencia divina? Pues vamos a ver cómo Ibne Edra consigue encajar estas dos piezas, ciencia y teología, de una manera superelegante. La solución de Ibneedra es sinceramente brillante. Lo que hace es distinguir dos planos. Por un lado, el plano natural. Ahí la astrología nos explica las causas segundas, es decir, el mecanismo, cómo funciona la influencia de los astros, pero luego está el plano teológico y ahí Dios sigue siendo la causa primera de todo. La providencia no desaparece, sino que actúa a través de la naturaleza y sus leyes. Así que la idea clave es esta. La influencia de los astros no anula la voluntad de Dios. De hecho, es el propio mecanismo que Dios ha creado para que su providencia se manifieste en el mundo físico. La astrología entonces se convierte en una forma de estudiar el lenguaje con el que están escritas las leyes de la naturaleza. Y ya para ir terminando, vamos a poner todo esto en perspectiva para entendir un poco mejor el legado de Iven Esdra y qué lugar ocupa en la historia del pensamiento. Hay una frase que creo que lo resume todo a la perfección. La astrología debne Esdra es simplemente una forma de leer en los cielos las causas que se despliegan en la tierra. Fijaos qué bonito. No se trata de buscar el destino, sino de entender la cadena de causas y efectos en su máxima expresión. Es super importante entender que Iben Etra vive en un momento histórico muy concreto, una época en la que este conocimiento sobre los astros se podía integrar perfectamente con la teología sin que hubiera conflicto. Esto no duraría para siempre. Ojo, un poco más tarde, otros grandes pensadores como Maimónides la mirarían con mucho más recelo, por la preocupación de que limitara el poder de Dios y eso marcaría un antes y un después. Y todo esto nos deja con una reflexión final. Ver como Iben Nezra entendía el mundo nos obliga a preguntarnos qué creencias científicas que hoy damos por sentadas podrían ver las generaciones futuras como una simple superstición. Nos deja pensando, ¿verdad?, en cómo cambia el conocimiento y en esa línea a veces tan fina que separa la ciencia de la creencia.