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ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II
11 │ LOS TIPOS DE CULTURA │ Versión simplificada
A modo de ubicación en la temática de Antropología Filosófica II
2º año UNED
Basado en el libro:
Antropología filosófica II. Vida humana, persona y cultura
Autor: San Martín Sala, Javier
Creado con NotebookLM -
Lista de reproducción ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II
https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOGJFDlT5QONRwY0W_TT2H6Q
Transcripción
A ver, ¿qué pasaría si dijéramos que la cultura no es el arte ni la música, ni las tradiciones que todos conocemos? Pues de eso va el análisis de hoy. Vamos a meternos de lleno a deconstruir una de las ideas más complejas que existen. ¿Qué es la cultura en realidad? Y lo haremos siguiendo un marco filosófico que es la verdad fascinante. ¿Vale? ¿Y cómo lo vamos a hacer? Pues aquí está la hoja de ruta. Primero vamos a ver qué es la cultura de verdad, luego los tres tipos que existen. Después veremos dónde entra en juego en los escenarios clava de la vida. Vaya. Y para terminar, como todo esto al final nos da forma. Muy bien, pues vamos al lío. Para empezar tenemos que olvidarnos un poco de lo que solemos pensar cuando oímos la palabra cultura, porque en serio, esa idea tan común es solo la punta de la Pora, nos viene a la cabeza lo que se ve, ¿no? El arte, la música, las costumbres, lo típico. Pero el análisis que seguimos hoy nos pide ir mucho más allá. nos dice que la cultura en el fondo no son las cosas, los objetos, sino el proceso invisible que está por debajo. Es el mecanismo, el sistema que usamos para darle un sentido al mundo y para que todos estemos de acuerdo en ese sentido. Y este proceso, este mecanismo para crear significado, funciona siempre en tres pasos. Es bastante lógico, la verdad. Primero, la creación. Boom. Un acto que establece un significado nuevo. Segundo, la sedimentación. O sea, ese significado se tiene que agarrar a algo, se queda fijo en un objeto o en una acción para que no se pierda. Y tercero, claro, la aceptación. El grupo lo asume, lo entiende y lo hace suyo. Y es justo de este proceso de donde nacen los diferentes tipos de cultura que vamos a ver ahora. Exacto. Y según dónde se sedimente ese significado que acabamos de ver, ya sea en una herramienta, en una idea o en una norma social, pues surgen tres tipos de cultura, tres grandes dominios. El primer tipo es la cultura técnica. Esto es fácil. Es el mundo de las herramientas, de los instrumentos, objetos físicos que se pueden replicar como un martillo o un edificio. Su propósito no está en el objeto en sí, sino en lo que nos permite hacer. El ejemplo de la silla es perfecto. La silla no tiene sentido por sí misma. Su sentido es la acción que nos permite sentarnos. Es cultura para la acción física. Vale, pasamos a la cultura ideal. Ojo que aquí cambiamos de tercio completamente. Esto ya no va de cosas que se tocan. Hablamos de ideas, de conocimiento, de símbolos y la clave es que son únicos y no se pueden repetir. El teorema de Pitágoras es uno y ya está. O el Quijote se pueden hacer millones de copias del libro, claro, pero la obra, la idea es única y como bien dice el análisis, con la idea de una silla, pues no, no nos podemos sentar. Y llegamos a la tercera y atención porque según este marco, esta es la más importante de todas, la cultura práctica. Y aquí no hablamos ni de herramientas ni de ideas, hablamos de acciones, de comportamiento. Son todas esas normas sociales, las escritas y sobre todo las no escritas que nos dicen cómo actuar. Pensemos en ello. Desde cómo dar la mano a qué se espera de un médico o un profesor, esto es lo que define quiénes somos. Esta tabla lo resume de maravilla. Fíjate qué claro. La cultura técnica es para hacer cosas. La cultura ideal es para saber cosas. Y la cultura práctica, esa es para ser alguien, para definir nuestra identidad a través de cómo actuamos en sociedad. Hacer, saber y ser. Ahí está la clave de todo. ¿Vale? Tenemos los tres tipos de cultura: técnica, ideal y práctica. La pregunta ahora es, ¿dónde vemos todo esto en acción? ¿Cómo funciona en el mundo real? Pues bien, el marco que estudiamos identifica cinco escenarios clame, cinco, digamos, arenas fundamentales de la vida en las que toda sociedad se la juega. son los grandes retos a los que nos enfrentamos y es justo ahí, en esas situaciones donde la cultura no para de crearse y de ponerse en escena. El primero, como no, el trabajo, la supervivencia pura y dura. Y aquí vemos los tres tipos a la vez. Necesitamos cultura técnica, ¿verdad? herramientas, un arado, un ordenador, también cultura ideal, saber cuándo plantar, conocer el mercado, pero todo eso lo organiza la cultura práctica, las normas sobre quién trabaja, cómo se reparte los contratos. Segundo escenario, el amor y la familia. Aquí la protagonista absoluta es la cultura práctica. es la que pone las reglas del juego. Y no hablamos de reglas cualquiera, sino de las más fundamentales, como la prohibición del incesto, y es la que define qué significa ser padre, madre, hermano. Son roles, pautas de comportamiento. Luego tenemos el poder y la política. El reto aquí es mantener al grupo unido y a salvo. Y de nuevo vemos a las tres culturas trabajando juntas. La cultura técnica aporta las armas, las murallas. La cultura ideal aporta las leyes, las estrategias, pero el objetivo final es práctico, mantener el orden y defenderse. Es una acción social. El cuarto escenario es la muerte, quizás el más potente. Enfrentarse a nuestros propios límites es un motor cultural increíble y aquí se dispara todo. La cultura práctica con los funerales y los ritos de duelo, la cultura ideal con las religiones y filosofía sobre el más allá y la cultura técnica con la medicina que intenta retrasarla. Y por último, un escenario que podría parecer menos serio, pero que es fundamental. El juego, el arte, el deporte, la música, que son sin un gran como sí. En el juego exploramos posibilidades, nos saltamos las reglas de la realidad y al hacerlo creamos cultura nueva. Es un espacio de libertad y de pura creación. Bueno, pues ya hemos visto los tipos de cultura y los escenarios donde actúan. Vamos a la parte final para juntar todas las piezas y entender de verdad cómo esta red invisible nos acaba dando forma. Esta cita de Levy Str es brutal, lo resume todo. A ver, ¿por qué dice que la prohibición del incesto es, en cierto modo la cultura misma? Pensemos en ello. Es una única norma, una regla de comportamiento, o sea, cultura práctica pura y dura. Y esa sola regla obliga a buscar pareja fuera de la familia. ¿Y qué crea eso? Alianzas, lazos, crea la sociedad misma. es el ejemplo perfecto de cómo una norma de conducta lo construye todo. Y aquí está la gran conclusión, el punto clave de todo este análisis. Lo más importante, lo que mueve el mundo, no son las herramientas que tenemos ni las ideas que pensamos, es nuestro comportamiento. La cultura práctica es el motor de todo. Las herramientas y las ideas son, bueno, son sus ayudantes, están a su servicio. Al final, no somos lo que tenemos ni lo que sabemos, sino lo que hacemos. Al final lo que nos deja este marco es una nueva forma de mirar a nuestro alrededor. Nos obliga a preguntarnos cuáles son esas reglas invisibles, esas normas no escritas que están guiando ahora mismo nuestra vida. Porque la profesión que uno elige, el rol que se asume en la familia o hasta la forma en la que jugamos, quizás no son decisiones tan personales como creemos. Son en realidad la puesta en escena de esa red cultural profundísima que nos ha dado forma desde que nacimos.