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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL Y RENACENTISTA II
2 4 │ Humanismo │ Vives
🤔 Vives
Basado en el libro de Rafael Herrera, LA PRIMERA FILOSOFÍA MODERNA - EL RENACIMIENTO.
Creado por Borja Brun, usando NoteBookLM.
Juan Luis Vives (1492-1540), nacido en Valencia pero exiliado en Europa (Brujas, Lovaina, Inglaterra) debido a sus orígenes judeoconversos (su familia fue procesada y quemada por la Inquisición), aporta al Humanismo una dimensión social y pragmática fundamental. Lista de reproducción del curso:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOGo4QrWAL_wgcbmWpJvvcsU
Transcripción
Hola a todos. Hoy nos vamos a meter de lleno en la figura de un pensador español que a lo mejor no es tan conocido como debería, pero que literalmente sentó las bases de nuestro estado del bienestar. Hablamos de Juan Luis Vives y lo más alucinante es que vamos a ver cómo sus ideas de hace ya 500 años siguen siendo de una actualidad que bueno que asusta un poco. Y para empezar, para que nos hagamos una idea del calibre del personaje, vamos a arrancar con una frase suya que es, bueno, es toda una declaración de intenciones. Ojo, ladrón no es solo quien quita, sino quien no da lo que sobra. ¡Uf! Es que es una afirmación potentísima, ¿eh? pone patas arriba toda la idea que solemos tener sobre la riqueza y sobre la responsabilidad que conlleva. Y claro, lo más increíble de todo esto es que esta idea, que hoy sonaría super radical si la dijera cualquier político o activista, la propuso un tipo hace casi 500 años. Imaginaos esto. Ya nos da una pista del gigante intelectual que tenemos entre manos. Pero bueno, para entender de verdad su filosofía, de dónde salen todas estas ideas tan potentes, la clave está en entender al hombre. Su pensamiento tan revolucionario no surge de la nada, eh, nace, se forja en una tragedia personal y muy profunda. A ver, Juan Luis Vives nace en Valencia en 1492, vaya año, y nace en una familia de judíos conversos. ¿Qué significaba esto en la época? Pues que eran un objetivo constante de la Inquisición. De hecho, él tiene que exiliarse, irse a Europa, pero su familia, la que se queda aquí en España, es procesada y finalmente quemada por la Inquisición. una experiencia así tan brutal, tan injusta, pues lógicamente le marcó a fuego para el resto de su vida. Y es que justo ahí está la clave. Todo ese sufrimiento personal fue el motor, el catalizador de toda su obra. Le hizo tener una sensibilidad brutal hacia el dolor de los demás y de ahí que se convirtiera en un pionero de lo que llamamos humanismo social. De hecho, muchos lo consideran un precursor de la psicología moderna, porque todo su foco estaba en eso, en entender y aliviar el sufrimiento de las personas. Así que con esa mochila cuestas, con esa sensibilidad a flor de piel, vives mira la sociedad de su época y pone el foco en uno de los problemas más gordos que había, la pobreza. Y lo que ve es un sistema de caridad que, vamos, no funcionaba. hacía aguas por todas partes. Y aquí viene el gran cambio, la gran ruptura. Fijaos bien en la comparación. Hasta ese momento, la caridad era cosa de la Iglesia, un asunto privado, religioso. El objetivo que los ricos pudieran salvar su alma dando limosna. Pues bien, llega Vives y boom, rompe con todo esto. Él dice, "No, no, no. La pobreza no es un asunto privado, es un problema público, una especie de enfermedad social que provoca desorden y por tanto su gestión tiene que ser una obligación del Estado. Ojo al cambio de foco. El objetivo ya no es que el rico se salve, sino que el pobre se reintegre en la sociedad. Es un cambio de paradigma total y absoluto. Y lo mejor de todo es que Vives no era un tipo que se quedara en las nubes de la teoría. Qué va. En 1526 publica su gran obra sobre el socorro de los pobres, que no es un trapado filosófico abstracto, sino todo lo contrario. Es básicamente un manual de instrucciones, un plan de acción super concreto y práctico que diseñó para una ciudad real, para brujas. Y es que su plan era, bueno, parece sacado de un manual de política social de hoy en día. Fijaos en los pasos. Primero, hacer un censo. Hay que saber quiénes son los pobres y dónde están. Segundo, clasificarlos. Investigar por qué son pobres, porque no todas las pobrezas son iguales. Tercero, actuar y actuar con ayudas a medida. Para unos hospital, para otros formación para encontrar trabajo. Y cuarto, el que para él era el pilar de todo, la educación de los niños. La única forma, decía, de romper el círculo vicioso de la pobreza. Claro, es que lo de clasificar era fundamental para él. A ver, ¿están enfermos o no pueden trabajar? Pues a hospitales públicos con un trato digno. Son lo que él llamaba falsos pobres o vagos, pues trabajo obligatorio para ellos. Son gente que lo tenía todo y lo ha perdido los pobres vergonzantes, pues se les da una ayuda discreta para que puedan volver a levantar su negocio. Y por supuesto, para los niños y huérfanos, refugio, comida y lo más importante, educación obligatoria. O sea, a cada problema su solución, lógica pura. Y en el centro de todo este plan, latiendo con fuerza, estaba esta idea. Nadie debe comer el pan ociosamente. Es que para Vives el trabajo no era para nada un castigo, ¿eh? Era justo lo contrario. Una herramienta para dignificar a la persona, para dar un sentido, para moralizar a la sociedad entera. La ociosidad, el no hacer nada, eso sí que era para él la fuente de todos los males. Como ya hemos visto, Vives tenía una sensibilidad especialísima con los niños. Los veía como la clave de bóveda de cualquier reforma social que quisiera durar. Estaba totalmente convencido de que el poder de la educación era tan, tan grande que el ciclo de la pobreza se podía romper en solo una generación. Una. Fijaos qué visión y qué confianza en el futuro. Claro, todo este plan tan práctico y tan bien pensado no sale de la nada. se apoya en una filosofía muy potente sobre cuál es el deber de la sociedad y sobre todo sobre una manera completamente nueva de entender qué es la riqueza y para qué sirve. Es que con estas ideas Vives básicamente inventa una cosa que hoy llamamos humanismo social. Para él ser un humanista, usar la razón, el conocimiento, no era para quedarse encerrado en un despacho traduciendo a los clásicos, no. eran herramientas para salir a la calle, para remangarse y diseñar una sociedad mejor, más justa, más racional, más unida. Y aquí está el meollo de la cuestión, la idea más rompedora de todas. Vive sostenía que los ricos no son los dueños absolutos de sus bienes, no. Ante Dios, decía él, son solo administradores. Y por lo tanto, quedarse con la riqueza que aún no le sobra, acumularla mientras hay gente sufriendo, no es solo ser egoísta. Es, como decía esa frase del principio, una forma de robar. Bueno, y todo esto nos lleva lógicamente a su legado. ¿Qué queda hoy de todo esto? ¿Cuál es el impacto real de vives en nuestro mundo? Pues como vamos a ver ahora, es muchísimo más grande de lo que nos podríamos imaginar. De hecho, está por todas partes en nuestro día a día. Es que pensadlo un momento, que es increíble. La asistencia pública que gestiona el Estado, eso es vives. Las bases de lo que hoy es la seguridad social, eso es vives. La idea de que la educación pública debe ser para todos los niños. vives. El concepto de que el Estado de forma laica tiene el deber de cuidar a los más vulnerables, todo eso viene directamente de su pensamiento. Es sin ninguna duda, el precursor del trabajo social tal y como lo conocemos. O sea, que si hay que quedarse con una sola idea, la más importante sería esta. La obra de Juan Luis Vives es el punto de inflexión. Es el momento histórico en el que ayudar al que lo necesita deja de ser un acto de caridad privada y se convierte por primera vez en un deber público, en una de las responsabilidades más importantes del Estado. Y todo esto nos deja con una pregunta final, una pregunta para que reflexionemos. Vives imaginó y diseñó sobre el papel una sociedad que tenía como deber fundamental proteger a sus miembros más débiles. Han pasado ya 500 años. La pregunta que queda en el aire es, ¿hemos conseguido construir de verdad esa sociedad?