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HISTORIA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA (Moderna)
5 │ La crisis del siglo XVII
Basado en el libro: Introducción a la historia de la Edad Moderna
Escrito por Ernst Hinrichs
Creado con NotebookLM
2º AÑO DE FILOSOFÍA
UNED -
Lista de reproducción de :HISTORIA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA (Moderna)
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Lista de reproducción de :HISTORIA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA (Contemporánea)
https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOHNJ4YdIsgtQ8sUSdANUo8L Chuela de estudio: https://drive.google.com/file/d/11fDcEYL-Ma4jtCNJ3N0TFSx0yqrmu4V4/view?usp=sharing
Transcripción
Hoy vamos a hablar de un siglo que no fue un siglo cualquiera, fue una fractura, una era de crisis tan profunda que literalmente partió Europa en dos y dio forma en medio de todo ese caos al mundo en el que vivimos. Y aquí está la gran pregunta que ha traído de cabeza a los historiadores. ¿Fue el siglo XV de verdad una crisis general? Bueno, pues esa es la pregunta que vamos a intentar responder. Vamos a seguir las pistas a través de una época de caos para ver qué encontramos. Bien, este es el plan. Primero vamos a intentar entender de qué hablamos cuando hablamos de crisis. Después nos meteremos de lleno en las tres causas principales, la llamada trilogía del terror. Veremos cómo eso dividió al continente, cómo cambió la política para siempre con el absolutismo. Y al final, la gran pregunta, ¿qué legado nos dejó todo esto? A ver, veníamos de un siglo XV de crecimiento, de expansión y de repente en 1600, un frenazo en seco. Fue una ruptura brutal, muy dolorosa. Pero ojo, no afectó a todo el mundo por igual. Su impacto fue tremendamente desigual a lo largo del continente. En el corazán de esta crisis hay tres grandes calamidades, tres jinetes del apocalipsis que recorrieron Europa de punta a punta. son la trilogía del terror, los tres elementos que juntos sumieron al continente en un caos absoluto. Hambre, peste y guerra. Ya por separado son devastadores, imagínense. Pues en el siglo XV no vinieron por separado, atacaron a la vez con una fuerza nunca vista y golpearon a todos, al campesino en su campo y al rey en su palacio. Nadie se libró. ¿Y por qué el hambre? Pues todo empezó curiosamente por un cambio climático. Llegó la llamada pequeña edad de hielo. ¿Y eso qué significó? Pues inviernos larguísimos, brutales y veranos que no eran veranos, fríos, lluviosos, el resultado, como es de imaginar, fue una catástrofe agrícola. Las cosechas se perdían una y otra vez y eso provocó una hambruna generalizada. Y claro, sobre una población que ya estaba debilitada por el hambre, ¿qué es lo que vuelve? La peste. Y con una fuerza letal, pero es que no fue un brote y ya está, no, no fueron oleadas constantes que machacaron a la población e impidieron cualquier tipo de recuperación. Desde Italia hasta Londres, la enfermedad se cebó con todo el mundo. Y para rematar esta trilogía, la guerra. El siglo estuvo marcado por conflictos que parecían no acabar nunca, sobre todo la guerra de los 30 años, que fue de lo más devastador. Para que nos hagamos una idea de la escala de la destrucción, en algunas zonas de Alemania la población se redujo un 40%. O sea, casi la mitad de la gente. Es una cifra que cuesta hasta procesar. Ante este panorama de crisis total, todo el mundo tuvo que reaccionar. No había opción. Y es justo en este punto donde la historia se bifurca, donde el camino se separa. La respuesta a la crisis no fue la misma en todas partes y la elección que tomó cada región marcó su futuro económico para los siglos siguientes. Y aquí está la clave de todo. Ante la misma crisis, dos Europas completamente distintas. En el sur y en el este, la élite, los terratenientes, ¿qué hicieron? Miraron al pasado, se atrincheraron, apretaron todavía más las tuercas al campesinado en lo que se llama refeudalización. En cambio, en el noroeste, en sitios como Holanda o Inglaterra, la respuesta fue la contraria, mirar hacia el futuro, la modernización, invertir para salir de la crisis siendo más fuertes. El contraste es clarísimo. En el sur y el este, la nobleza impone la llamada segunda servidumbre, que básicamente ata a los campesinos a la tierra y condena sus economías al estancamiento puro y duro. Mientras tanto, en el noroeste es la burguesía la clase comerciante la que toma las riendas y crea herramientas nuevas como las compañías por acciones para dominar el comercio mundial. El resultado, una acumulación de capital como nunca antes había visto. Claro, todo este caos social, económico, pues tenía que tener una consecuencia política y la tuvo. En medio de la anarquía para intentar poner orden a cualquier precio, surgió una forma de estado nueva, mucho más poderosa y centralizada, forjada literalmente en el fuego de la crisis. Había nacido el absolutismo. Y ojo, esto no era solo porque los reyes quisieran tener más poder y ya está. Era una respuesta funcional, brutal, sí, pero funcional. una herramienta para imponer orden y sobre todo para sacar los recursos, el dinero para financiar guerras que no paraban nunca en medio de una crisis económica. El problema es que esta solución generó sus propios problemas. Era un círculo vicioso. La crisis y la guerra llevaban al absolutismo. El estado absolutista para poder mantenerse necesitaba dinero. Así que imponía una presión fiscal tremenda, asfixiante sobre la gente y esa presión que generaba, pues más revueltas, más descontento social, el pez que se muerde la cola. Así que llegamos a la conclusión. El siglo XV una época de sufrimiento y de muerte. Fue una auténtica forja, un crisol que cambió por completo el equilibrio de poder en Europa y que puso las bases del mundo que vendría después. Si tuviéramos que quedarnos con una sola idea, sería esta. La crisis funcionó como un filtro histórico. No hundió a todos por igual, ni mucho menos. Al contrario, aceleró el ascenso de las naciones que supieron adaptarse, que supieron modernizarse y al mismo tiempo selló la decadencia de las que se quedaron ancladas en el pasado. Y claro, pensar en todo esto inevitablemente nos lleva a una última reflexión, una pregunta que conecta aquel siglo con nuestro presente. ¿De qué forma las crisis que estamos viviendo hoy están también funcionando como un filtro? ¿Cómo están moldeando ahora mismo el mundo de mañana?