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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA II

CICERÓN - Estoicos Romanos

Resumen para estudio por Borja Brun de: Grado de Filosofía - Historia de la Filosofía Antigua II https://gamma.app/docs/Ciceron-Filosofia-Virtud-y-Politica-en-Roma-0p5z5xg6qcp0dc1 00:00 – Introducción: Cicerón y el estoicismo romano Breve contextualización histórica y división del estoicismo en tres etapas. 00:45 – La filosofía como compromiso cívico Contraste entre Cicerón y Epicuro. La filosofía como base de la acción política. 02:00 – Virtud, fortaleza y justicia en la ciudad Importancia de la virtud activa en la res pública. Cicerón frente al quietismo. 03:30 – Filosofía togata y romanización del estoicismo Recepción de las ideas estoicas por las élites romanas: Panecio y Posidonio. 04:15 – El escepticismo jurídico y la duda de Carneades Influencia del escepticismo en el pensamiento de Cicerón como abogado. 05:20 – Retórica fundada en filosofía Relectura del vir bonus dicendi peritus y la fusión de filosofía y oratoria. 06:20 – El retiro tras César y el otium filosófico La retirada como acto ético. Ocio estoico frente a imposibilidad moral de actuar. 08:05 – Catón el viejo como modelo estoico perfecto Catón como símbolo de virtud republicana frente a la corrupción cesarista. 09:10 – De Officiis y la virtud como adecuación (decorum) La virtud como expresión natural del ser racional, centrada en la coherencia interna. 10:20 – Vida política como forma suprema de virtud El gobierno justo como realización moral, siempre dentro de la justicia. 11:10 – Virtud frente a utilidad: conflicto solo aparente Con los estoicos, sostiene que lo útil no puede ser deshonesto. 12:10 – Crítica del hedonismo en De Finibus Rechazo del placer como bien supremo; primacía de la razón moral. 13:10 – Derecho natural en De Legibus La recta ratio como ley verdadera. Universalismo y cosmopolitismo racional. 14:20 – Constitución mixta y crítica a la dictadura perpetua Magistraturas, Senado y pueblo como equilibrio. Ruptura del modelo con César. 15:10 – El princeps civitatis y el ocaso de la república ¿Reflexión sincera o concesión retórica? Cicerón y el agotamiento del sistema. 15:50 – El sueño de Escipión: virtud y trascendencia cósmica Elevación del alma por el servicio a la patria. Espiritualización de la vida política.

Transcripción

Vamos a hablar de Cicerón. Estamos en el estoicismo. Cicerón pertenece a esa a ese tercer tiempo estoico. Teníamos el el estoicismo antiguo con con Cenón, con Crisipo. Teníamos el estoicismo medio con panecio y poseidó mucho más pragmático, a diferencia del rigor del estoicismo antiguo. Y después, en un tercer tiempo, tenemos el estoicismo romano con con autores como Sneeca, como Epicteto, como Marco Aurelio y como Cicerón, que es del que vamos a hablar ahora mismo. Bueno, para empezar diremos que Cicerón concibe la filosofía no tanto como una actividad teórica desvinculada de la acción, sino como la base misma del compromiso cívico. diferencia en este caso de del epicureismo. Epicuro, en concreto, se sentía apolítico, consideraba que que el sabio, que el filósofo debía mantenerse oculto y en retiro. Sin embargo, Cicerón como estoico, todos los estoicos consideraban que la política era importante y y que el ciudadano, el compromiso que tenía que tener era un compromiso cívico. En su tratado sobre la República, afirma que la virtud, especialmente la fortaleza, la virtud no puede limitarse a la especulación, sino que debe plasmarse en el gobierno justo de la ciudad. La virtud, especialmente la fortaleza, no puede limitarse a la especulación. Debe plasmarse en el gobierno justo de la ciudad. La filosofía verdadera es aquella que transforma al individuo en un agente activo del bien común. Esta visión va a responder a una romanización de la filosofía griega, la llamada filosofía togata, impulsada, y ya lo hemos dicho en otros vídeos, por figuras como panecio y Posidonió cuyas ideas estoicas fueron adaptadas para las élites romanas. Cicerón, heredero de este pensamiento, buscó aplicar la sabiduría filosófica a la realidad política de Roma. La visita de Carneades a Roma en el 155 ates de Cristo marcó un punto de inflexión al poner en duda la existencia de una justicia natural, lo que tuvo implicaciones jurídicas y políticas profundas. Cicerón, lejos de rechazar este escepticismo, lo incorporó metodológicamente en su forma de razonar, pues como abogado sabía argumentar desde perspectivas opuestas. Aún así se distancia de una visión relativista del derecho, buscando siempre una base racional y moral para la acción pública, buscando siempre una base racional y moral para la acción pública. El modelo del bir bonus dicendi peritus, hombre bueno y experto en el en el habla que Catón el viejo promovía como alternativa a la filosofía es reconfigurado por Cicerón de la siguiente forma. La retórica no debe oponerse a la filosofía, sino estar fundada en ella para ser verdaderamente útil en la vida política. La retórica no debe oponerse a la filosofía, sino estar fundada en ella. Fundada en la filosofía. La retórica tiene que estar fundada en la filosofía para ser verdaderamente útil en la vida política. Aquí es la vuelta que le da Cicerón a la frase de Catón, el viejo. Bueno, aquí sí que me gustaría hacer una una pequeña aclaración de porque Cicerón hace un retiro tras la victoria de César y lo que hace refugiarse en la escritura filosófica. ¿Y por qué hace este retiro? O sea, ¿por qué? ¿Por qué? ¿Por qué esta victoria de César le obliga a retirarse? Bueno, pues César lo que hizo fue ser proclamado como dictador perpetuo. Por lo tanto, significaba el colapso del orden republicano que existía. Para Cicerón, este dictador perpetuo, este César, era la muerte de la libertad política, tal como él la la había entendido. En palabras de Cicerón, nada me atrae ya de la República. Todo está en manos de un solo hombre. Entonces, en este retiro, en este otium que nos hablaba, que nos hablaba Seneca, entendido como ocio, pero no como algo frugal, sino como algo de reflexión, aparece entonces, no esteum, no aparece entonces no como una huida cobarde, sino como una respuesta estoicoacadémica ante la imposibilidad de actuar moralmente en la res pública, en la cosa pública. Entonces decide pues retirarse el oium y se dedica a escribir filosofía por el bien de la República para formar a los ciudadanos en la virtud. Cuando César es asesinado en el 44 anes de Cristo, Cicerón vuelve brevemente a la escena política. con sus célebres filipicas contra Marco Antonio, intentando restaurar la República, pero apuesta por Octaviano, que sería el futuro Augusto, de forma fatal, ya que Octaviano lo abandona en el segundo triumbirato y Marco Antonio ordenará su ejecución. Entonces, este retiro de Cicerón es porque la política romana se ha vuelto incompatible con sus ideales éticos y filosóficos. Me parecía importante que tuviéramos esto claro durante este retiro, como decía, tras la victoria de César, lo que hace es dedicarse a escribir. Que veo aquí que el que la IA ha hecho, vamos, un filósofo con máquina de escribir y un y un y un bolígrafo que mete miedo. Bueno, esa esa escritura tiene como proyección un compromiso ético y político, como decía, con una futura república. Afirma que siempre había vivido, según los preceptos de la filosofía, incluso en su actividad judicial y política. pensar que aquí tenemos el conflicto de de los sofistas, de argumentar de forma positiva y negativa como un mismo hecho y y lo la y si esto está bien o mal. Entonces, él lo que hace es que afirma que siempre había vivido, según los preceptos de la filosofía, incluso en su actividad judicial y política, guiado por la ratio, por la razón, y por la doctrina, con ecosesto estoicos, pero también con influencias académicas. Cicerón considera que su adhesión filosófica se manifiesta en su vida más que en sus escritos. La filosofía para él no es un refugio ante la derrota política, sino la fuente misma del deber ciudadano. Para Cicerón, Catón, Catón el viejo, representa el stoicus perfectus. Vivió y murió según los principios estoicos, con coherencia entre palabra y acción. Su suicidio antes de caer en manos de César, para él, para Cicerón, fue un acto político fundado en la virtud. Catón, por tanto, encarna la virtus republicana y se convierte en símbolo del deber cumplido. Frente al ambicioso César expone exponente de la corrupción del ideal cíbeco. Entonces, Catón encarna la virtud republicana y César es el exponente de la corrupción del ideal cívico. En Deofichis, inspirado en Panecio, en este tratado, Cicerón sostiene que la virtud es natural al ser humano racional. La virtud es natural al ser humano racional. La búsqueda de la verdad, el sentido del orden y la medida son propios de la naturaleza humana. Y entre las virtudes destaca el decorum, que no es solo corrección externa, sino adecuación interna entre la naturaleza racional y la singularidad de cada individuo. Eso es el decorum, la adecuación interna entre la naturaleza racional y la singularidad de cada individuo. La vida política es para Cicerón el ámbito donde más se manifiestan las virtudes. Gobernar no solo es un deber cuando se tienen las cualidades necesarias, sino una forma de realización moral. Eso sí, siempre dentro del respeto a la justicia y al carácter propio de cada uno. El conócete a ti mismo dentro del respeto a la justicia y al carácter propio de cada uno. Y aquí surge un conflicto entre virtud y utilidad. En el libro tercero aborda el supuesto conflicto entre lo útil y lo honesto. Con los estoicos sostiene que este conflicto es solo aparente. Lo verdaderamente útil nunca puede ser deshonesto. La virtud no se busca por utilidad, sino por sí misma. Lo contrario convertiría la virtud en un medio, no en el bien supremo, o sea, no en un fin. Aquí vuelve a de la cortina, vuelve Kant, ¿vale? con todas estas ideas de lo justo, lo bueno, los medios y los fines. En otro en otro de sus tratados en de Phinibus, Cicerón refuta la idea epicuria del placer como sumo bien. Aquí hace una crítica al hedonismo y una defensa de la moralidad. Para Cicerón, ni la ausencia de dolor es un bien en sí, ni el placer puede guiar la vida humana racional. Solo la razón asistida por la sabiduría y las virtudes puede juzgar lo que es moralmente valioso. Así, el bien supremo ha de estar ligado a la moralidad y al conocimiento de la verdad. Así el bien supremo ha de estar ligado a la moralidad y al conocimiento de la verdad. En otro tratado de Legibus, Cicerón defiende la existencia de un derecho natural fundado en la razón común entre dioses y hombres. Aquí estamos hablando de ley y derecho. Y Cicerón defiende que sí que existe un derecho natural fundado en dónde, pues en la razón común que la tienen tanto los dioses como los hombres. Este ius naturales, este derecho natural fundado en la razón es superior al derecho civil y al de los pueblos. Este derecho natural es superior al derecho civil y al de los pueblos. La ley verdadera es la recta ratio, no la mera norma escrita. No porque esté escrito va a ser mejor que la ley verdadera, que la recta ratio. Por ello, el universo entero es una comunidad humana y divina regida por por una misma ley racional. Aquí pues es un texto muy similar al que al que nos daba el picteto también con esa ley natural de dioses y humanes, ese cosmopolitismo racional del que nos hablaba Epicteto. Por ello, el universo entero es una comunidad humana y divina regida por una misma ley racional. El derecho no es solo convención, sino derivación del orden racional del cosmos. El derecho no es solo convención, sino derivación del orden racional del cosmos. La ciudad es una agrupación de hombres unidos por el derecho común. La pública, la cosa pública, se define como aquello que pertenece al pueblo, pero no cualquier multitud lo constituye, sino la que vive bajo un derecho compartido. En su concepción política, Cicerón sigue la tradición romana y aboga por una Constitución mixta. Cicerón aboga por una Constitución mixta de magistraturas, senado y pueblo como la mejor forma de gobierno. Constitución mixta como mejor forma de gobierno, magistraturas, senado y pueblo. Esta estructura se suponía que garantizaría la estabilidad y preservaría la libertas republicana. La dictadura perpetua de César rompía este equilibrio y era contraria, por lo tanto, al derecho natural. Aunque llega a insinuar la necesidad de un prínceps chivitatis civitatis, una figura de sabio administrador del estadio del estado, no queda claro si se trata de una concesión retórica o de una reflexión sincera sobre el agotamiento del sistema republicano. En el sueño de Cipión, Cicerón imagina una vida después de la muerte, reservada a quienes han servido bien a su patria. En el sueño de Cipión, allí afirma que el alma se eleva más alto cuanto más se aleja de los placeres y se entrega al bien común. Este texto proyecta el ideal romano de virtud pública hacia un horizonte cósmico, anticipando la espiritualización de la filosofía política que caracterizará al pensamiento imperial. M.