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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA II
Determinismo y Libertad en el Estoicismo
Resumen para estudio por Borja Brun de:
Grado de Filosofía - Historia de la Filosofía Antigua II
Transcripción
Vamos a hablar de dos conceptos muy importantes en los estoicos que aunque aparentemente pueden parecer contradictorios, sobre todo si se relacionan con el énfasis en la virtud, la libertad interna y el control de las pasiones. Sin embargo, esta aparente contradicción entre determinismo y libertad se resuelve al comprender cómo los estoicos concilian el determinismo cósmico con la libertad moral. El determinismo estoico en el que el cosmos se ve como un todo ordenado, como una acción, reacción. En este universo que está gobernado por un principio racional y divino llamado Logos, este Logos es una fuerza determinante que rige todo lo que sucede en el cosmos. El logos es una fuerza determinante que rige todo lo que sucede en el cosmos y ordena los acontecimientos según plan universal inmutable. ordena los acontecimientos según un plan universal e inmutable. Recordemos que eh los estoicos entienden que el ciclo del universo es repetitivo y constante, nace del fuego y acaba también en el fuego en ciclos continuos. Este determinismo eh del Logos implica que todo lo que ocurre está predeterminado por las leyes de la naturaleza y el destino. Todo lo que ocurre está predeterminado por las leyes de la naturaleza y el destino, que es la cadena necesaria de causa efecto que gobierna el universo. Para los estoicos todo sucede exactamente como debe suceder. ¿Y por qué determinismo? Pues porque el cosmos es racional y perfecto y por lo tanto nada puede suceder al azar. Si el cosmos es racional y perfecto, nada puede suceder al azar. Todo evento, todo lo que ocurre, incluso lo que consideremos como malo, tiene un lugar en el orden universal. Todo, incluso lo que consideramos malo, tiene un lugar en el orden universal. ¿Vale? Pero entonces, ¿cómo metemos aquí la libertad en este marco de determinismo? Pues los estoicos defendían una libertad moral que reside en nuestra actitud ante los eventos. Una libertad moral que reside en nuestra actitud ante los eventos, no en cambiar los eventos en sí. Y esta es la clave para resolver esta esta contradicción. No podemos controlar lo que sucede en el mundo externo, ya que está predeterminado por el logos, pero sí podemos controlar nuestra mente, nuestras elecciones internas y nuestra virtud, que es, por otro lado, es lo único que es verdaderamente nuestro. Entonces, no podemos controlar lo que sucede en el mundo externo, pero sí podemos controlar nuestra mente, nuestras elecciones internas y nuestra virtud. Y hay un ejemplo estoico que trata de ilustrar este relación entre determinismo y libertad y consiste en lo siguiente. Imagina a un perro atado a un carro en movimiento. El perro puede caminar voluntariamente junto al carro o resistirse y ser arrastrado, pero en ambos casos se moverá con el carro. El carro es el destino o el orden de logos. Y el perro representa nuestra libertad para decidir si aceptamos o resistimos lo inevitable. El carro es el destino o el orden de logos y el perro representa nuestra libertad para decidir si aceptamos o resistimos, pero lo inevitable, la verdadera libertad. Por lo tanto, para los estoicos consiste en vivir en armonía con el ogos. La verdadera libertad vivir en armonía con el ogos, aceptando el destino con serenidad, por lo tanto con virtud y esforzándonos en aquello que depende de nosotros. Y aquí en lo que depende de nosotros, eh la ética estoica eh fundamenta dos diferencias, ¿no? Lo que depende de nosotros y lo que no depende de nosotros. Lo que depende de nosotros, nuestras elecciones, juicios, deseos y aversiones. Y lo que no depende de nosotros son todos los eventos externos, nuestro cuerpo, nuestras posesiones e incluso la vida o la o la muerte. Es decir, que centra en nuestra racionalidad, lo único que depende de nosotros y centra en todo lo externo, lo que no depende de nosotros, todo lo externo a nuestra razón, incluyendo nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo no depende de nosotros, según los estoicos. Obviamente el determinismo gobierna lo que no depende de nosotros, pero somos libres en nuestra razón y voluntad, lo cual nos permite cultivar la virtud y alcanzar la felicidad, la euda el determinismo gobierna lo que no depende de nosotros, lo que es externo a nosotros, pero somos libres en nuestra razón y voluntad, con lo cual esto nos va a permitir cultivar la virtud y alcanzar la felicidad. Es decir, no es un freno. Es decir, que de alguna forma se genera en el pensamiento estoico un ejemplo, pues temprano de lo que sería el compatibilismo, la idea de que el determinismo en lo externo y la libertad en lo interno pueden coexistir. Aunque el universo esté completamente determinado que lo está según los estoicos. Nuestra capacidad de juzgar y decidir cómo responder a los eventos sigue siendo libre. Para los estoicos esta libertad interna es suficiente para vivir una vida virtuosa. Repito esto. Aunque el universo esté completamente determinado, nuestra capacidad de juzgar y decidir cómo respondemos a lo que nos ocurre entra dentro de lo que depende de nosotros. de nuestra libertad. Por eso seguimos siendo libre, libres internamente y eso es suficiente para vivir esa vida virtuosa. Bueno, podríamos decir también que esa libertad externa eh no es contradictoria porque cambiar el curso de los eventos externos eh no es posible, ya que están determinados. Y la libertad interna es elegir cómo reaccionamos ante esos eventos, que ahí es nuestra verdadera libertad y fuente de virtud. Si si estoy enfermo, si enfrento una enfermedad, no puedo evitar que ocurra. determinismo externo a mí es de mi cuerpo, pero sí puedo decidir cómo reacciona mi raciocinio o mi mente ante ella, manteniendo mi tranquilidad y aceptándola como parte del orden natural. Sería la esa sería la libertad, el concepto de libertad estoico, aparte de de esa frase de vivir conforme a la naturaleza. Por lo tanto, el determinismo estoico no es una contradicción con la libertad moral, sino una integración entre la inevitabilidad del destino y la capacidad humana de elegir la virtud en cualquier circunstancia. Para los estoicos, la verdadera libertad no consiste en cambiar el mundo. Para los estoicos, la verdadera libertad no consiste en cambiar el mundo, sino en vivir de acuerdo a la razón y aceptar el orden cósmico con serenidad. La verdadera libertad no consiste en cambiar el mundo, sino en vivir de acuerdo con la razón y aceptar el orden cósmico con serenidad. Y esto es lo que permite alcanzar la felicidad y la paz interior, incluso en un universo completamente determinado.