Se presenta una síntesis de la doctrina filosófica del estoicismo, escuela fundada por Zenón de Citio hace más de dos milenios, cuya finalidad principal es la consecución de la serenidad práctica a través de la razón. La metafísica estoica concibe el cosmos gobernado por una ley racional o Logos universal, por lo que la sabiduría consiste en vivir conforme a esta naturaleza providencial y determinista. La ética estoica prescribe el ejercicio de la virtud como el único bien real y absoluto, relegando la riqueza, la fama y la salud a la categoría de indiferentes. Al examinar el juicio cognitivo que subyace a las pasiones nocivas, el practicante puede alcanzar la apatheia o imperturbabilidad del alma ante las circunstancias externas. La efectividad existencial de este sistema se ejemplifica en la figura del emperador y filósofo Marco Aurelio, quien gobernó el Imperio Romano basando sus decisiones en el riguroso autodominio y la firmeza moral racional.