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ÉTICA II

🗣️📜 ¡ÉTICA DISCURSIVA con JÜRGEN HABERMAS! 🧠⚖️🔍💬

Resumen para estudio por Borja Brun Por si es de utilidad: https://gamma.app/docs/Untitled-cxnkibp07y3l3zn Grado de Filosofía - ÉTICA II Realizado en base a mis apuntes y usando la aplicación de Google: NotebookLM. Obviamente puede contener errores de lectura al tratarse de un automatismo. En cualquier caso es una aproximación inicial al tema llena de valor por sí misma y un medio —que no un fin—, para acercarnos con otra mirada a la temática que se trata.

Transcripción

Bienvenidos a 10 en filosofía. Hoy eh vamos a darle una vuelta al pensamiento de Jürgen Javermas y su ética discursiva. El reto que plantea es bueno, es potente. ¿Cómo encontramos normas morales que valgan para todos? Y esto en un mundo como el nuestro, moderno, plural, sin verdades absolutas compartidas por todos. A ver, imagina que intentas ponerte de acuerdo sobre qué pedir para cenar. Sois un grupo enorme, cada uno con sus gustos. alergias, un lío. ¿Cómo llegas a un acuerdo que sea justo sin que nadie se quede fuera o peor enfadado? Bueno, pues Javermas propone una vía. Una vía a través del diálogo racional. Vamos a a desgranarlo un poco. La idea central de Havermas, eh, según lo entiendo, es una ética basada en el diálogo, pero un diálogo racional. No busca un bien superior, o sea, no viene de una fuente divina o algo así, sino un consenso, un consenso racional entre iguales. Y esto es clave. en condiciones justas. Se dice que es como como actualizar la idea de Kant, la del imperativo categórico, pero usando la comunicación como base. ¿Es así? Exacto. Justo eso. Y aquí es donde eh entran dos principios que son clave. El primero es el principio discursivo, lo llamamos de. Este principio, digamos, establece que solo son válidas las normas que podrían ser aprobadas racionalmente por todos, todos los afectados. Eh, y esto en un diálogo libre y simétrico. Claro, esto exige unas condiciones, bueno, ideales, que todos participen, que todos se expresen libremente, sin coacción ninguna y que al final convenza el mejor argumento, ¿no?, la fuerza o el poder. Piensa que es como como establecer las reglas de un juego. Hay que asegurarse de que todos los jugadores están de acuerdo en que son justas antes de empezar a jugar. Clarísimo. Vale, ese es el D, el procedimiento justo para dialogar. Y el segundo es el principio de universalización, el U. Correcto. El U. Este ya es específicamente moral. Una norma moral es válida si sus consecuencias y los efectos secundarios previstos de seguirla son aceptables para todos los implicados. Sin coacción. Claro, esto pide eh ponerse en el lugar del otro. Mucho. Combina la razón con la empatía. Si pensamos en una regla sobre compartir algo, por ejemplo, antes de decidirla, habría que imaginar cómo afectaría esa regla y sus consecuencias a cada persona involucrada, a todas. Entiendo. O sea, D pone las reglas del diálogo y U pone el criterio para la norma moral en sí, que las consecuencias sean aceptables para todos. requiere esa empatía, ese cambio de perspectiva. Justo. Y fíjate, el fundamento de todo esto es algo que en teoría todos compartimos. La capacidad de comunicarnos y de argumentar es universal. Javermas no impone qué tenemos que pensar, qué normas son buenas, sino cómo debemos relacionarnos para encontrar normas válidas moralmente. Se centra en la forma, en el procedimiento, no tanto en el contenido específico. Y no solo una cuestión de justicia fría, ¿verdad? Por lo que dices, implica también reconocer la singularidad de cada persona, pero dentro de una comunidad. Trato igualitario, sí, pero reconociendo las diferencias. Exacto. De hecho, Javermo Maz distingue varios tipos de cuestiones prácticas. Están las pragmáticas, que son sobre lo útil para mí o mi grupo. Luego las éticas que se refieren más a la idea de vida buena, algo más personal o cultural. Y finalmente las morales, que son las que tratan sobre la convivencia justa para todos. La ética discursiva con el principio U se aplica sobre todo a estas últimas, a las morales. Muy importante esa distinción. Y otra cosa que me parece crucial, esto no es un código cerrado, ¿no? No es como los 10 mandamientos. Para nada es un modelo dinámico. Abermars habla de una práctica deliberativa permanente. Exige un compromiso constante con el diálogo con estar abiertos a revisar las normas si surgen nuevos argumentos o cambian las circunstancias. ¿Vale? En resumen, pues en resumen, a ver más cambia la base de la moral, ya no son fundamentos metafísicos o religiosos. La base ahora es racional e intersubjetiva, es decir, construida entre sujetos a través de la comunicación. Convierte la moral en un proceso, bueno, casi democrático, participativo. Exacto. La validez moral surge de esa posibilidad de un acuerdo universal en un diálogo justo. Para recordarlo, podríamos pensar en la ética de Javermax como el club de cocina moral. No te dan la tarta ya hecha, o sea, un código moral fijo. Te dan el método, la receta perfecta, los principios de y u para cocinar juntos una tarta. Una tarta que todos acuerden que es justa y aceptable, aunque al principio cada uno quisiera un sabor distinto. Los ingredientes claves son la charla racional y la empatía. Me gusta la analogía del club de cocina, es muy gráfica. Y bueno, para reflexionar un poco al final, si el consenso racional es la clave, ¿qué pasa cuando ese diálogo parece imposible? Vivimos en un mundo muy polarizado. Sigue siendo útil este ideal de proceso, aunque veamos tan difícil alcanzarlo perfectamente en la práctica. Dá que pensar, eh.