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ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II

Husserl y El Experimento de las dos manos | Ubiestesia | Cinestesia | Lieb | Intimidad Epistémica

Antropología Filosófica II 2º año UNED En este vídeo exploramos el concepto de la "Carne Vivida" (Leib), una idea que cambia por completo nuestra forma de entender la autopercepción. A través del famoso experimento de las manos, descubriremos cómo el tacto nos convierte simultáneamente en sujeto (el que siente) y objeto (lo sentido), cerrando un circuito de identidad que ningún otro sentido posee. En este vídeo aprenderás: Intimidad Epistémica: Por qué nadie puede sentir tu cuerpo por ti. La Dualidad del Contacto: Cómo una misma mano puede ser materia inerte y conciencia viva al mismo tiempo. Cinestesias vs. Ubiestesias: El mapa secreto que usa tu cerebro para saber exactamente "dónde" estás. Vista vs. Tacto: Por qué el tacto es el verdadero arquitecto de tu "Yo", y no la visión. 0:00 - El Misterio de la Propiedad Corporal 1:15 - Intimidad Epistémica: El Cuerpo que solo tú sientes 2:30 - El Experimento de las Dos Manos 3:45 - Sujeto vs. Objeto: La Dualidad del Tacto 5:00 - Cinestesias y Ubiestesias: El Mapa del Yo 6:15 - Conclusión: El Tacto como Arquitecto de la Identidad #Husserl #Filosofía #Fenomenología #Conciencia #Cuerpo #Leib #Experimento #Psicología #FenomenologíaDeLaPercepción Basado en el libro: Antropología filosófica II. Vida humana, persona y cultura Autor: San Martín Sala, Javier Creado con NotebookLM - Lista de reproducción ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOGJFDlT5QONRwY0W_TT2H6Q

Transcripción

En este vídeo vamos a hablar de una de las cuestiones centrales de la fenomenología y es la naturaleza de nuestra propiedad corporal. Es decir, ¿por qué sentimos que nuestro cuerpo no es un objeto externo, sino una parte inherente de nuestro yo. Una parte inherente de nuestro yo. Bueno, para empezar debemos preguntarnos por el origen de esta certeza que acabo de decir, cómo sé que mi cuerpo me pertenece. Y es que este no es un conocimiento que aprendamos en los libros, sino que es una seguridad. prereflexiva, es decir, es algo que está ahí antes que cualquier pensamiento lógico. A diferencia de los objetos del mundo, nuestra relación con el cuerpo propio es absoluta. En términos filosóficos, el término del que tenemos que hablar es intimidad epistémica. Y es que este concepto describe cómo percibimos nuestra propia corporalidad, no como simple materia inerte, sino como lo que denomina carne vivida o el LIB, según obviamente la terminología del propio Edmund Husel. Es una experiencia estrictamente privada e intransferible y constituye el punto de partida de toda subjetividad. Y lo quiero repetir, hablamos de intimidad epistémica, que es ese concepto de cómo percibimos nuestra corporalidad, no como una materia inerte, sino como una carne vivida. carne vivida, que eh Husel en alemán dice la es una experiencia, repito, estrictamente privada y que no podemos transferir a otra persona y constituye ese inicio, ese punto de partida de ese concepto que es la subjetividad. Bueno, para para investigar sobre esta idea y para aclarársela a a la hora de poder explicarla, Hussel propone un experimento muy sencillo, pero a la vez muy intenso y muy profundo, y es el contacto de una mano con la otra. Es decir, si nos agarramos la mano derecha con la mano izquierda, que es un gesto pues que es normal, que que es habitual, que es cotidiano, pero si cogemos y lo analizamos de forma analítica, valga la redundancia, descubriremos que en ese instante del contacto, pues aparece varias percepciones que son simultáneas. En ese instante del contacto ocurre algo que no sucede con ningún otro sentido y es que la mano que está siendo tocada se manifiesta en una dualidad. Por un lado, la percibimos como un objeto físico, es decir, esa mano derecha que toca la mano izquierda, percibe la mano izquierda como un objeto físico, pues con una masa, con piel, con huesos, con una cierta temperatura, pero al mismo tiempo esa mano derecha actúa como sujeto vivo. Es decir, es el lugar exacto donde nace la sensación de estar siendo tocado. Es el lugar exacto donde nace la sensación de estar siendo tocado. En el tacto, a diferencia de otros sentidos, la frontera entre, por ejemplo, en la visión, la frontera entre el subjeto que observa y el objeto observado se se difumina por completo. Para profundizar un poco en esto, Husel lo que nos ofrece es una distinción de cuatro experiencias simultáneas que conforman esa especie de circuito cerrado de autopercepción. Bueno, primero tenemos la sensación activa de la mano derecha, es decir, la que ejecuta el contacto. Segundo, tenemos la sensación pasiva de la mano izquierda, es decir, la mano izquierda recibe la presión de la mano derecha. Y después tenemos un tercer y cuarto punto que es la aprensión física de ambas manos, que se perciben recíprocamente como masas materiales y sólidas. Es, por decirlo de forma literal, el yo sintiéndose a sí mismo como materia y como conciencia a la vez. Gracias a esta estructura, el tacto se convierte en el único sentido que nos permite vivir esa dualidad con claridad. Nos constituimos a la vez como un sujeto sintiente y objeto sentido. Como un objeto sintiente es a mano derecha y un objeto sentido es mano izquierda, cerrando por lo tanto una especie de círculo perfecto de autopercepción y reflexividad corporal. Pero, ¿cómo construye nuestro cerebro esta experiencia aparentemente compleja? Bueno, y tanto. La carne vivida se articula básicamente a través de dos tipos de sensaciones, las cinestesias y las ubiestesias. Las cinestesias son las sensaciones ligadas al movimiento. Al desplazar el brazo somos conscientes de su trayectoria. espacial y de la tensión de nuestros músculos. es, por decirlo así, nuestro yo manifestándose a través de la acción motriz, a través del movimiento. Pero para Husel el factor determinante son las ubiestesias o el término Ubi, pues de la rey latina significa dónde, o sea, está nos está hablando de ya de una ubicación y es que son sensaciones que están hiperlocalizadas. Es decir, no es un simple noto que me tocan, no, no es me tocan exactamente aquí. Y esta localización precisa es lo que nos permite cartografiar nuestro mapa corporal. Parausel, la carne vivida es la suma integradora de todas estas ubiestesias. Sin esa capacidad de localización espacial, sin el aquí fenomenológico, el cuerpo volvería a ser un objeto inerte, como una piedra, perdiendo su capacidad de sentir y habitar el mundo. Y este análisis que nos hace el fenomenólogo Husel nos lleva a una conclusión que en principio desafía la jerarquía sensorial habitual. A diferencia de la vista que se proyecta hacia el exterior, el tacto es inherentemente reflexivo. Mientras que el ojo no se percibe a sí mismo en el acto de ver, el cuerpo sí que se siente a sí mismo sintiendo a través del contacto. Podemos concluir que para Husel tacto es el verdadero arquitecto de nuestra identidad. es el mecanismo que transforma la materia física en esa carne vivida, estableciendo ese centro de referencia a partir del cual experimentamos y dotamos de sentido a todo el universo. Si te ha gustado este vídeo, suscríbete y regálame un