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Material Complementario
LA GUERRA DE LAS HARINAS 1775
Contenido extra: LA GUERRA DE LAS HARINAS 1775
Transcripción
Año 1775. Francia está que arde por una ola de disturbios, pero no se luchaba por el poder, sino por pan. En aquella Francia, el trigo significaba sobrevivir y la autoridad del rey dependía de que el pan fuera asequibre. Era un pacto no escrito, la llamada economía moral. El pueblo confiaba en que el rey garantizaría precios justos, pero claro, con la ilustración llegaron los fisiócratas y sus ideas de libertad y de mercado. Su propuesta era liberalizar el comercio del grano, que mandara la oferta y la demanda, no la corona. El gobierno de Luis X, buscando modernizarse, se lanzó a probarlo. Adiós a las antiguas regulaciones. El problema fue el timing, que fue malísimo. Justo ese año la cosecha fue un desastre. Sin controles, el precio del grano se puso por las nubes. Llegó a multiplicarse hasta por cinco. Para millones, el hambre dejó de ser una amenaza lejana. El pánico y la rabia empezaron a crecer. En la primavera de 1775, todo explotó. La chispa saltó en una ciudad y el incendio se extendió. Pero ojo, no eran simples saqueos. La gente estaba organizada y tenía un objetivo muy claro en mente. Lo llamaban tasación popular. interceptaban el grano y obligaban a venderlo a un precio justo. No se veían a sí mismos como ladrones. Estaban restaurando el orden que el rey había olvidado. A la monarquía esto le pilló totalmente por sorpresa y respondió con el ejército, pero la revuelta era enorme. El rey tuvo que dar marcha atrás, se abandonó el experimento y volvieron los controles. Una humillación total. Esto fue mucho más que un motín por el pan. Fue un punto de inflexión, un ensayo de la revolución. El episodio dejó clara la debilidad de la corona, atrapada entre modernizarse y cumplir con su pueblo.