← Volver al buscador
ÉTICA II
🖤🔥 SARTRE: el EXISTENCIALISMO es un HUMANISMO 🧠⛓️🚬✨
Resumen para estudio por Borja Brun de:
Grado de Filosofía - ÉTICA II Realizado en base a mis apuntes y usando la aplicación de Google: NotebookLM. Obviamente puede contener errores de lectura al tratarse de un automatismo. En cualquier caso es una aproximación inicial al tema llena de valor por sí misma y un medio —que no un fin—, para acercarnos con otra mirada a la temática que se trata.
Transcripción
Hola y bienvenidos a 10 en filosofía. Hola a todos. Hoy vamos a vamos a analizar un texto que siempre da que hablar. El existencialismo es un humanismo de Sartre. Un clásico, sí. Y a veces mal interpretado. Exacto. Queremos ver qué significa eso de la libertad radical, la responsabilidad, todo eso que nos lanza Sartre. Mm. Y bueno, arranca fuerte con esa frase, ¿no? La de la existencia precede a la esencia. que así de primeras te deja un poco pensando. Sí, es la clave de todo, pero eh hay que recordar por qué lo escribió, ¿cierto? El contexto. Claro. Sartre estaba, digamos, defendiéndose, le llovían críticas por dos lados, además. Justo los comunistas decían que su filosofía llevaba a no hacer nada, al quietismo. Los cristianos, bueno, que negaba a Dios, los valores, todo. Y él responde que no, que para nada es pesimismo. Al contrario, él dice que es la única visión que de verdad e le da al ser humano el poder de crear su propio sentido, su propia vida. Vale, pues vamos a meternos en harina con esa idea. La existencia precede a la esencia. El ejemplo que pone es el de la abrecartas. Sí, eso. Un abrecartas antes de existir alguien ya sabe qué es, para qué sirve. Tiene un concepto, una esencia, m una función definida. Pero con nosotros, dicesre, es al revés. Primero, eh, aparecemos, existimos, estamos aquí en el mundo y ya, sin un plan previo. Y solo después, con lo que hacemos, con nuestras elecciones, nos definimos. No hay una naturaleza humana fija esperándonos. M y la consecuencia de eso es, bueno, es brutal. Libertad radical, libertad total. Total. Si no hay esencia, no vale decir, "Es que yo soy así o la sociedad me obligó." Nada de eso. O sea, no hay excusas, cero excusas. Sartre es muy claro. Te haces a ti mismo. Eres tus actos. Estamos, como él dice, condenados a ser libres. Condenados. Vaya palabra. Pero si no hay guion ni Dios ni naturaleza, ¿de dónde sacamos los valores? El bien, el mal. Pues de nosotros mismos los inventamos. Los inventamos. Sí. Al elegir, cada vez que eliges hacer A en vez de B, no solo te defines a ti, sino que estás diciendo, "Esto es lo valioso. Estás proponiendo un modelo de ser humano." ¡Ostras! Eso es una responsabilidad enorme, ¿no? Enorme. Porque no eliges solo para ti. Al elegirte eliges a toda la humanidad en cierto modo. Propones tu visión de lo humano como la válida. ¡Uf! Entiendo. No es solo yo hago esto porque me apetece. Para nada. Si eliges, por ejemplo, ser valiente en una situación, estás diciendo que la valentía es un valor universal deseable. Tu acto resuena. Claro, y supongo que por eso habla de angustia, desamparo, desesperación, que suenan fatal, la verdad. Suenan fuertes, sí, pero él los usa de forma muy concreta. Son como descriptores de la condición humana sin red de seguridad. A ver, la angustia no es miedo o ansiedad normal. Es el vértigo de saber que eres totalmente responsable, que no hay respuestas correctas escritas en ningún sitio. El ejemplo del militar que manda a sus hombres a una misión peligrosa. Esa es la angustia. Vale. Y el desamparo, pues es la consecuencia directa de que no hay Dios ni valores eternos. Estamos solos. Tenemos que inventar la moral sobre la marcha. No hay guía externa. Ya estamos a a la intempterie, digamos. Exacto. Y la desesperación que suena rendición para Sartre no es eso. Es entender que solo podemos contar con lo que podemos hacer, con nuestras acciones. No esperar milagros ni confiar en un destino. Actuar con lo que hay. del alumno, ¿verdad? El que no sabía si quedarse con su madre o irse a la resistencia. Ese mismo, un dilema terrible. Y Sartre le dice, "No hay respuesta correcta fuera de ti. Elige y al elegir creas el valor de tu elección. Lo que elijas estará bien porque lo has elegido tú libremente. Tiene tela. Es que asumir todo esto cuesta muchísimo y por eso dice Sartre, caemos en la mala fe. La mala fe que es como hacer trampas es autoengañarse, pretender que no somos libres, actuar como si estuviéramos determinados, como si fuéramos cosas, objetos, como el abrecartas. El típico. Yo soy cobarde, no puedo evitarlo. Exacto. Eso para Sartre es mala fe pura. No eres cobarde por naturaleza. Tus actos te han hecho cobarde, pero siempre podrías elegir actuar de otra manera. La autenticidad es lo contrario, asumir esa libertad incómoda. Y a pesar de todo este peso, de la angustia y demás, él insiste en que el existencialismo es un humanismo, incluso optimista. Sí, y puede chocar, ¿verdad? Pero su argumento es que hay más optimista que decirte que tú tienes el control, que no eres una marioneta, que eres el dueño de tu vida. Visto así te devuelve la dignidad, la capacidad de crear. No estás definido de antemano. Y no es un individualismo de sálvese quien pueda, porque como decías, al elegirme eliges a la humanidad. Tu libertad para ser auténtica necesita querer la libertad de los demás. También están conectadas. No puedes ser libre tú solo en un mundo de esclavos, digamos. Vale, creo que la idea central queda más clara. Es una filosofía exigente, mucho. Es una llamada a la acción, a la responsabilidad sin fisuras. Los valores no se encuentran por ahí, se construyen con cada decisión. Es un llamado a ser auténticos, a comprometernos con lo que hacemos. Pues para ir cerrando esta exploración en 10 en filosofía, vamos a dejar una pregunta flotando. A ver, si Sartre tiene razón, si estamos condenados a ser libres. Y cada pequeña elección ayuda a definir qué significa ser humano, qué cosita, qué acción mínima podríamos hacer hoy mismo para empezar a dibujar esa humanidad que queremos ver. Buena pregunta para darle vueltas. Ahí queda eso. Gracias por acompañarnos y hasta la próxima. Hasta pronto.