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FILOSOFÍA POLÍTICA I
Tema 12 | Multiculturalidad, inmigración y democracia. La reconstrucción del Demos Político
Filosofía Política I - Grado de Filosofía - 2º año UNED
Basado en un texto de Ricard Zapata-Barrero
Por si es de utilidad:
https://gamma.app/docs/Multiculturalidad-Inmigracion-y-Democracia-oo6d4efots31v3o
01:42 Pregunta-guía (Montesquieu reinterpretado): respuesta democrática a la multiculturalidad
02:11 Clave del debate: definir demos (social vs. político)
02:52 Población total, no-demos (inmigrantes) y demos político (ciudadanía)
04:02 Eje analítico: atender población vs. atender exclusivamente ciudadanía votante
05:14 Tres autores-clave: conceptos asimétricos, unidimensionalidad y uniformidad social
05:41 Koselleck: “conceptos asimétricos” y exclusión semántica
06:35 Marcuse: unidimensionalidad → de cultura a monoculturalidad
07:08 Sennett: uniformidad social y dificultad de reconocimiento del “otro”
08:09 Tres actitudes ante la diferencia: distancia, implicación, desactivación identitaria
09:21 Punto 1: demos político vs. población (una diferencia desafiante)
09:52 Dahl: tres transformaciones territoriales de la democracia
10:30 Principio de inclusión: obediencia a la ley y pertenencia al demos
11:00 La tercera transformación: salto cualitativo (de nacional monocultural a multicultural)
11:26 Déficit democrático: el inmigrante como prueba empírica
12:28 Ecuación esquemática: población – demos = residentes sin pertenencia plena
13:19 Debate normativo: límites de pertenencia y obligación de admitir
13:48 La “santísima trinidad”: Estado – Nación – Ciudadanía
14:26 Definiciones operativas de Estado, Nación y Ciudadanía
16:16 Interdependencia sistémica del triángulo y su carácter “creencial”
17:23 Doble lectura del triángulo: institucional y normativa
18:15 Lectura institucional (I): legalidad y estructura básica
18:57 Lectura institucional (II): legitimación del poder
19:20 Lectura institucional (III): inclusión/exclusión del demos
19:59 Lectura normativa (I): fuente de valores y evaluación de políticas
20:11 Lectura normativa (II): cambio de paradigma (sentido kuhniano)
20:36 Lectura normativa (III): base de conceptos políticos (poder, liberalismo, democracia)
20:48 Premisas históricas: homogeneidad del demos y exclusiones clásicas
21:45 “Efecto espejo” del multiculturalismo sobre el triángulo moderno
22:36 Tocqueville y la necesidad de nuevas categorías
23:48 Marco de larga duración: más que gestión, re-conceptualización
24:14 Siete premisas para encuadrar el debate
24:35 Premisa 1: multiculturalidad global, histórica e irreversible
25:00 Premisa 2: vector de conflicto y cambio (“revolución silenciosa”)
25:18 Premisa 3: del pluralismo de valores al pluralismo cultural (principio de la diferencia)
26:32 Tres reduccionismos a evitar (patologización, universalización, reduccionismo valorativo)
27:25 Premisa 4: cultura/identidad como factor de desigualdad (oportunidades estructurales)
28:32 Premisa 5: bienestar = identidad (redistribución + reconocimiento)
29:26 Premisa 6: excepcionalidad histórica de la democracia y límites de respuesta
29:58 Premisa 7: los conflictos son disputas de significado (política discursiva)
31:44 Somos la primera generación: pensar democracia y multiculturalidad a la vez
32:18 Cinco argumentos para el nuevo marco categorial
32:18 (1) Nuevo paradigma: de monoculturalidad a multiculturalidad
33:08 (2) Progreso redefinido: gestión democrática de la diversidad
33:38 Progresismo vs. conservadurismo identitario
34:12 (3) Derechos humanos: de “salida” a “entrada” (disonancias actuales)
35:23 Desafío normativo: condiciones de admisión en sociedades abiertas
36:05 (4) Repensar “clase”: culturalización de las desigualdades
36:50 Fallo de solidaridad de clase y marcadores culturales del conflicto
37:46 Integrar redistribución y reconocimiento en política social
37:48 (5) “Civilización” como nueva retórica conservadora
38:53 Religión, herencia civilizatoria y desplazamiento del debate a fronteras culturales
39:45 Balance: reordenación del vocabulario político y tesis central
40:04 Balance final: giro semántico del multiculturalismo (de positivo a problemático)
40:46 Causas del giro: securitización post-11S/11M/7J, partidos anti-inmigración, medios y academia
42:06 Sospecha generalizada y “crisis del multiculturalismo”
42:49 Dimensiones del multiculturalismo: ética, política y social
43:20 Dimensión ética: diversidad como valor democrático
43:40 Dimensión política: políticas públicas de protección de minorías (eje de la crisis)
44:06 Dimensión social: hecho descriptivo innegable (multiculturalidad)
44:33 Núcleo de críticas: comunitarización del espacio público (Barry)
45:01 Riesgos: guetificación y exclusión socioeconómica
45:20 Relatos alarmistas: “invasión” y caballo de Troya (Sartori, Fallaci)
45:36 Objeciones filosóficas: valor cultural, “multiculturalismo del miedo” (Lévi)
46:00 Choque de civilizaciones: del plano internacional al intra-urbano
46:39 “Ambiente de sospecha” como amenaza estructurante
47:16 Pregunta de cierre: ¿crisis del multiculturalismo o crisis de la democracia?
Transcripción
Bueno, nos metemos en el tema 12, multiculturalidad, inmigración y democracia, la reconstrucción del demos político. Este es un texto de del profesor de la Universidad Pompeu Fabra, el profesor Ricard Zapata Barrero, que es profesor de teoría de teoría política del departamento de ciencias políticas y sociales de la Universidad de Barcelona. Y bueno, de inicio eh nos va a hablar de que existía dos o existen dos posiciones de base para orientar lo que es la discusión sobre inmigración. El primer término sería entender que las migraciones actuales son una continuidad histórica, es decir, que siempre ha habido migración, o verlas como un indicio de un nuevo tiempo histórico que tiene una serie de rasgos distintivos. Lo distintivo es que la llegada y permanencia de inmigrantes pone en cuestión los fundamentos del demos político y obliga a replantear el sistema de categorías con el que describimos e intervenimos democráticamente en la realidad. Vamos a hablarlo, no os preocupéis que lo vamos a hablar muy claramente, el sistema de categorías a qué se refiere y también estos rasgos distintivos. Parece ser que categorías que antes eran de tipo descriptivo o de tipo social, ahora pasan a ser políticas. Y a partir de de una pregunta que hace Montescu, que es eh dice, "¿Por qué si todos somos humanos nos organizamos de forma tan diferente?" Bueno, pues aquí el profesor le da un giro a esta frase y dice que si somos todos demócratas, ¿por qué no damos la misma respuesta a la multiculturalidad debida a la inmigración? Si somos todos demócratas, diferentes países, diferentes estados, diferentes naciones, ¿por qué no damos igual respuesta a esa multiculturalidad que nos viene con la inmigración? Bueno, pues aquí el el eje del debate eh depende o se se vincula a cómo definimos esa palabra demos. La podemos definir de dos formas. en clave social como una población independiente de la nacionalidad, o sea, una población donde los intereses de inmigrantes cuentan con igual valor legitimador o la podemos decir en clave política. El demos, en clave política, es una ciudadanía de tipo nacional, donde solo el demos político es atendido. Lo vamos a ver ahora, eh, pero básicamente de lo que hablamos es que población sería todo el cuerpo de todo el cuerpo de de personas que viven en un entorno político. Pero dentro de esa población habría dos grupos. el no demos, los que son no demos o también llamados inmigrantes y también los y los que son por otro lado el demos político, que son los ciudadanos los que tienen esos derechos políticos adquiridos. Porque si lo pensamos, hay ciertas personas que están en nuestra nación, en nuestro país, que eh no tienen ciertos derechos como derechos a votar, aquellos trabajadores en tránsito, creo que se llaman. Entonces, tenemos que la población abarca todo y dentro de la población tenemos a los inmigrantes y a la ciudadanía. los inmigrantes le llama el no demos y a la ciudadanía le llama el demos político. Es denso, pero bueno, lo os preocupéis que lo iremos lo iremos desgranando. Entonces, el eje de este debate se sitúa en cómo definimos ese demos en clave social como población o en clave política como ciudadanía nacional, donde solo el demos político es atendido, ya que solo los ciudadanos son votantes y los inmigrantes no son votantes. También se nos habla de un término que es la asincronía. Viene a decir algo así como que el tiempo histórico avanza de una forma más rápida que nuestra capacidad para asimilarlo, que nuestra capacidad conceptual. Es decir, seguimos operando con un vocabulario del siglo XX en pleno siglo XXI. De ahí que sea necesario una innovación conceptual, o bien reaccionar intentando detener el proceso o bien gestionar la multiculturalidad revisando nociones como nociones como conflicto, igualdad o incluso derechos humanos. En este punto el profesor eh nos habla de tres autores, porque la verdad es que se nombran a muchos autores en este tema y os los he puesto de realmente los pone como como en dos bloques y una conclusión, pero para que me fuera más fácil lo he dividido en estos tres, ¿no? Que es Koseek, Marcus y Senet. Ya vosotros pronunciarlo como os dé la gana. No es lo mío, lo de la pronunciación de apellidos fuera de los españoles, no se me da nada bien, la verdad. Entonces, eh Koseek, que es el primero, ¿no? Que nos habla de conceptos asimétricos, ¿qué quiere decir? pues que bajo una apariencia simplemente descriptiva esconden una unilateralidad, es decir, construyen categorías que discriminan a los que están excluidos. Y como ejemplo, como ejemplo que aparece el que no es católico de pronto se convierte en hereje. Entonces esa es la asimetría, esas categorías que discriminan a los que son excluidos. Después de ese concepto de asimetría está unidimensionalidad. Aquí es Marcus el que se el que se nombra como autor. Marcus habría descrito la unidimensionalidad como una pérdida de capacidad crítica bajo un marco dominante. Es decir, el ciudadano pierde su capacidad crítica por el marco dominante en el que se encuentra. Y aplicar esta unidimensionalidad a la cultura se convierte en monoculturalidad. Entonces, tenemos asimetría de Koselleek, unidimensionalidad de Marcus y uniformidad social de Senet, que nos dice lo siguiente. Solemos imaginar la humanidad, el concepto de humanidad bajo condiciones de uniformidad social. Por lo tanto, cuanto más cosmopolita y contradictoria, cuanto más heterogénea es la vida, se rompe esa uniformidad social y por lo tanto menos nos reconocemos en los otros, lo que serían los otros, ¿no? ¿Qué es lo que me puede pasar a mí, por ejemplo, si de pronto veo diferentes tribus muy heterogéneas, muy distintas, esa ese cosmopolitismo, esa contradictorio frente a lo que yo soy en el día a día, entonces yo no me reconozco en esos en esos en esa otra persona, ¿no? En esa otra edad, no me reconozco en ella. Entonces, asimetría de Koselleek, unidimensionalidad de Marcus y uniformidad social de Senet. Este debate sobre la reconstrucción de lo que sería ese demos político lo presenta como una respuesta a la toma de conciencia ciudadana de la diferencia y de la propia identidad, a menudo guiada por lógicas de lo que gano o lo que pierdo al al aceptarla. Entonces, aquí nos define tres actitudes posibles. La primera, incrementar la distancia que entendemos como de identidad, incrementar la distancia identitaria. La segunda, quizás asumir una implicación con con esa otra edad, una implicación mutua. Y por último, la otra, la tercera opción sería desactivar la identidad como una clave explicativa del conflicto entre ciudadanos e inmigrantes. Este es un primer punto de conflicto que queda planteado para lo que va a decir el resto del capítulo, que es qué criterios separan el demos político de la población dentro de una misma sociedad. Bueno, pues empezamos el punto uno del del texto, que sería el demos político y población, la diferencia entre uno y otro, ¿vale? Una diferencia desafiante. Y aquí nos menciona a D, a otro autor que del que va a hablar bastante en este en este en este texto. Bueno, Dribe tres transformaciones de la democracia en clave territorial. Esto es muy sencillo. La primera transformación sería eh de la polis griega a esa nación estado y de esa nación estado a la que posiblemente estemos viviendo hoy, que sería una democracia global a nivel terráqueo, por decirlo así, ¿no? Entonces, esos tres niveles de la polis griega a la nación estado y de esa nación estado a la democracia global. Su criterio central es el principio de inclusión y es que nadie que obedece leyes debería quedar fuera del dem. De lo contrario, o entra en el demento de obediencia. Y dice el profesor que lo que D no percibió es que la tercera transformación, esto es un entrecomillado del texto, ¿vale? Lo que D no percibió es que la tercera transformación tiene más un carácter cualitativo que cuantitativo. ¿Y a qué se refiere con esto? Bueno, eh no es solo cuantitativo, es decir, un salto de nivel nacional a global, sino en cuanto a que es cualitativo también. porque se pasa de una democracia eh de una democracia nacional monocultural a una democracia que es multicultural, por eso es también cualitativo el salto. La prueba empírica del déficit democrático actual es la figura del inmigrante. Es decir, es una persona que reside en el territorio y tiene que obedecer las leyes, pero no forma parte del demos. Así se tensiona el núcleo de la soberanía democrática, ya que hay personas no soberanas dentro de la sociedad. Y aquí el profesor distingue con precisión estos conceptos que hablábamos antes. El primero es población. son aquellas personas que viven y obedecen las normas. Y después hay un demos político o ciudadanía, que son aquellos que deciden, es decir, que son titulares de soberanía y de derechos políticos. Y por último, habría los la población inmigrante que solo obedece las normas, pero no es titular de soberanía. Y de modo esquemático, pues nos presenta una especie de fórmula, que es que la población total menos el demos político es lo que nos da los inmigrantes que son residentes sin pertenencia plena a ese dem. Os dejo aquí el dibujo que aparece en el libro para que veamos esa esas flechas serían ese salto, ¿no?, entre ser población, que es la totalidad, los inmigrantes y ese demos político con derecho a votación. Bueno, este esta brecha lo que hace es activar una especie de debate normativo sobre pertenencia. Es decir, las teorías de la democracia presuponen comunidad y aplican principios solo a sus miembros. Entonces, las preguntas que nos tenemos que hacer es, ¿tienen las democracias la obligación de admitir a quienes desean integrarse en su demos político? ¿Y dónde fijamos los límites de la pertenencia? Bueno, responder a estas preguntas nos exige revisar el paradigma moderno de la democracia articulado en esa santísima trinidad que nos habla, de la que nos habla el profesor, que con esa expresión lo que busca es reforzar una especie de carácter de creencia en algo, ¿no? Creencia en esa santísima trinidad que sería el estado, la nación y la ciudadanía. Los procesos actuales contemporáneos de multiculturalidad interpelan este acoplamiento de Estado, nación y ciudadanía, como que se preguntan sobre su su realidad, su vigencia y colocan en el centro el problema de la reconstrucción del demos. Y esa idea de Santísima Trinidad de la democracia actual, el Estado, nación, ciudadanía, como idea central nos viene a decir que la democracia liberal europea se organiza dentro de este triángulo sistémico, este sistema que es Estado, nación y ciudadanía. Y a su vez estos tres elementos se definen y se limitan mutuamente. La ciudadanía es el vehículo que codifica derechos y deberes del demos. La ciudadanía es el vehículo que codifica derechos y deberes del demos y a su vez legitima al Estado nación. Nos delimita también con tres definiciones a modo operativas. es el primero estado, que es la entidad política que define quién es ciudadano y delimita territorialmente también su acción. Define quién es ciudadano y delimita territorialmente su acción. Después está el concepto de nación. Es una entidad de tipo simbólico, de tipo cultural que vincula a la ciudadanía con el territorio, generando una especie de lealtad y cohesión para estabilizar el vínculo entre estado y ciudadanía. Y por último, como definición, también tenemos ciudadanía, que es la mediación que conecta y legitima Estado y nación. Estado, nación y ciudadanía. tres elementos, triángulo sistémico. No es tan complicado, eh, pasarlo a un papel y veréis que no tiene, digo, el tema de las definiciones. Obviamente todos sabemos lo que es cada uno de estos elementos, pero bueno, que ser capaz de definirlo así con pocas palabras a veces se hace se hace complejo. este esta este triángulo, esta santísima trinidad, este sistema de carácter sistémico o creencia dominante son los tres elementos que no pueden concebirse por separado. Cada uno se entiende a través de los otros dos y le llama así lo dicho de tipo irónico, ¿no? Santísima Trinidad, porque para nosotros eh ya seamos inmigrantes o ciudadanos, población, al fin y al cabo, tiene un carácter de creencia, ¿vale? Tenemos que creer en él y expresa eh una especie de paradigma ilustrado de nuestras democracias. Salir del triángulo supone, por lo tanto, salir del paradigma y lo que produce pues es una especie de duda, de desorientación, inestabilidad, como por ejemplo cuando aparece el multiculturalismo, la multiculturalidad y de pronto cuestiona este triángulo. Este triángulo también tiene dos tipos de lecturas diferentes. Por un lado, una lectura institucional y por otro lado, una lectura normativa. Y aquí el profesor pues nos hace tres interpretaciones de cada uno de estos elementos. Por eso digo que es es un texto, caramba, de aunque son pocas páginas, lo dicho, son 25, pero es una es un mar de de datos y de información bastante bastante interesante y que tenemos que ser capaces de estructurar muy bien. Entonces, lecturas del triángulo, una institucional y una normativa. Dentro de la lectura institucional hablamos de tres interpretaciones. una dentro del campo de la legalidad y es que este vínculo de Estado, nación y ciudadanía lo que hace es marcar los límites de la estructura básica de las democracias. Fuera de este triángulo, el principio de legalidad pues encuentra dificultades de aplicación, ¿vale? Fuera de este triángulo de Estado, nación y ciudadanía, lo que sería la legalidad, ese principio de legalidad va a encontrarse dificultades en ser aplicada. porque estamos fuera de nuestro estado, fuera de nuestra nación o fuera de nuestra ciudadanía. Como tercera interpretación de esta lectura institucional tenemos, perdón, como segunda, tenemos la base de la legitimación y ahí lo que hace es apoyarse la justificación del poder político. Fuera del del triángulo falla legitimidad. Y como tercera, ahora sí interpretación de esta lectura institucional del triángulo, tenemos el criterio de inclusión y exclusión, que dentro de ese marco se define quién entra y quién queda fuera. ¿Quién queda fuera del dem? Es decir, que es un instrumento institucional de inclusión y exclusión. Vale, esto sería la lectura institucional. campo de la legalidad, la base de la legitimación y el criterio de inclusión y exclusión. Y después tenemos una segunda lectura normativa que también tiene lo dicho, tres interpretaciones. Por un lado, es una fuente de valores este triángulo, porque es el marco para valorar las políticas, lo bueno y lo malo, según refuerce o amenace la conexión de Estado, nación y ciudadanía. Es un paradigma de pensamiento y cuestionarlo implica un cambio de paradigma. en el más claro sentido cuniano que nos dice aquí el profesor Ricard. Y la y la tercera interpretación es la que se refiere a que es la base de conceptos políticos, es el sustento normativo de poder, democracia, liberalismo y fuera de estas fronteras es difícil mantener los criterios democráticos. Cruzar fronteras estatales equivale a cruzar fronteras de la democracia. Y es que el liberalismo mismo se ha pensado como una teoría del Estado y más allá puede haber un retorno a horizontes preliberales. Para introducirnos un poco más en estas premisas históricas y el desafío que presenta el multiculturalismo, nos habla de la homogeneidad del demos. si es que históricamente el demos se ha conceptualizado como culturalmente homogéneo y de un modo y de un modo excluyente, ya que en la Grecia clásica, por ejemplo, los esclavos, las mujeres y los ancianos estaban excluidos. Pero es que incluso en la modernidad autores como Lock o Rousseau no cuestionaron los límites, esos límites estrechos a los que a los que se encontraban aquellos que llamaban bárbaros, es decir, aquellos que no pertenecían al demos. Los otros recibían el nombre genérico al fin y al cabo de bárbaros. Esto es, y dice el profesor, aquellos de otras culturas, estos otros que quedaban como bárbaros, si residían dentro del territorio, estaban obligados a obedecer las decisiones del demos, aunque no tuviesen, por supuesto, derecho a voto. nos habla también de un concepto del efecto espejo del multiculturalismo, que viene a decir que la realidad multicultural lo que hace es interrogar sobre el vínculo moderno de Estado, nación, ciudadanía y nos obliga a replantear fundamentos y es que proliferan identidades sin reconocimiento público para pertenecer al demos, quedando fuera del poder popular y de su representación. Como conclusión, decir que se abren los desafíos del nuevo tiempo histórico de la democracia del que vamos a hablar ahora en breve, cuyo epicentro no deja de ser más que el debate de cómo reconstruir el dem. ¿Cómo reconstruir esa idea del dem? La idea de partida. Bueno, aquí nos nombra, por cierto, a Alexis de Tokeville, el pensador, el pensador y político, que trajo, y abro comillas, trajo de su viaje a América ideas y argumentos que luego sirvieron de marco conceptual para el debate europeo. Bueno, siguiendo la noción de tiempos históricos, por decirlo así, de larga duración, lo que hace el profesor es situar la inmigración y multiculturalidad en un cambio estructural que afecta a cómo entendemos y organizamos la vida política. Como decía Alexis de Tokeville, no basta con gestionar instituciones, sino que hace falta repensar categorías. y decía eso, que un nuevo mundo requiere una nueva ciencia política. El bloqueo surge de seguir pensando que la democracia solo es posible con un estado nación homogéneo. El marco de reflexión se ancla en la democracia y en la necesidad de razón práctica para nombrar lo que vemos y orientar lo que queremos, a sabiendas de que va a tener un impacto generacional. Y para encuadrar el debate nos habla de siete premisas. La primera se refiere, bueno, están aquí bien resumiditas, la verdad, el la aplicación lo hizo muy bien este resumen a nivel de palabras, pero os lo voy a decir un poco más ampliado para que me quede a mí a ver cuántas soy capaz de colocar en el examen de estas. Bueno, premisa uno, hablamos de multiculturalidad global, histórica e irreversible. Es decir, esto no se trata de un episodio coyuntural, sino que es un proceso de larga duración que lo que hace es reconfigurar los marcos sociales y políticos. La premisa dos es que es el eje del conflicto y el motor del cambio. Es decir, esta multiculturalidad es hoy el principal vector de conflicto. Es hoy el principal vector de conflicto y transformación en las democracias avanz avanzadas. opera como una revolución silenciosa. Nos dice, nos dice el profesor que esa un término que se suele usar mucho esta revolución silenciosa que penetra ámbitos individuales y colectivos, obligando a redefinir el quiénes somos y el cómo valoramos y cómo nos organizamos. La premisa tres sería hablar del pluralismo de valores al pluralismo cultural con una especie de principio de la diferencia. Es decir, el foco pasa del pluralismo clásico, valores distintos, pero dentro de una misma matriz cultural, al pluralismo actual, que es el pluralismo cultural, que nos nos encontramos con tradiciones y marcos de referencia totalmente diferentes. Es decir, saltamos del pluralismo clásico al pluralismo cultural. La diferencia cultural adquiere de pronto un rango de principio orientador de lo que es la articulación social y nos da una advertencia y que tenemos que usar, perdón, tenemos que evitar tres reduccionismos que son muy habituales en el liberalismo. Primero, el patologizar la diversidad, entenderla como una patología esa diversidad. El segundo, universalizar un modelo, un único modelo cultural y por último, reducir la cultura a una mera diferencia de valores. Eh, estos tres estas tres reduccionismos de liberalismo lo que hacen es encubrir relaciones de poder. ¿Y dónde van a aflorar las eh las zonas de conflicto? pues van a florar en lo que es la esfera pública, donde una cultura que es dominante, es decir, dominante porque es expresada vía la ciudadanía que la que la siente como dominante, impone todavía una uniformidad de hecho. Vale, esta sería la premisa tres, del pluralismo de valores al pluralismo cultural con ese principio de la diferencia. La premisa cuatro, bueno, es la cultura o la identidad como un factor explicativo de desigualdades. Lo que serían las discriminaciones por color de piel, por religión, por lengua u origen muestran qué cultura e identidad tienen un significado político y explican desventajas. El enfoque de estructura de oportunidades. El enfoque de estructura de oportunidades revela que las instituciones no ofrecen lo mismo a todos. La sociedad no es culturalmente neutra y reconocerlo desplaza el eje del debate hacia igualdad y no discriminación. Lo opuesto a la igualdad aquí sería la discriminación. La sociedad, repito, no es culturalmente neutra. Reconocerlo desplaza el eje del debate hacia igualdad y no discriminación. Como premisa cinco, políticas de bienestar es igual a políticas de identidad, es decir, vincular, redistribución y reconocimiento. Y es que la separación entre políticas sociales y políticas de identidad es falsa. En la práctica se entrelazan. La innovación pública requiere unir criterios de redistribución con el reconocimiento de identidades para así evitar la pauperización de expresiones culturales y religiosas. Hacer política social hoy exige competencia intercultural y una mente por parte del que realiza esa política multicultural en decisores y profesionales. Vamos ahora con la premisa seis, el tiempo histórico, democracia y pluralismo cultural. La democracia ha sido históricamente excepcional. La democracia ha sido históricamente excepcional. O sea, tiene muy poquito tiempo. El reto es gestionar la diversidad sin salir del marco democrático. Las respuestas deben ser democráticas y no contradecir los valores y principios que las legitiman. La premisa A7, que es viene a decir que los conflictos versan interpretaciones, no tanto sobre los hechos en sí. Y aquí nos pone un ejemplo que es muy claro. Muchos conflictos son disputas de significado, no la inmigración como hecho, sino cómo se interpreta. Por ejemplo, cuando en nuestro barrio construyen una mezquita, el problema no es el hecho de la construcción, sino lo que significa una mezquita para nosotros en el barrio. Bueno, digo para nosotros, los que no somos eh usuarios de la mezquita, la política es realidad discursiva. La política es realidad discursiva. Las decisiones producen interpretaciones. Por eso el análisis pasa de hechos a conceptos y a su uso. Por eso el análisis pasa de hechos a conceptos y a su uso. Bueno, todas estas siete premisas lo que hacen es que muestran que la multiculturalidad está reabriendo lo que sería las bases del demos político. tenemos que reconstruir el demos y por lo tanto nos exige replantear, y este es otro concepto importantísimo en este texto, tenemos que replantear el sistema de categorías. ¿Y qué son categorías? pues el concepto democracia, eh la categoría igualdad, la categoría ciudadanía, la categoría identidad, conflicto, para interpretar y gobernar coherentemente un mundo nuevo sin abandonar el marco democrático. Bueno, pues basándonos en que tenemos que crear este nuevo sistema de categorías, el autor nos dice que somos la primera generación que debe pensar conjuntamente multiculturalidad y democracia y que eso exige nuevas categorías para ser capaces de reconstruir el demos. Entonces, nos propone cinco argumentos. El primer argumento es el el del nuevo paradigma que existe, que es de monoculturalidad a multiculturalidad. En los siglos X y XX el gran eje de interpretación fue tradición frente a modernidad. Y hoy ese eje ya no ya no nos vale. El nuevo paradigma contrapone monoculturalidad frente a multiculturalidad. monoculturalidad como ese pasado homogéneo, unidimensional y multiculturalidad, como el futuro plural que nos viene y que, por supuesto, es incierto. Con este cambio de eje se reinterpreta la mayoría de los conflictos contemporáneos. Lo decisivo ya no es tradición frente a modernidad, sino cómo se articula la unidad cívica con la pluralidad cultural. Este sería el argumento uno, ¿no? El nuevo paradigma. El argumento dos es que el progreso tiene una nueva categoría. Esta idea, ¿no? De progreso, de pronto deja de medirse en términos materiales, producto interior bruto, por ejemplo, o empleabilidad. y de pronto se redefine por la capacidad democrática de gestionar la diversidad cultural respetando la igualdad y el pluralismo. Y enfrentaríamos el progresismo, que sería ampliar la igualdad, la no discriminación y el reconocimiento en un marco que sería común. Y por otro lado, frente a este progresismo, que es esta ampliación de igualdad, encontraríamos un conservadurismo identitario, que sería la tendencia a una especie de pureza cultural y a un cierre defensivo ante un futuro multicultural. Sería una especie de alerta de peligro para la cultura o la nación. El argumento tres sería reenfocar la categoría de derechos humanos para gestionar el pluralismo cultural. En 1948, cuando se realiza la carta de los derechos humanos, se diseñaron estos para proteger al ciudadano frente a su estado. funcionan bien para lo que denomina el autor la opción salida, es decir, por ejemplo, el derecho a salir de tu propio país, pero no así para la opción entrada, es decir, para ser admitido en otro estado. En este mundo actual de migraciones masivas, este diseño muestra una especie de disonancia o asincronía. La entrada no es un derecho garantizado y la gestión del movimiento de personas desborda el marco original. ¿Y cuál es el desafío normativo con el que nos encontramos? Pues quizás haya que repensar las condiciones o los criterios que ponemos para una sociedad de este siglo 21, una sociedad que denominamos abierta, sin caer con cuidado, sin caer en contradicciones con el marco democrático actual, cerrando así la brecha entre la realidad de la movilidad que existe y los instrumentos normativos que han sido pensados para otro tiempo. Quizás la clave sea que esta simetría de entrada y salida lo que hace es revelar límites del marco clásico preexistente de derechos y que urge, obviamente, actualizarlo para nuestra actual movilidad humana. Bueno, tenemos el argumento número cuatro, que es tratar de darle una vuelta, de repensar a la a lo que sería la clase social como un grupo cultural homogéneo. Y es que las desigualdades ya no solo se entienden en clave socioeconómica, sino que las desigualdades se han culturizado o etnificado. De pronto, una identidad o una cultura que viene representada a veces por un color de piel, por una religión, por una lengua, por un origen común, explican hoy muchas desventajas y esto produce y nos indican dos cosas. La primera, un fallo en la denominada solidaridad de clase ante iguales carencias lo que sería la clase pobre ciudadana que nos indica aquí el autor, pues percibe a los inmigrantes, la clase pobre ciudadana percibe a los inmigrantes como competencia por recursos y prestaciones, con lo cual se genera una tensión y un racismo. Las zonas de conflicto, más que definidas por una posición económica, son definidas por una serie de marcadores culturales. Las políticas sociales, por lo tanto, deben integrar la redistribución y el reconocimiento. Separar lo que es social de lo que es identitario. Hacer esta separación distorsiona el diagnóstico y también la intervención. El argumento cinco lo titula la categoría de civilización y el nuevo espacio para el conservadurismo. Aquí reaparece ese en lo que sería el discurso público la categoría de civilización como un marco legitimador de respuestas ante cambios profundos, a veces incluso en clave de choque de civilizaciones o de alianza de civilizaciones. Esta operación recodifica el debate en términos culturales religiosos y alimenta un conservadurismo identitario. Pero diferente del neoliberal de los años 80 que estudiamos en los primeros en los primeros temas, la religión y la defensa de una herencia civilizatoria pasan a ocupar el centro argumental, reeditando lógicas clásicas como el vínculo de civilización con cristianismo o generando una alarma ante supuestos retrocesos. Aquí el uso político que se le da a la categoría de civilización refuerza lecturas identitarias del conflicto y desplaza la discusión hacia fronteras culturales. Bueno, estos cinco argumentos lo que hacen es reordenar de alguna forma el vocabulario político del eje tradición modernidad al de monoculturalidad multiculturalidad. del progreso material al progreso en gestión democrática de la diversidad, de derechos pensados para la salida a un marco que aborde la entrada de clase a identidad, como ese marcador que decíamos de desigualdad y de economía a civilización como una especie de retórica de tipo conservador. Todo ello lo que hace es respaldar la tesis central, que para reconstruir el demos, que es de lo que estamos hablando, para reconstruir el demos se necesita un nuevo sistema de categorías. ACUERDo acorde con este nuevo tiempo histórico, este nuevo siglo XXI. En el punto cinco y ya como balance como balance final, eh declararse o o llamarse como una persona eh multicultural tenía una connotación positiva. Declararse multicultural tenía una connotación positiva, al igual que ser pacifista, ser un ecologista o incluso, como dice el profesor, ser demócrata. Hoy, en cambio, se exige una justificación para este término. Se ha construido políticamente un sentido negativo de la multiculturalidad que requiere una depuración semántica. Se ha construido políticamente un sentido negativo de la multiculturalidad que requiere esa depuración semántica. Y dice el texto, "Estamos lejos de lo que Kimlikka, eh, os lo he puesto aquí abajo en este quote, en esta en esta anotación de lo que Kimlica proclamó antes de acabar el siglo XX." Y abre comillas el autor, "Los multiculturalistas han ganado la partida". Bueno, pues lejos de ese de esa concepción, el término pasa a asociarse con amenaza, inestabilidad e inseguridad. ¿Y por qué? ¿Por qué se ha producido este giro? Bueno, pues nos da varios varios ejemplos de este por qué. La verdad es que lo repite después sobre todo el que más repite es este contexto o esta situación post 11 de septiembre, igual que el 11 de mayo de Madrid o el 7 de julio de Londres, es decir, se está refiriendo a lo que fueron los atentados y ese concepto de securitización y sospecha generalizada hacia el otro, especialmente con fisonomía árabe o islámica. también achaca el este giro por culpa del ascenso de partidos antiinmigración y la entrada de estos partidos en el juego institucional. Después existe también un debate en los medios de comunicación que están tratando de advertir sobre los peligros de la multiculturalidad, así como también uno académico en la que se habla sobre la crisis del multiculturalismo y por supuesto también el caso de Reino Unido de Países Bajos, donde se habla de un relato de fracaso al respecto de cómo fueron capaces de gestionar el este mult multiculturalismo. También el texto también nos habla de tres niveles conceptuales de este término, multiculturalismo. Tres niveles conceptuales. El primero es un se refiere a una una dimensión social, a una dimensión política y a una dimensión ética, social, política y ética. y veo que me lo ha puesto aquí al revés en la tarjetilla esta que os estoy enseñando. Con lo cual, pues bueno, pues venga, lo leo al revés. El primero, la dimensión ética, es decir, una una especie de posición moral, por decirlo así, afirma que la diversidad es un valor. Es decir, oponerse a políticas que las salvaguarden desborda el marco democrático de la igualdad. En cuanto a la dimensión política, política pública, está concebido como un conjunto de políticas para proteger minorías culturales frente a mayorías ciudadanas, proteger minorías culturales frente a mayorías ciudadanas. y en es en esta dimensión en la que entra en crisis y se retira del centro del debate, este multiculturalismo. Y por último, la dimensión social, que sería descriptiva. Eh, es, bueno, hay un hecho que es innegable y es que la sociedad es culturalmente diversa, nuestra sociedad actual. Negarla lleva de facto a opciones políticas extremas como la repatriación, el cierre hermético de fronteras y aquí el término adecuado es siempre multiculturalidad, es decir, un proceso irreversible de diversificación. ¿Y cuál es el núcleo de las críticas a este multiculturalismo? Bueno, pues principalmente nos habla de comunitarización o privatización del espacio público a través del de un autor que es Barry y se refiere a lo siguiente, a la proliferación de normas particulares que disuelven un mínimo universal cípico y erosionan cohesión. Y esto, por supuesto, lo que hace es crear getos, la getización como palabra y también la exclusión socioeconómica. Después están los relatos alarmistas en donde autores como Sartori o Falachi, que nos Falaci, que nos lo nos lo indica también en el texto, pues se refieren a esa asociación de la inmigración con una especie de invasión o caballo de Troya que amenaza los valores patrióticos y democráticos. Y después, por supuesto, críticas y objeciones filosóficas, como por ejemplo la de Barry también, que que objetan la idea de igual valor de todas las culturas, es decir, no se le aplica la idea de igual valor a todas las culturas. Levi, por ejemplo, habla de una especie de multiculturalismo del miedo y ve imposible un marco desreverencial que satisfaga por igual a todas las culturas. vuelve aquí nuevamente también a a nombrar el efecto del 11 de septiembre como una especie de choque de civilizaciones, ¿no? Y es que los atentados lo que hacen es ofrecer un dato empírico que consolida la teoría del choque de civilizaciones. Traslada o trasladada del nivel internacional al intraurbano. La multiculturalidad se usa como una variable explicativa de casi todos los conflictos, incluso por encima de los clásicos conflictos de clase. Y aquí nos dice una frase que me ha gustado mucho el profesor que es ambiente de sospecha. El ambiente de sospecha se convierte en una amenaza. Y destacar también nuevamente este cambio semántico del multiculturalismo como algo que era aparentemente positivo, algo que ahora es aparentemente también negativo, indicando pues una especie de cambio también político estructural. Los conceptos mutan de significado cuando encuentran un nuevo marco real sobre el que apoyarse. Y como conclusión de este capítulo 12 de don Ricard Zapata Barrero, multiculturalidad, decir que la pregunta quizás no sea solo si existe o si hay una crisis del multiculturalismo, sino si lo que hay es quizás una crisis de la democracia para ser capaz de ajustar ese triángulo estado, nación y ciudadanía y ensanchar, por lo tanto, de forma coherente ese concepto de demos. El debate sobre la reconstrucción de este demos está en la fase inicial y las próximas décadas, por supuesto que serán decisivas para formular propuestas que definan una democracia del futuro que inevitablemente será multicultural. Bueno, pues hasta aquí este tema 12. es hm no sé, yo creo que es el tema más complejo que que hemos tratado en esta asignatura de filosofía política y bueno, espero que esto nos valga pues cuando menos para para tener un texto de escucha y que nos pueda recordar en el examen conceptos y autores. Muchas gracias y nada, nos vemos en otro vídeo. Ciaau.