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ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II

Tema 2 AFII | CUERPO, MUNDANIDAD Y ESPACIALIDAD| CHULETA DE ESTUDIO

Antropología Filosófica II 2º año UNED Basado en el libro: Antropología filosófica II. Vida humana, persona y cultura Autor: San Martín Sala, Javier Creado por Borja Brun - Lista de reproducción ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II https://www.youtube.com/playlist?list=PLwC-RDH8ScOGJFDlT5QONRwY0W_TT2H6Q

Transcripción

Bueno, pues nos vamos al tema dos, cuerpo, mundanidad y espacialidad. De hecho, la vida humana empieza siendo corporal y filosóficamente no concebimos al ser humano sin ese cuerpo. Cuerpo, mundo y espacio son las tres primeras notas del ser humano, cuerpo, mundo y espacio. La idea de fondo es que el cuerpo vivo es el prototipo de lo concreto. Y bueno, dentro de esta corporeidad humana, las concepciones del cuerpo y la y la antropología serían que lo primero que la imagen del ser humano en cada cultura depende de cómo se piense el cuerpo. Por ejemplo, en el en el pensamiento hebreo, el cuerpo tiene gran relevancia. Aparece su sentido estereométrico, es decir, ligado al volumen y a la corporeidad concreta. volumen y corporeidad concreta. Y ya después en el platonismo y el neoplatonismo también hay una desvalorización del cuerpo como dimensión básica del humano. Pensemos que el cuerpo era pues tan solo el receptáculo de ese alma. Después en el cristianismo, la mentalidad anticorpórea se hace presente. La carne aparece como tentación. Cuidado con esta carne, ¿vale? que lo hablamos también en el en el tema uno, ese liev que le llamaba Husel. Aquí el cristianismo, la carne es una acepción también similar, ¿vale? Es una carne entendida no como un cuerpo físico, sino como algo que va más allá. Y esa carne aparece como tentación. La carne es vida sensible, es deseo, es impulso. El cuerpo es visto como potencia negativa, como foco del mal y obstáculo para la santidad. El ser humano acaba pensándose como alma que habita un cuerpo, pero no como ese cuerpo. Se piensa como alma que habita un cuerpo. Llega después la ilustración y empieza a liberarse. Empieza la liberación frente a esa imagen negativa del cuerpo. Powerback reivindicará al respecto de la sensibilidad y del cuerpo como punto decisivo para la liberación humana. Y Descartes nos hablará de ese cuerpo, esa dualidad, ¿no? De ese cuerpo como ser objetivo, ese dualismo cartesiano, el cuerpo entendido como una máquina y su pensamiento será una influencia decisiva en la ciencia médica. Como consecuencia, pues la antropología posterior queda muy marcada por la dificultad de pensar el cuerpo como dimensión fundamental. Y ya en el siglo XX y la aparición de la fenomenología, tenemos, vamos a hablar de autores como Husel, como Marcel, como Merl Ponti, como Sartre, como Ortega. Aquí la la tesis decisiva es que el cuerpo humano pasa a verse como una dimensión constitutiva de la subjetividad. Dimensión constitutiva de la subjetividad. Bueno, tenemos otro apartado, el 1.2, que es notas para una fenomenología del cuerpo. Y dice que la vida humana no se constituye desde lo que dice la anatomía, la fisiología o la medicina. Todo eso lo sé en tercera persona, es decir, a través de otro que me lo cuenta. Lo decisivo filosóficamente es lo que sé de mi cuerpo en primera persona. Solo ese cuerpo vivido entra en mí, en mi vida, como un elemento fundamental, permanente y del que nunca me desidentifico. Bueno, y aquí viene lo del cuerpo, el intracuerpo o la carne, que Husel distingue dos niveles, el corper y el bueno, tengo hay otro vídeo que se llama mapa general de conceptos fenomenológicos, que trato todos estos toda esta temática fenomenológica al respecto de de esta de este cuarto cuatrimestre de antropología filosófica. Pero el corper, lo que dice Huser, que es es el cuerpo físico, el objeto entre objetos sometido a las fuerzas de la realidad. Sin embargo, el Lib tiene otro concepto, es un cuerpo vivido, vivido por mí. Es el cuerpo somático, es concepto de carne. Ortega llama a este segundo nivel intracuerpo. Ortega le llama intracuerpo. El corper está en un espacio homogéneo. El se vive desde dentro y abre un espacio inhomogéneo organizado desde el aquí absoluto del propio cuerpo. Esto se repite bastante. esto de espacio homogéneo y espacio inhomogéneo. O sea, que tenemos que estar atentos a colocar esto en el examen. Mi cuerpo vivido no está enfrente como un objeto. Es la condición de posibilidad de los objetos. Mi cuerpo vivido no está enfente como objeto. Es la condición de posibilidad de los objetos. La tradición eh cristiana distinguía bien, aunque de un de otro modo, entre ese cuerpo físico, el cuerpo físico que no tienta y la carne que estaba llena de impulsos, apetitos y vida sensible. Entonces ahí tenemos esa distinción también, la misma que hace eh Husel, ¿no? Entre cuerpo físico, el Corper, que la cristiandad entendía que no tienta, el cuerpo físico no tienta, sino que es la carne eh la que está llena de impulsos, que sería el liev, ¿vale? Carne llena de impulsos, apetitos y vida sensible. Y después nos pone el ejemplo de Ortega, del concepto del yo ando. Y en ese yo ando se incluye un movimiento objetivo, una tensión muscular, un tacto del pie, un cambio de perspectiva espacial en nuestro despalazamiento, en ese decir que yo soy el que anda, yo anda, yo ando. Pero cuando decimos él anda, solo veo un desplazamiento de un objeto, un desplazamiento objetivo en el espacio. Como conclusión, mi cuerpo propio se vive desde dentro. El cuerpo del otro solo se me da desde fuera. Y bueno, el gran logro fenomenológico es ser capaz de distinguir entre ese cuerpo vivido y ese cuerpo objetivo, entre saberme que yo ando y conocer que él anda. Es una distinción entre un espacio inhomogéneo, el del cuerpo vivido, y un espacio geométrico y homogéneo, el del el del lambda. No, sería ahí, sería el de él anda, ese cuerpo físico. ¿Y cuál es el contenido de la carne? Entendiéndola ya como la hemos hablado. La carne tiene un contenido fenomenológico propio. Aquí aparece la idea de intimidad epistémica. Cada uno solo vive directamente su propia carne. Por eso es conocimiento íntimo, intimidad epistémica. y nos ponen el ejemplo de Huserl de cuando una mano toca a la otra. Eh, hay un vídeo también por ahí que dejaré en anotaciones sobre sobre este efecto. Y en esa en esa experiencia, ¿no?, que nos ofrece Husel nos hace darnos cuenta de que cuando una mano toca a la otra, hay dos lados. Por un lado, la mano tocada y por otro lado, la sensación que aparece en la mano que toca. Como cada mano puede tocar y ser tocada, Husel habla de cuatro posibilidades. Como cada mano puede tocar y a la vez ser tocada, aquí aparecen esas cuatro posibilidades, dos, por cada mano. La carne puede percibirse a sí misma dentro de ciertos límites. En ella se unen cosa física y sensación. Esto es importante. En la carne se une la cosa física y la sensación. Entonces, eh Husel le da una importancia decisiva al tacto. De hecho, lo pone por encima de de la vista, por ejemplo, le da una importancia total al tacto, constituye la carne, hace visible la diferencia entre cuerpo físico y cuerpo vivido. Y nos habla también de una distinción de sensaciones. Principalmente son dos, pero realmente hay una tercera que aunque viene así de forma más telegráfica en el manual, pero bueno, tenemos las cinestesias que son las sensaciones de movimiento de órganos o partes del cuerpo. Recordamos que estamos hablando de esa importancia decisiva que le da al tacto Husel, ¿vale? Y dentro de ese tacto tenemos esas tres sensaciones, las cinestesias, las ubiestesias y las cenestésicas. Entonces decíamos que las cinestesias eran sensaciones de movimiento de órganos o partes del cuerpo. Las ubiestesias eran sensaciones, son sensaciones pero localizadas, activas, situadas local y temporalmente también. Y después tenemos las sensaciones internas globales como el bienestar, el malestar o el dolor que son las cenestésicas. Cenestésicas. Y bueno, en el en el tacto pasa algo eh que para Hussel es decisivo. Por un lado, se me da la cosa. Hm. Que así es como lo como fenomenológicamente tenemos que decirnos, eh, tenemos que explicarlo. Es decir, a una mano que toca se le da la cosa, se le da la otra mano que es tocada. Y por otro, si en esa fracción de segundo nos dice, nos dice San Martín, puedo volver la atención hacia la mano que toca, es decir, por un lado se me da la cosa de la mano que es tocada y por otro puedo volver la atención hacia la mano que toca. Y de esta forma, así es como aparecen esas ubiestesias en los dedos, porque tengo una posición localizada en un momento localizado, una sensación ubiestésica. Así la mano pues tiene una experiencia doble. Por un lado, el objeto tocado y el sujeto que toca. Y tenemos esa diferencia entre tacto y visión. Y es que en lo visual no hay desdoblamiento que hay, por ejemplo, en el tacto. El ojo no aparece visualmente como carne. El ojo no se puede ver a sí mismo. Las sensaciones visuales no están localizadas como las táctiles. Entonces, por eso decía que Husel le da muchísima importancia al tacto y lo pone por encima de de la vista. Este es un tema que está muy chulo. La verdad es que el tema dos me ha me ha gustado mucho. Aquí hay otra otra otra tesis también importante es que sin ubiestesias no habría carne, ya que la carne se manifiesta porque está habitada por esas ubiestesias, esas localizaciones puntuales en el tiempo. Fel llega a identificar la carne en sentido fuerte, por decirlo así, con ese sistema de sensaciones localizadas, la carne, ¿no? El corper. Y nos vamos al cuerpo con como intencionalidad, totalidad y punto cero, lo que sería el fondo de la objetividad. El cuerpo no es solo sensible, también es práctico e intencional. En sus movimientos anticipa la meta final. La intención corporal es como un germen de movimiento que luego se desarrolla objetivamente. El cuerpo puede ser movido por impulsos propios o por la voluntad. Por ejemplo, mi cuerpo es un instrumento general. Gracias a él puedo usar cualquier otro instrumento. Y existe un esquema corporal que sería, no conozco primero partes aisladas, sino que me me vivo ya como una totalidad corporal. El cuerpo no tiene una simple espacialidad de posición, tiene una espacialidad de situación, ya que es el punto cero del espacio, mi aquí absoluto. Desde él todo lo demás aparece como allí. Por eso el cuerpo funciona como fondo de la objetividad. Desde él se abre el mundo objetivo. Bueno, eso esto es esa esa frase que se repite filosóficamente y es que podríamos decir que yo, vosotros, cada uno de vosotros, pero desde vuestro punto de vista tendríais que decir, yo soy el centro de mi universo. Yo soy el centro de sin mí no existe mi universo, ¿vale? Esto es importante. Por eso se dice que es el fondo de la objetividad. Desde tu propio cuerpo, desde nuestro propio cuerpo, desde él se abre el mundo que es objetivo. Y otro apartado muy interesante es el 1.3, que es cuerpo y medicina. Y aquí el autor del manual, San Martín, distingue dos problemas. Por un lado, diferencia entre experiencia vivida del cuerpo y medicina actual. Y después el lugar que ocupa el cuerpo en nuestra vida biográfica. por buscar algún ejemplo que que no lo entendamos entre cuerpo vivido, por ejemplo, y cuerpo médico. Bueno, eso es bastante sencillo, ¿no? Yo vivo pues cuando acabo de hacer gimnasia, pues estoy cansado, pues a lo mejor dolorido, yo que sé, o tengo hambre o tengo tensión o tengo miedo. Sin embargo, la medicina moderna, ese dolor, por ejemplo, aparte de que ve el cuerpo como un conjunto de órganos, de funciones o de o parametrizable, ¿no? Piezas analizables por separado, pues la medicina diría que tengo a lo mejor un esguince o cualquier otro tipo de lesión, ¿no? O una una contractura o una vértebra. Sin embargo, para mi biografía, ese cuerpo que tiene ese dolor, por ejemplo, esa lesión, si vengo del gimnasio, ese dolor va a significar otra cosa. Va a significar pues que en cama no pueda dormir bien, que quizás esté más irritable, que me cambie el humor, que tenga que que tenga que que cambiar mis planes por otros. Es decir, que por un lado hay un problema del cuerpo que pertenece a la a su física, bueno, físicalidad, por decirlo así, ¿no? Y y a la medicina, pero el otro problema también del cuerpo pertenece a la vida biográfica. Entonces, esta es la diferencia entre esas diferentes visiones del cuerpo, cuerpo y medicina. La tradición antigua griega, por ejemplo, tenía una experiencia unitaria del cuerpo. El cuerpo se entendía como un microcosmos, con una relación con los cuatro elementos, el aire, el fuego, la tierra, el agua. Y también nos aparece esa teoría de los humores, ¿no? En función de de la del físico de la persona, pues se le asociaba un tipo de humor u otro, que lo tenemos también en un gráfico ahí en el en el manual. Después, en la edad moderna tenemos ese triunfo del dualismo cartesiano, donde el cuerpo aparece como una res extensa como partes just puestas como un mecanismo. Y la consecuencia médica de de este dualismo cartesiano es la parcelación del cuerpo, el tratamiento por partes, la protocolarización, el control, el cálculo del coste, la poca atención a causas y consecuencias globales. Y aquí San Martín hace una crítica a esa medicina que ignora la experiencia viva del cuerpo. responde bien a una lógica técnica y económica, pero responde mal al cuerpo como órgano de la vida biográfica. La visión cartesiana del cuerpo se convierte así en la forma ideológica de un sistema que también reduce el trabajo a cantidad calculable. Bueno, en el punto 1.4 eh tenemos el apunte para la posición del cuerpo en la vida humana. Hay que comprender el lugar del cuerpo en la vida biográfica que hablábamos. Nuestro cuerpo es la unidad de cuerpo físico y carne. El cuerpo es el órgano instrumental del yo. El cuerpo es el órgano instrumental del yo. La carne no es solo órgano del querer o de la voluntad, también interviene en la constitución de objetividades superiores, pues el cuerpo está presente en todas las funciones de la conciencia. La carne es la materia básica de la conciencia, la carne, no el cuerpo, la carne. La sensibilidad es el suelo de la conciencia de nuestra vida. Y se nos habla de dos grandes dimensiones de la carne. Por un lado está la dimensión cognitiva que abre el mundo sensible y por otro lado está otra dimensión de la carne que es la dimensión afectiva, aquella que trata del bienestar, el malestar, el gusto, el disgusto o el deseo. Por eso la carne es la base del conocimiento y es la base de los sentimientos y deseos. Y seguimos con la mundanidad y la espacialidad y en concreto la parte correspondiente a la corporeidad del ser humano, esa corporeidad y mundanidad del ser humano. Y es que esa corporeidad implica esencialmente su mundanidad y también viceversa. Y es que el cuerpo se da siempre en un espacio y en un mundo. Esa corporeidad, esa mundanidad y espacialidad, por lo tanto, son correlativas. cuerpo, mundo y espacio se pertenecen mutuamente. Si es corpóreo, se es mundano. Si se es corpóreo, se es mundano. Carece de sentido pensar al ser humano como no corpóreo y como no mundano. Siempre pensamos al ser humano con un cuerpo vivido. El contenido de la carne solo tiene sentido situado en el mundo, en el mundo táctil, en el mundo visual, en el sonoro, en el olfativo, en el gustativo. Cada sentido abre una faceta del mundo. El mundo es continuación de la tacticidad del propio cuerpo y el rasgo fundamental del mundo, pues que continúa y da lugar a mi cuerpo, es resistente y consistente. Rasgo fundamental del mundo. Y ahora vamos a ver cómo entra la filosofía y la mundanidad de la noción de mundo a la noción de mundanidad. Bueno, la primera filosofía griega es aquella que está ubicada en la etapa cosmológica, pero después aparece el estudio del ser, de la naturaleza y del ser humano. En el mundo antiguo, la totalidad donde habitan hombres y dioses, al aristotelismo y cristianismo, donde aparece un nuevo elemento que es Dios y motor inmóvil que de pronto quedan fuera del mundo. En el mundo antiguo, todo el mundo habitaba este planeta, este mundo. Y en el aristotelismo y cristianismo aparecen fuera del mundo Dios y el motor inmóvil. Por lo tanto, el mundo pasa a ser solo una parte de la totalidad. Y después llega el cambio decisivo con la fenomenología preparada, por supuesto, por Kant. La fenomenología descubre que el análisis del cuerpo incluye el estar en el mundo. O sea, que hay un cambio conceptual central. Antes el mundo era el lugar en que está el hombre. Ahora el mundo pasa a ser una categoría de ser humano. Vas a ser una categoría de ser humano. Ortega nos ayuda a entenderlo con la repetida fórmula, con esta frase que es yo soy yo y mi circunstancia. Y más tarde esa circunstancia obviamente será el mundo. La relación con el mundo es derivada. Solo nos relacionamos con el mundo porque previamente somos mundanos, igual que solo nos relacionamos con el cuerpo, porque previamente somos radicalmente cuerpo. Por eso cuerpo y mundo son dimensiones transcendentales. Y ahora nos vamos a la mundanidad como horizonte de lo real. el Welt frente al Umwelt, la importancia del tema en la antropología filosófica. Bueno, para empezar a abrimos esta distinción, ¿no?, del Welt, que es ese mundo como horizonte abierto de realidad, mundo como horizonte abierto de realidad y el umwelt que es el entorno circundante que es cerrado y funcional. El Welt sería el humano, esa capacidad de abrirse al mundo. Y el umwelt sería ese mundo animal que es más cerrado y que no ve esa esa posibilidad de estar abierto al mundo. Digamos que aquí hay tenemos dos notas sobre la mundanidad. La primera es que siguiendo a Husel, el mundo es ese horizonte de toda intencionalidad perceptiva. Todo objeto y toda posición de realidad remiten a él. La segunda nota sería entender que la antropología filosófica clásica, en ella el humano está abierto al mundo y que los animales estarían cerrados en su umwelt, que también podemos decir unwel o entorno, ¿vale? Que es esa zona clausurada en la que ellos se mueven y de la que se supone que no ven más allá. Bueno, la importancia de estos dos conceptos es que nos ayuda a pensar la diferencia entre lo humano y lo animal, aunque aquí San Martín lo que lo que intenta es fundarla desde la experiencia fenomenológica, no solo desde la simple comparación biológica que salta a primera vista. Tenemos ahora la mundanidad como el Levenswelt o mundo de la vida. La idea de apertura al mundo, la idea de apertura al mundo nos conduce a una noción más concreta y es el Levenswelt o mundo de la vida. El ser humano no solo tiene un mundo como un horizonte, sino que vive en un mundo y en ese mundo encuentra cosas que están a mano, significatividades, importancias, intereses, urgencias, motivaciones para actuar. Todo esto se lo encuentra en ese mundo, en ese mundo en el que vive. Y ese mundo está formado por pragmata. está formado por pragmata. Es un mundo ambiente en el que la vida humana ha sedimentado sus productos. Esta también es otra palabra importante. Tenemos pragmata, pragmático y sedimentar, sedimentado sus productos. La mundanidad humana es una totalidad de referencias de significatividad marcadas obviamente por la cultura. Cada elemento se entiende en un campo pragmático. Y aquí el manual, el eh San Martín nos pone como ejemplo que un arco siempre está en en un relacionado con una flecha y una flecha está relacionado a su vez con la caza y la caza a la vez con el alimento. Esto sería un campo pragmático. Flechaca alimento. Ortega, pues nos viene muy bien aquí para decir que el mundo es una maraña de asuntos e importancias en que vivimos. También el conjunto de facilidades y dificultades con que nos encontramos. Como conclusión, este Levens wealth, este mundo de la vida, es un sistema de pragmata, urgencias e intereses. ¿Y cuál es la espacialidad de este Levens World? Bueno, pues el mundo de la vida no es puro sentido ideal, sino que tiene una consistencia espacial. El espacio no es un recipiente neutro donde esté el hombre. es el alrededor de significatividades y objetos del mundo. Está organizado desde mi entorno y está al alcance de la mano. Por eso tiene consistencia espacial. El mundo es una perspectiva espacial y las cosas se colocan en torno a mí según esos campos pragmáticos. El mundo es un horizonte de la percepción, pero también siempre, además, es un mundo concreto. Y ese mundo concreto está ordenado. Está ordenado por las orientaciones del cuerpo y por las tareas que emprendemos. El espacio vivido es inhomogéneo. El espacio vivido es inhomogéneo. Tenemos arriba, abajo, tenemos norte, sur, este, oeste, tenemos aquí, allí. Es decir, todo cambia. según mi situación y frente a él está el espacio homogéneo de descartes y de la geometría, donde todos los puntos valen igual, donde no hay diferencia constitutiva. En cambio, en el espacio vivido hay una inhomogeneidad radical y es que el punto cero soy yo. Mi aquí se diferencia de todos los demás. allí. Bueno, cuando menos es interesante, lleno de conceptos este tema dos. Y como chuleta aquí final, os dejo los siguientes conceptos, que son pues una especie de ideas absolutamente centrales de este tema. Dos, ¿no? El primero es que el ser humano empieza siendo corporal. El cuerpo tiene un doble nivel, el corper, el cuerpo físico, y el lab, la carne o cuerpo vivido. La carne se da por ubiestesias, por cineestesias y por cenestesias. El cuerpo es un instrumento general del yo, es el punto cero del espacio y también es la base de conocimiento y afecto. La medicina moderna hereda una visión cartesiana y fragmentaria del cuerpo. Cuerpo, mundo y espacio son inseparables y la mundanidad no es eh no es relación añadida. La mundanidad no es una relación añadida, es una condición constitutiva. Nos acordamos también del wel, ese mundo abierto, el umwelt, que sería el entorno, ¿no? Esa diferencia entre humano y animal, cómo vemos el mundo, el humano y cómo lo ve el animal, si es que supiéramos cómo lo ven los animales, pero bueno. Tenemos el Levenswelt, que es ese mundo de la vida, ese mundo concreto, práctico y cultural. Y tenemos el espacio vivido que es inhomogéneo y se organiza desde el aquí absoluto del cuerpo. Bueno, tema dos, ¿vale? Liquidado. Solo nos quedan 10 más. Os agradezco siempre, pues obviamente ese like para que otras personas puedan llegar a estos vídeos.