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FILOSOFÍA POLÍTICA I
Tema 4 | El feminismo como proyecto filosófico-político
Filosofía Política I - Grado de Filosofía - 2º año
Basado en un texto de Celia Amorós Puente
Por si es de utilidad:
https://gamma.app/docs/El-feminismo-como-proyecto-filosofico-politico-d74srk50swf72lg
00:23 De los memoriales de agravios a la vindicación racional
01:37 Los tres vectores de la modernidad: Ilustración, cartesianismo y contrato social
02:31 La racionalización de la queja y el nacimiento de la teoría feminista
03:31 Las mujeres y la Revolución Francesa: aparición y exclusión política
04:22 Olympe de Gouges y la Declaración de los Derechos de la Mujer
05:08 La ciudadanía moderna y su falsa neutralidad
06:01 Naturalismo y constructivismo: dos lecturas de la diferencia sexual
07:15 Desnaturalizar la diferencia para universalizar la ciudadanía
08:34 Mary Wollstonecraft y la vindicación de los derechos de la mujer
09:13 Crítica del prejuicio y razón sin género
10:28 Educación, independencia y coherencia constitucional
11:12 Wollstonecraft como vínculo entre feminismo e Ilustración
12:11 El sufragismo y los anacronismos modernos: clase, individuo y contrato sexual
13:26 Liberalismo y marxismo frente a la cuestión femenina
13:56 El contrato sexual: el pacto previo entre varones
15:01 Seneca Falls (1848): iusnaturalismo y exigencia de coherencia democrática
16:26 El sufragismo como consecuencia lógica del pensamiento moderno
17:04 Lo personal es político: desnaturalización de lo privado
18:02 Ampliación de la política y relectura del universalismo
19:19 Radicalización democrática: universalizar las promesas de la igualdad
20:05 El déficit de representación y los sesgos estructurales
20:54 Justificación democrática de las cuotas y la paridad
21:29 Igualar condiciones y elevar la calidad epistémica de la deliberación
22:28 Amelia Valcárcel y el feminismo como hijo no deseado de la Ilustración
23:01 Proyecto doble: teórico y político
23:53 El feminismo como refundación del universalismo democrático
Transcripción
Arrancamos este tema cuatro, el feminismo como proyecto filosófico político de la profesora de la UNED, Celia Amoros Puente. Bueno, de ella es este texto del que vamos a hablar. Esto nos entra en la asignatura de filosofía política de segundo año de la carrera de filosofía y conmigo está como como en otras ocasiones Sofía. Hola Sofía. Hola, aquí estoy. Pues sin enrollarnos mucho, Amoros nos dice que al principio las mujeres solo tenían esos memoriales de queja, como quien manda cartas al buzón del infinito. Pero luego con un buen empujón de la Ilustración, el cartesianismo y el contrato social, esas quejas se convierten en un oye, queremos derechos de verdad y ahí empieza la fiesta filosófica. Bueno, pues vamos allá. Entonces, desde ese punto de partida, como bien has comentado, eh Celia Moros nos habla de un concepto y son aquellas eh textos tempranos de denuncia escritos por mujeres que eran como quejas, que eran también cartas, que eran peticiones que enumeraban abusos y discriminaciones. Y esto Celia Moros a este concepto le llama memoriales de agravios. Estos textos son valiosos como constatación empírica de la opresión vivida, pero no constituyen aún una teoría política en sí misma, ya que le faltan los instrumentos de crítica y el marco conceptual para interpelar a la legitimidad que tenía en aquel momento el orden patriarcal. Entonces, este salto de esos memoriales de agravios a un concepto teórico de teoría política, eh a ese marco conceptual, ese salto se hace posible con tres vectores de la modernidad: la ilustración, el cartesianismo y las teorías del contrato social y la revolución, las revoluciones americana y francesa. Explícanos, Socía estos tres conceptos de estos tres vectores, por favor. La ilustración básicamente le da a las mujeres un megáfono racional. Usar la razón para decir, "No hay excusa para la desigualdad" si proclamamos igualdad. El cartesianismo es simplemente la idea de que pensar no tiene género. Si todos pensamos, no hay cerebros de primera y de segunda según el sexo. Y las teorías del contrato social con las revoluciones americanas y francesa dan el marco para decir, si decimos que todos somos ciudadanos, apliquémoslo sin excluir a las mujeres. Con estos tres vectores, la queja se racionaliza y se convierte en una vindicación. Ya no se pide compasión, sino derechos y se exige coherencia entre principios universales proclamados y exclusiones practicadas. Además, las mujeres reapropian el léxico político de la época, que era de privilegio, de aristocracia, de mérito, de ciudadanía para desnaturalizar la jerarquía de sexos. Si el antiguo régimen se deslegitima por aristocrático, ¿por qué se mantiene la aristocracia masculina? Aquí el truco es que las mujeres ya no juegan el juego de denme pena, sino denme consistencia. Si decimos igualdad, pues la aplicamos en serio. Y de paso usan las mismas palabras del diccionario político de la época para decir, si no hay aristocracia de sangre, tampoco de género. Bueno, en cuanto a las mujeres y la Revolución Francesa, esta lo que hace es crear condiciones de posibilidad para que las mujeres aparezcan como sujetas políticas a través de clubs, de periódicos, de peticiones, de presencia en el espacio público, pero también revela la incoherencia del nuevo orden cuando universaliza la ciudadanía y al tiempo excluye a la mitad de la población por una marca adcriptiva, el sexo es un poco la paradoja de todos somos ciudadanos, excepto vosotras. Y ahí entra Olimp de Gush, como quien dice, "A ver, si estamos hablando de igualdad, apliquémosla de verdad." Así que la Revolución Francesa pone la mesa, pero se olvidan de poner sillas para la mitad de la población. es que Olimp de Gush es el es elito, por decirlo así, teórico político y en su declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadanía traduce en clave feminista la declaración de 1789, reivindicando igualdad civil y política y participación y acceso a la tribuna y, por supuesto, reciprocidad de deberes y derechos. Eh, realmente ella muere guillotinada y la prohibición de los clubs de mujeres que ella había iniciado en 1793 muestran ese cierre jacobino que nos dice aquí la autora Celia Amor del espacio político femenino. Sí, Olin de Gush viene a ser la que dice, "Si la declaración de 1789 va de igualdad, pues que lo sea para todas, no solo para los señores con peluca." Pero claro, la respuesta fue guillotina y cierre de claps de mujeres, o sea, un portazo en toda regla. Y ahí moros nos guiñ ojo para decirnos, la ilustración tenía el germen de la igualdad, pero el patriarcado se resistió con uñas y dientes. La ciudadanía moderna se define como una abstracción imparcial, es decir, neutraliza rasgos adcriptivos como el linaje, la casta o el estamento y funda la pertenencia en el mérito y en la igual libertad. Ser mujer es un dato adcriptivo, por tanto, no puede servir de criterio legítimo para excluir de la ciudadanía sin traicionar los propios principios del constitucionalismo. Aquí la gracia está en que si decimos que la ciudadanía se basa en el mérito y la igual libertad, dejar fuera a las mujeres por el simple hecho de serlo es como hacer trampa en tu propio juego. Es decir, la ciudadanía se vende como un traje universal, pero resulta que ese traje tenía la etiqueta talla única masculina. Así que no puedes ir presumiendo de imparcialidad si a la mitad de la humanidad la deja fuera del club. Y aquí la autora nos abre el núcleo del debate. Naturalismo frente a constructivismo. La tesis naturalista heredada de Roussea en su versión más rígida. Las diferencias sexuales son naturales, por tanto, y conllevan destinos sociales distintos, la maternidad, la domesticidad, con lo cual lo que hacen es justificar la exclusión. Y por otro lado, la tesis constructivista, que es la esta tesis feminista, ¿no? Esta sería la tesis feminista, que la diferencia dice que la diferencia observable es producida por la educación diferencial, por las costumbres, por las leyes y por la economía del cuidado. No puede usarse como un fundamento de desigualdades de derecho. Unos dicen, "Es natural que las mujeres se queden en casa porque así lo manda la naturaleza." Y las feministas responden, "No, lo que pasa es que hemos montado todo un tinglado social para que parezca natural, pero en realidad es pura costumbre convertida en ley." En resumen, el naturalismo dice, "Naciste mujer, tu destino es la casa." El constructivismo dice, "No, todo esto se ha construido y se puede cambiar." Y es que de este modo desnaturalizar la diferencia es la condición para universalizar la ciudadanía. Desnaturalizar la diferencia, ver que esa diferencia no es natural, sino que es constructivista, es una construcción, es la condición para universalizar esa ciudadanía. La frase programática podría condensarse de la siguiente forma. Si los fundamentos de la ciudadanía son universales, lo coherente es universalizarlos también a las mujeres. Y ahí está el kit de la cuestión. Si la ciudadanía es un traje universal, vamos a coserlo para todos los cuerpos, no solo para los varones. En otras palabras, si el fundamento es que todos somos iguales, pues la diferencia de género no puede ser una excusa para dejar a la mitad fuera. En fin, que desnaturalizar es la llave para hacer que la ciudadanía sea realmente lo que promete. Bueno, y ahora vamos con la llamada operación Wstone Craft. Wston Craft, creo que se dice así, ¿no, Sofía? Ustó Walstoncraft, la deindicación de los derechos de la mujer. Ella básicamente agarra la lupa filosófica y dice, "A ver, si decimos que las instituciones tienen que justificarse con la razón, entonces no vale decir siempre ha sido así como excusa." Y de paso no suelta que la virtud y la razón no tienen sexo, que la dependencia de las mujeres se fabrica al no dejarlos educarse ni trabajar y que sin independencia no es verdadera ciudadanía. En fin, que Walston Craft pone la guinda filosófica y le dice a la ilustración, "Venga, puérense, chicos. que las mujeres también cuentan es que Mary Walstoncraft es como el siguiente paso de de este de este tema en donde lo que hace ella es una racionalización filosófica de esta vindicación y sus tesis clave como avanzaba Sofía, son la primera, la crítica del prejuicio. Solo valen las instituciones que pueden dar razón de sí mismas. El siempre ha sido así, no legitima, ¿vale? Ese siempre ha sido así que se suele decir no legitima. Por otro lado, la virtud y racionalidad sin sexo, es decir, la capacidad moral e intelectual, no es un patrimonio masculino. Negar la educación a las mujeres produce la dependencia que luego se usa como prueba de inferioridad. Y por último, perdón, por último, no, por último, la independencia como condición de ciudadanía. Sin educación, sin propios ingresos, sin acceso al trabajo, no hay una autonomía moral ni una capacidad deliberativa. De ahí su insistencia en educación pública mixta con profesiones abiertas y reforma civil. Y por último nos habla de la coherencia constitucional. Una constitución que excluye a la mitad del género humano, es incoherente con el principio de igualdad de derechos. Wallstoncraft aparta la vindicación del terreno del favor y la sitúa en el de la razón pública. Entonces, estos cuatro puntos eh de esa racionalización filosófica que que hace Mary Wolfstoncraft, el primero, la crítica del prejuicio. El segundo, la virtud racionalidad sin sexo, el tercero, la independencia como condición. Y el cuarto, la coherencia constitucional. Wstoncraft lo que hace es todo ese rollo de es que siempre ha sido así y decir, pues no, esa no es una razón válida. Y de paso deja claro que la razón y la virtud no tienen género, que sin independencia económica y educación no hay ciudadanía de verdad y que si una constitución deja fuera a las mujeres es una constitución coja. Así que con ella la vindicación feminista pasa de ser un por favor, aún es de justicia y de pura lógica. Bueno, aquí la profesora Celia Moró interpreta a Mary Wallstoncraft como el momento filosófico en el que el feminismo conecta con la tradición ilustrada y lo hace en sus propios términos en el universalismo, en la crítica y en la autonomía. Bueno, vamos a hablar ahora del sufragismo y las transformaciones contemporáneas. Bueno, primero tenemos que hablar sobre los anacronismos, que son clase, individuo y contrato sexual. En el siglo XIX, el sufragismo aparece como una paradoja temporal. En un orden que se proclama moderno, la servidumbre doméstica de las mujeres funciona como un anacronismo. Además, las grandes gramáticas políticas del siglo XIX no encajan bien en la en la reivindicación. Y es que el liberalismo privilegia al individuo propietario y desvinculado y no reconoce a las mujeres como individuos plenos por su por su dependencia civil. Claro. Y el marxismo, esto en cuanto al liberalismo, pero en cuanto al marxismo, prioriza la lucha de clases y tiende a posponer la cuestión de sexo y género como algo secundario. Ahí está el meollo. El sufragismo es como ese error en la matrix que señala que algo no cuadra en un mundo que dice ser moderno, pero deja las mujeres sacadas a lo doméstico como si fueran piezas de museo. Y ni el liberalismo ni el baxismo de la época terminan de encajarlo. Los liberales miran a la mujer y dicen, "Uy, pero si no es un individuo propietario independiente, ¿cómo va a votar?" Los marxistas dicen, "Espera, primero arreglemos lo de la lucha de places y luego ya veremos lo de las mujeres. Vamos, que las mujeres eran el anacronismo que nadie sabía muy bien cómo colocar en el puzle." La crítica feminista de la segunda mitad del siglo XX, por ejemplo, la noción de contrato sexual explica este encaje fallido. Sofía, ¿a qué se refiere con este contrato sexual? Pues el contrato sexual es una manera irónica y bastante directa de decir que antes de que los varones firmaran ese gran contrato social de igualdad y libertad, había un acuerdo no escrito entre ellos para que las mujeres se quedaran en la esfera doméstica. Es decir, los hombres se reparten lo público y la ciudadanía y mientras tanto a las mujeres les toca quedarse en casa. Así que ese contrato sexual es como decir, "Vale, hablamos de libertad, pero entre nosotros las mujeres ya tienen firmado otro contrato no tan bonito." Correcto. Y es que el contrato social moderno presupone un pacto previo entre varones que prejudica a las mujeres a la esfera doméstica y legitima su subordinación. Este es el contrato sexual. El movimiento sufragista, por ejemplo, en Senenica Falls de 1848, responde con un ius naturalismo consistente. Se refiere aquí Celia Moró, ius naturalismo consistente. Es decir, si los derechos son inalienables, no pueden escamotearse a las mujeres. Si hay impuestos y obligaciones, debe haber representación. Y tenemos esta frase que nos dice que no taxaction without representation. Aquí la cuidada del sufragismo es un poco como decir, a ver, si estamos hablando de derechos universales e inalienables, no vale hacer trampa con la mitad de la población. Si hay que pagar impuestos, entonces hay que tener voz. Lo de no taxation o that representation es básicamente no me cobres y no me dejas hablar. Y así moros nos recuerda que el sufragismo no era un capricho, sino simplemente aplicar las reglas del juego sin excluir a nadie. Bueno, pues nos acordaremos de ese movimiento de 1848, Seneca Falls. Oye, Sofía, ¿de dónde viene este nombre de Seneca Falls? Pues mira, Seneca Falls es el nombre de una localidad en Nueva York donde en 1848 se celebró la primera convención por los derechos de la mujer en Estados Unidos. Así que el nombre viene del lugar donde unas cuantas mujeres y algunos aliados dijeron, "Vamos a dejar por escrito que las mujeres también tienen derechos." Es decir, Seneca Falls es un sitio en que pasó la historia por ser el punto de partido oficial del sufragismo organizado allí. La lección aquí de la profesora Amor es que el sufragismo no es un capricho parcial, sino la consecuencia lógica de los principios modernos aplicados sin sesgos. El sufragismo no es un capricho parcial, sino la consecuencia lógica de los principios modernos aplicados sin sesgos. Este lema de lo personal es político eh desactiva de alguna forma la naturalización de lo privado. Familia, sexualidad, maternidad, cuidados y tiempos no son datos naturales, sino configuraciones normativas que distribuyen poder, oportunidades y cargas. Si lo privado produce desigualdad estructural, entonces pertenece al ámbito de la deliberación y de la ley. Si lo privado produce desigualdad estructural, entonces pertenece al ámbito de la deliberación y de la ley. Aquí Amor nos dice que eso de lo personal es político, es solo un lengua pegadizo, sino una manera de decir, oye, que las cosas de casa no son solo cosas de casa. Si en el ámbito privado se reparten el poder y las desigualdades, entonces es un tema político. Es decir, lo que pasa en la cocina o en el dormitorio también merece estar en la agenda pública y en las leyes. Así que de pronto lo privado deja de ser un refugio suora de la política y se convierte en un campo de batalla por la igualdad. Y aquí nos aparecen dos consecuencias que son de tipo teórico político. La primera es que se produce una ampliación de la política y es que entran en la agenda una corresponsabilidad de cuidados, conciliación, las violencias machistas, la salud sexual y reproductiva, la educación no sexista y por otro lado se produce una especie de relectura del universalismo. Es decir, el universal no es el neutro masculino, sino el resultado inclusivo de procesos que corrigen asimetrías. Es el resultado de procesos que corrigen asimetrías. El feminismo radicaliza la democracia al universal al universalizar realmente sus promesas. La política se ensancha y deja de ser solo cosa de parlamentos y se mete hasta la cocina. Nunca mejor dicho. Temas como el cuidado, la violencia machista o la educación no sexista se convierten en cuestiones políticas de primer orden y además el Universal deja de ser ese varón neutro que en realidad era cualquier posa menos neutro. El feminismo al final lo que hace es tomar la promesa de la democracia y decir, "Vamos a tomárnosla en serio de una vez y para todas las personas." Después, Amoros también nos habla del déficit de representación. Es decir, se trata de democracias que que se llaman o que se dicen de individuos que lo único que hacen es producir parlamentos de varones. Si la variable sexogénero no es aleatoria en la distribución de cargos, entonces están actuando sesgos estructurales, lo que sería la socialización, las redes, las dobles jornadas, los estereotipos de liderazgo, la penalización de la maternidad. Aquí lo que Amoros nos está diciendo es que si la democracia es de individuos, pero al final solo vemos a señores trajeados en los parlamentos, aquí hay truco. Y el truco es que hay un montón de sesgos funcionando por debajo, desde cómo se socializa a mujeres y hombres hasta las dobles jornadas o la penalización de la maternidad. En resumen, si solo hay hombres tomando decisiones, no es porque las mujeres no valgan, sino porque el tablero está trucado. Y aquí encaja la justificación democrática de las cuotas y de la paridad. La paridad no premia identidades, sino que lo que hace es traducir operativamente la abstracción de un individuo. Si la mitad de la ciudadanía está sistemáticamente infrarrepresentada, existe un déficit de legitimidad. También la objeción meritocrática falla porque el mérico el mérito nunca se evalúa en vacío. Las carreras y rendimientos son coproducidos por tiempos, redes, codificaciones de competencia y estándares diseñados sobre trayectorias masculinas. La objeción meritocrática falla porque el mérito nunca se evalúa en vacío. Ese vacío se refiere pues a estos conceptos que estos estándares siempre están diseñados sobre trayectorias masculinas. Igualar condiciones entonces requiere mecanismos de corrección como las cuotas temporales, las listas llamadas cremallera, los incentivos, la corresponsabilidad y servicios públicos de cuidado. Y la paridad no es el final del camino, es un umbral para que la deliberación incorpore experiencias y intereses. obviamente previamente silenciados, elevando la calidad epistémica y justicia de las decisiones. Las cuotas y la paridad no son un regalito para las mujeres, sino una forma de corregir un tablero que no ha sido neutro ni justo. Si solo hay hombres decidiendo, no es porque las mujeres no tengan mérito, sino porque las reglas del juev estado amañadas. Así que la paridad es solo el primer paso para que las voces silenciadas entren en la conversación y las decisiones sean más justas y de paso más inteligentes. Bueno, aquí Celia Moró nos habla de la autora Amelia Valcárcel y para la cual el feminismo era el hijo no deseado de la Ilustración. emerge de llevar a sus últimas consecuencias los principios universalistas, que serían la igualdad, la autonomía, la crítica del privilegio, contra las resistencias patriarcales que pretendían excluir a las mujeres del sujeto de la razón y de la ciudadanía. Su proyecto es doble. Por un lado teórico, al desnaturalizar la diferencia sexual y mostrar la incoherencia de los órdenes que se dicen universales y político al institucionalizar esa crítica en derechos, políticas públicas y diseños institucionales como el sufragio, la educación, el trabajo, la corresponsabilidad y la paridad. que para Meleaval cárcel el feminismo es como ese hijo inesperado de la ilustración que al llevar a tope sus principios de igualdad y autonomía dejan ridículo las resistencias patriarcales que querían mantener a las mujeres fuera de la ciudadanía. Así que este proyecto tiene dos caras. Por un lado, desenmascarar lo incoherente de esos órdenes universales que no eran tan universales y por otro meter esa crítica a las leyes, en la educación, en el trabajo y en la política para que la igualdad no se quede en teoría, sino que se vuelva a práctica. Como idea para para ese examen, esa idea ancla, eh diremos que el feminismo en esta lectura que hemos realizado no añade un capítulo, por decirlo así, sectorial al al a la filosofía política, sino que lo que hace es refundar el universalismo democrático desde su núcleo normativo, de modo que lo que no es universalizable a las mujeres, ¿no es por tanto en rigor universal? Bueno, pues hasta aquí este este tema. Sofía, ¿algún detalle que se nos haya quedado? La idea ancla es esa. El feminismo no es un parche, es un reinicio completo del universalismo. Así que con eso creo que tienes el cierre perfecto. Gracias. Saludos. M.