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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL Y RENACENTISTA I
05 Filosofía árabe | La definición de filo en la tradición árabe Al Kindi, Al Farabi y Avicena
Historia de la Filosofía Medieval y Renacentista I - Grado de Filosofía - 2º año UNED
Creado con Notebook LM
Transcripción
Hola a todos. Hoy vamos a meternos de lleno en algo fascinante, la tradición filosófica árabe. Vamos a ver como tres de sus figuras claves, sus pensadores fundacionales, intentaron definir qué es la filosofía. Una pregunta que la verdad sigue muy viva hoy en día. Y es que al final todo se reduce a esa gran pregunta, ¿no? ¿Para qué sirve la filosofía? ¿Cuál es su objetivo final? Bueno, pues justo de eso vamos a hablar. Y para responderla a veces hay que viajar en el tiempo. Así que nos vamos más de 1000 años atrás a la edad de oro del Islam para conocer las ideas de tres mentes brillantes: Alindi, al Farabi y Abicena. Vale, esta va a ser nuestra hoja de ruta. Primero un poco de contexto, el puente de sabiduría. Luego nos metemos con cada uno, al kind primera, al Farabi y la ciencia total. Y a Vicena con la idea de perfeccionar el alma. Después los comparamos, vemos en qué se parecen y terminamos con su legado. Vamos a ello. Lo primero es lo primero, el escenario, porque claro, estos pensadores no aparecieron de la nada. Ellos estaban empapados de la filosofía griega, pero tenían un reto, un reto gigantesco, como encajar la razón pura de Aristóteles con la revelación del Corán. se convirtieron literalmente en un puente de sabiduría entre el mundo antiguo y el suyo. Y arrancamos con Alkindi. Se le conoce como el filósofo de los árabes y con razón fue uno de los pioneros el que abrió la puerta a la filosofía griega en el mundo islámico. Y su definición de lo que es la filosofía, bueno, es un punto de partida supercaro y aquí la tenemos. Es una frase que tiene muchísima fuerza. Para él la filosofía es eso, conocer las cosas como son de verdad en su realidad, pero ojo, siempre en la medida de lo posible al hombre. Es una búsqueda de la verdad, sí, pero con los pies en la tierra, reconociendo que no somos omnipotentes. La palabra clave aquí es realidad. Es que no estamos hablando de lo que a mí me parece o de opiniones, ¿no? No. Se trata de ir al meollo de la cuestión, de entender las cosas tal y como son, sin filtros, su verdadera esencia. Y claro, esto tiene dos caras. Por un lado, el objetivo teórico, conocer la verdad. Pero por otro, y esto es clave, está el objetivo práctico, actuar según esa verdad. Para el kindy no vale de nada saber mucho si luego no lo aplicas en tu vida. Saber y actuar son inseparables. Pero el viaje no acaba ahí. Para Alkindi, el culmen, la cima de la montaña es lo que él llama la filosofía primera. O sea, no basta con entender las cosas de este mundo. El verdadero objetivo es llegar a la verdad primera, a la causa original de todo lo que existe. Vamos. Lo que hoy llamaríamos teología. Okay, dejamos a Alkindy y damos un salto a Alfarabi. Lo llamaban el segundo maestro, justo después de Aristóteles. Casi nada. Y es que si Alkie puso los cimientos, lo de Al Farabi es construir un rascacielos intelectual. Su ambición era increíble. Su definición, la verdad, sueña muy a Aristóteles. Alfarabi dice, "A ver, la biología estudia a los seres vivos, la física estudia el movimiento y la filosofía, pues la filosofía va a lo grande, estudia los seres en cuanto tales, estudia la existencia misma, el todo." Pero, ¿qué significa eso de seres en cuanto tales? pues significa estudiar lo único que tienen en común todas las cosas que existen, el simple hecho de que son, de que existen, es como subiera a la máxima altura posible para tener la vista más general de todo. Así que, en resumen, para Alfarabi, la filosofía es la ciencia total, la madre de todas las ciencias, por así decirlo. Su trabajo es todas las demás ciencias, todo el saber humano y ordenarlo, darle un sentido global, crear un sistema que lo abarque absolutamente todo, desde la lógica hasta lo más abstracto. Y con esto llegamos a nuestro tercer y último gigante, Avicena. Si Alkind iba por la verdad y al Farabia por la totalidad, Abicena le da un giro mucho más personal. Para él, la filosofía tiene un objetivo muy concreto, perfeccionar el alma. Fijémonos bien en esto. Para viicena, el conocimiento no es la meta final, es una herramienta. ¿Una herramienta para qué? Pues para ennoblecer el alma, para prepararla para la felicidad suprema. La filosofía no es para acumular datos, es un camino para ser mejor y alcanzar la plenitud. Y para explicar esto, Avicena lo organiza todo en dos grandes áreas. Por un lado, la filosofía teórica que busca la verdad sobre lo que no depende de nosotros como el universo. Y por otro la filosofía práctica que busca el bien para saber cómo actuar. Y la combinación de las dos, ese es el camino para perfeccionar el alma. Bueno, hemos visto ya tres perspectivas, tres formas de entender la filosofía. Ahora lo interesante es ponerlas juntas cara a cara para ver en qué chocan y sobre todo en qué se parecen porque tienen un fondo común muy potente. Aquí en esta tabla se ve genial. Resumiendo mucho. Al busca conocer la realidad para llegar a la verdad con mayúscules. Alfarabi quiere una ciencia total que integre todo el saber y a Vicena lo enfoca en perfeccionar el alma para ser feliz. Tres enfoques, tres objetivos, pero todos nacen de lo mismo. El amor por el saber. Y es que a pesar de las diferencias, los tres están de acuerdo en varias cosas clave. Todos ven la filosofía como la ciencia más general de todas. Todos reconocen que vienen de la tradición griega. Todos creen que la filosofía nos hace mejores. Y todos se enfrentan a las mismas grandes preguntas. ¿Qué es el mundo? ¿Cómo debemos actuar? ¿Y cuál es la causa primera de todo? Entonces, ¿por qué es tan importante todo esto? ¿Qué nos queda al final? Pues desde luego va mucho más allá de una simple definición en un libro. Es que el trabajo que hicieron fue absolutamente fundamental. No se limitaron a copiar a los griegos. Qué va, crearon sistemas de pensamiento nuevos y superclejos. Si no fuera por ellos, una parte enorme de la filosofía clásica se habría perdido para siempre. De hecho, el renacimiento en Europa, tal y como lo conocemos, simplemente no habría sido el mismo. Y con esto cerramos el círculo y volvemos al principio. Las preguntas que se hizo en estos tres genios hace más de 1000 años siguen totalmente vigentes. ¿Qué buscamos hoy en la filosofía? ¿La verdad de las cosas? ¿Un sistema que lo explique todo? ¿O una guía para vivir mejor y ser más felices? Quizás la respuesta, como ellos intuían, es que no hay por qué elegir. Quizás se trata de las tres cosas a la vez.