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ÉTICA II

🌟⚖️ ÉTICA y UTOPÍA — ¡PENSAR lo IMPOSIBLE, ACTUAR SIEMPRE! 🧠🚀💭

Resumen para estudio por Borja Brun de: Grado de Filosofía - ÉTICA II Por si es de utilidad la presentación: https://gamma.app/docs/ETICA-Y-UTOPIA-9z6qi00s947mhc3

Transcripción

Bueno, nos metemos en uno de los temas de la asignatura de ética 2 de primer año de filosofía que se llama Ética y utopía. Este es un texto en concreto de Carlos Gómez en el que está orientada esta presentación. Es un tema que me ha parecido, me parece muy bonito, muy interesante, muy bueno, muy esclarecedor para ciertos contenidos al respecto de política. Entonces, bueno, la verdad es que me ha gustado mucho. Espero que a vosotros también os guste. Bueno, hablaremos primero de una introducción que es esa utopía, que es esa ideología y que es la heterotopía, que son los conceptos que vamos a tratar para para arrancar el término utopía. Utopía surge de la obra de Tomás Moró en 1516, donde se describe una especie de sociedad ideal que sirve como crítica implícita del presente. Crítica implícita del presente. Ahora veremos por quimológicamente u guionopía, utopía es no lugar, es decir, lo que está fuera del mundo tal como es. ¿Vale? tenemos que cambiar el concepto de que a lo mejor lo tenemos un poco a nivel de Hollywood eh tras tras tras tocado este concepto de utopía, pero es eso, no lugar. Utopía es no lugar. Vamos a tratar de abstraernos por completo de de todas las ideas preconcebidas, no lugar. Bueno, ¿y qué de qué va esto de utopía frente a ideología? Bueno, como autores tenemos a Jorkimer, que para él la utopía es el sueño de lo que aún no es, ¿vale? Y esto es muy importante, de lo que aún no es, o sea, que implícitamente ya hay una posibilidad de ser. Mientras que la ideología, la ideología es la apariencia de que ese sueño ya se ha realizado. De nuevo, olvidémonos de temas políticos, ¿vale? O sea, ideología como concepto, estamos en la carrera de filosofía, o sea, que tenemos que abstraernos un poco de toda de del significado implícito que tenemos de cada una de las palabras. Entonces, ideología es la apariencia de que ese sueño ya se ha realizado frente a la utopía, que es el sueño de la de lo que aún no es. dice que la ideología adormece el deseo de cambio. La ideología adormece el deseo de cambio. ¿Por qué? Porque la ideología es la apariencia de que ese sueño ya se ha realizado. Por lo tanto, legitima el orden vigente y transforma la realidad en algo ya cerrado. La utopía, en cambio, lo que hace es abrirlo proponiendo otras formas de poder, incluso su disolución total. Si se considera incurable la utopía, nos abre la puerta a otras formas de poder, incluso si su disolución total de del actual del actual régimen en el que nos encontremos se considera incurable. Entonces, hablamos de dos patologías. Yo no sé si tengo otra presentación. Sí, exacto. Tengo esta aquí. Hablamos de dos patologías. Tenemos por un lado la ideología, ¿vale? Que su defecto es el disimulo, es decir, ocultar la injusticia. Y tenemos la utopía, cuyo cuyo peligro es la evasión, evadirse, una desconexión ingenua del presente. Hm. Bueno, después os pasaré también en los comentari los comentarios, no, en la descripción esta presentación por si la queréis usar. Disculpar que a veces voy más pendiente de de del texto que de la que de la pantalla, que lo tengo aquí escrito. Bueno, vamos entonces con el concepto tercero. Hemos dicho utopía, hemos dicho ideología y ahora nos metemos en heterotopías de Foucol, del autor Fouol. Bueno, según él eh son se trata de lugares las heterotopías que están fuera, lugares fuera del orden espacial común, pero reales existen y son localizables, reales y localizables. y los considera que los hay de dos tipos, los de crisis, que se trata de lugares sagrados marginales para individuos en en transición, como por ejemplo puede ser la pubertad, el embarazo o momentos liminales. Esto lo veíamos en Antropología Social uno que el árbol de la leche, ¿no?, que nos hablaba de un momento en el que la mujer adolescente, antes de pasar a ese periodo de fertilidad con esa primera regla, existe un momento liminal en donde no es ni una niña ni una mujer, es una etapa intermedia, ¿no? Entonces, estos lugares, estos sitios que podría ser, por ejemplo, los pies del árbol de la leche, os recomiendo ese texto que lo buscáis por ahí, el árbol de la leche lo vais a encontrar. Eh, estos lugares son eh espacios definidos para gestionar esas situaciones excepcionales. Son más propios de sociedades eh permitirme decir la palabra primitivas, ¿vale? porque lo vamos a comprender bien, pero obviamente siempre desde desde el respeto, sin caer en el en la bueno, desde una especie de relativismo cultural, ¿no? Y después están las heterotopías de desviación, que estas sí que las tenemos más próximas porque se trata de hospitales psiquiátricos, por ejemplo, cárceles, una residencia de ancianos que funcionan a la vez como un mecanismo de control y también de exclusión. Y este es el peligro que señala también Foucol. Bueno, en cuanto a la esperanza, la lucha entre la esperanza y la utopía, vamos a hablar de una esperanza activa, ¿vale? No usada como algo evasivo, una esperanza activa. La utopía no debe entenderse como una huida del presente, ¿vale? No se trata de una evasión del presente, sino como el deseo activo de transformación, de introducir el futuro en el presente. Frente a concepciones pues más cíclicas del tiempo, como podría, bueno, como es la cristiana o la griega, eh el profetismo judío lo que hace es inaugurar una una historia más lineal. Hay un comienzo y un fin. Y esto da paso a la idea moderna del progreso histórico, del avance histórico, de la linealidad histórica puesto en duda por, bueno, pues por Nietzsche y por Freud. Para Kant lo que va a hacer es plantear que el ser humano tiene una inclinación hacia el mal. para C una inclinación al mal, pero una disposición mayor aún al bien y no es contradictorio, ¿eh? O sea, hay una inclinación natural, pero tiene en sí una disposición mayor a hacer el bien según Kant, lo que va a fundamentar pues una esperanza, una esperanza racional, una esperanza racional. E bueno, esto lo tenía aquí para que lo veáis. Exacto. Disculpar que me que me he saltado esta diapa. Bueno, lo dicho, ¿vale? Esta inclinación al mal, una inclinación natural, pero una mayor disposición al bien. Vamos a anotarlo aquí. Listo. Bueno, en cuanto a Ernest Bloodch nos habla de un concepto que es el principio de esperanza. todo alrededor de esta ética y utopía, que es el principio de esperanza. Es un pensamiento orientado al futuro. Un pensamiento orientado al futuro. El principio esperanza es un pensamiento orientado al futuro. La utopía no es una ilusión decorativa. La utopía no es una ilusión decorativa, sino la conciencia realista del potencial aún no realizado del mundo. La utopía no es una ilusión decorativa, sino la conciencia realista del potencial aún no realizado del mundo, de la potencia, no del acto aún. Defiende una filosofía del todavía no ser, ¿vale? Pero el hecho del todavía no ser implica conocimiento de que se va a ser. O sea, todavía no ser es una potencia con garantía de acto y no es una prolongación del presente. Se dirige a lo que denomina el nobum, lo nuevo, lo aún no consciente, lo posible. Se dirige al nobum, esta filosofía del todavía no ser. La esperanza es objetiva, pero no está garantizada. La esperanza es objetiva, pero no está garantizada. El mundo no está decidido aún ni en dirección al desastre ni a la salvación. ¿Vale? este eh este eh que no está garantizada es lo que genera la tensión y lo que obliga a que esta esperanza se busque porque no está garantizada, no hay un determinismo de conseguirlo. Y la esperanza siempre va a primar sobre la desesperación. La esperanza prima sobre la desesperación. Es una tarea nuestra de los humanos hacer de lo posible una realidad y propone una meta que él denomina patria de la identidad, que se trata de una especie de reconciliación entre hombre y naturaleza, entre individuo y comunidad, ¿vale? Una reconciliación entre hombre y naturaleza, individuo y comunidad. Y nos habla también de, ya no sé si lo tengo en el siguiente, no, aún no en este está, nos habla también de el límite de la utopía. ¿Cuál es el límite de la utopía? Bueno, pues el límite de la utopía es la muerte. Blutch considera la muerte la antiutopía por excelencia. Antiutopía por excelencia. intenta escapar de su peso, del peso de de la muerte, postulando una zona extraterritorial anterior a la vida, una zona extraterritorial anterior a la vida. Pero, ¿qué ocurre? Que esto ignora que el ser humano vive sabiendo que va a morir, lo cual condiciona toda existencia. vivimos sabiendo que vamos a morir, con lo cual nuestra existencia obviamente está por completo condicionada. Bueno, después tenemos dos visiones también de la utopía, que es la teleológica o de futuro, de finalidad futura, que es de Blodch, y la arqueológica que está basada en el pasado, que es de Freud. La teleológica de Blotch está centrada en el impulso hacia adelante, hacia lo nuevo. Centrada en el impulso hacia delante, hacia lo nuevo. La utopía es la anticipación de lo posible. Nunca, nunca nostalgia del pasado. Esto es lo importante. Es la utopía para Blodch con esta forma de verte teleológica. La utopía es la anticipación de lo posible, nunca nostalgia del pasado. Para Blotch, el futuro contiene las semillas de de esa de esa transformación y es la esperanza, es el motor que va a impulsar el cambio social y la realización humana. Y para Freud, eh, con su visión arqueológica, se enfoca en el pasado, en el deseo reprimido, esto lo sabemos también de antropología y en lo arcaico, pero no renuncia al futuro, simplemente busca que su terapia se no se convierta en destino. Tu terapia busca que el pasado no se convierta en destino, pero lo dicho, no renuncia al futuro. ¿De acuerdo? ¿Qué pasa? que el conocimiento de lo reprimido permite liberarse de su de su influencia determinante. El conocimiento de lo reprimido permite liberarse de su influencia determinante. Es un poco el tema de la historia, ¿no? El conocer la historia para no repetirla. Bueno, pues es un poco esa forma de verlo y ambos, aunque están en direcciones opuestas, por lo menos en la línea temporal, eh reconocen que el presente no basta. El presente no basta y hay en el sujeto potencias por activar. El presente no basta. Y ahora vamos a hablar de estos dos conceptos también de utopía. la utopía cuadro, que es denominada como horizontal, ahora entenderemos, y la utopía intención, que es denominada como vertical, ¿vale? La utopía cuadro de lo que nos habla es un modelo pues más tradicional, ¿no? Y se trata de una visión acabada, un mundo perfecto ya descrito. Tiene su origen en filosofías escatológicas de la historia como la de Hegel y la de Marx y supone una realización plena de la historia. supone una realización plena de la historia, como si fuera un camino trazado hacia el bien. ¿Cuál es la crítica que podemos decir? Pues el dogmatismo, ¿vale? El dogmatismo, eh va a conducir al dogmatismo, ya que cierra la historia, disuelve la tensión entre el ser y el deber ser. Entonces, Utopía Cuadro es el modelo tradicional y es una visión acabada, un mundo perfecto, ya descrito, ¿vale? Por eso se hice como un cuadro, un cuadro una vez hecho se supone que no se tiene que que tocar, ¿no? Y después tenemos la utopía intención. Recordamos utopía cuadro y utopía intención, que es vertical y que está en concreto defendida por Javier Muguerza y otros autores como Apple, Welmer, Paul Riquet y no plantea un estado final perfecto. No plantea un estado final perfecto, sino una energía crítica, un impulso ético que mantiene viva, y esta es la palabra importante, la insatisfacción. Es un estado de insatisfacción de que siempre hay algo más por hacer. Lo que hace es más que imaginar el mundo perfecto, invita a imaginar siempre un mundo mejor. Más que imaginar el mundo perfecto, invita a imaginar siempre uno mejor. no pretende clausurar, o sea, cerrar la historia por completo, sino reabrirla siempre desde el conflicto y la diferencia. No pretende clausurar la historia, sino reabrirla siempre desde el conflicto y la diferencia. Y a la hora de hablar de la de la forma de ver la utopía, la utopía intención que es denominada en la ética cantiana, la ética de Kant no va a valorar el resultado, ya lo sabemos, sino la intención moral. La ética de Kant no valora el resultado, sino la intención moral. Así, Paul Riqué y Muguerza den en ella un modelo de utopía sin clausura, de impulso inagotable, porque nunca hay un un resultado a buscar, no hay una teleología, no busca definir el bien, sino seguir exigiéndolo sin fin. De hecho, era una de las críticas que se le hacía a Kant, que no había nada concreto que seguir, ¿no? Pues correcto. En este caso, esta utopía como intención, como intención moral no busca definir que es el estado perfecto, sino seguir exigiéndolo sin fin. Como diría Aranguren en este caso, hay que distinguir entre la democracia establecida y la democracia como moral. La establecida es la que vivimos, la que tenemos, la que soportamos o la que deseamos. Y la democracia como moral siempre, siempre está por hacer. Es un algo por hacer. En mi moral, la democracia nunca es perfecta en relación a la que vivo. Siempre tiene que haber algo por hacer. Por eso es vertical de escalada, de subida. No es horizontal, no es estancada, no es ya me conformo con lo que tengo. Es una lucha contra el conformismo, es una actividad constante. Tengo dos diapositivas de conclusión. una es esta que bueno que que realmente es casi una crítica a la utopía tradicional que era cerrada, que era perfecta y que nos llevaba al conformismo, ¿vale? La utopía tradicional cerrada y perfecta nos lleva al conformismo. Y a rechazar toda utopía, rechazar toda utopía puede llevar a la peor utopía posible, lo que se denomina la utopía del estatus cuo. Creer que no hay nada que cambiar, ¿vale? Creer que no hay nada que cambiar. Y aquí en este caso esta frase de creer que no hay nada que cambiar, la verdad es que lo tenía, me hice esta nota porque esto pertenece a un autor que es Aquí está Robert Musil, no sé si lo llega por aquí en la diapaí como advertía Musil. Exacto. Bueno, pues es Robert Musil el que dice, "La peor utopía es el status [Música] quop." Ahí está. Exacto. Y bueno, también siguiendo con otro autor, la utopía sigue siendo necesaria como impulso moral, no como diseño perfecto. Y dice Kolakowski, "La fraternidad humana es desastrosa como programa político, pero indispensable como señal orientadora." La fraternidad humana es desast es desastrosa, como programa político, dice Kolakowski, pero indispensable como señal orientadora. Bueno, en síntesis también eh Carlos Gómez nos invita a reconvertir la utopía de imagen en impulso. No se trata de de abandonar el horizonte utópico, sino de liberar su potencia ética transformadora, sin caer en esos peligros que hemos hablado de la clausura. Frente a utopías rígidas que prometen finales felices. Eso es un problema para él. Eso de finales, ¿vale? Y frente al cinismo que naturaliza el presente como un mundo único posible, esta utopía intención, utopía intención se mantiene como brújula, no como mapa. Vale, esto es importante, mantenerse como brújula para orientarse, no como mapa que nos guíe por dónde tenemos que ir. Entonces, la utopía no debe de ser un plano cerrado, sino un motor abierto para imaginar y construir lo que aún no existe. Motor abierto para imaginar y construir lo que aún no existe. Y la ética necesita de de la utopía para no fosilizarse, para no conformarse. Y la esperanza, aunque siempre puede fallar, es cuando menos el derecho a lo posible. El pensamiento utópico bien entendido no niega el conflicto, ni la muerte, ni el fracaso, pero tampoco cede ante ellos. Pues nada, un pedazo de tema este muy muy interesante, me ha gustado muchísimo. Ética y utopía. Saludos,