← Volver al buscador

05 Nace el Lenguaje Académico

El vídeo analiza el origen histórico del lenguaje académico y científico moderno en la España medieval. Se aborda la gran empresa de traducción de textos clásicos impulsada por el rey Alfonso X el Sabio, la cual sentó las bases para el debate filosófico en lengua vernácula.

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL Y RENACENTISTA I
Historia de la Filosofía Medieval y Renacentista I - Grado de Filosofía - 2º año UNED Creado con Notebook LM

Resumen del Contenido

En este contenido se examina el surgimiento del lenguaje científico y filosófico en el contexto de la España medieval, tomando como punto de partida una ilustración simbólica del Libro de los juegos. Se analiza el esfuerzo colaborativo y multicultural protagonizado por intelectuales laicos, clérigos y sabios judíos y musulmanes, quienes unieron esfuerzos para conservar y difundir el saber de la antigüedad clásica. Bajo el patrocinio del monarca Alfonso X el Sabio, esta monumental empresa cultural tradujo textos científicos, astronómicos y jurídicos del árabe y del hebreo a la lengua vulgar, elevando el castellano a la categoría de idioma de debate académico. El proyecto regio no solo sistematizó y democratizó el conocimiento en toda la península ibérica, sino que también creó un nuevo léxico académico y científico común que permitió la comunicación intelectual en Europa, sentando los precedentes fundamentales para la evolución del pensamiento filosófico y científico moderno en las lenguas vernáculas.

Transcripción

¿De dónde viene el lenguaje de la ciencia? Para entenderlo, vamos a viajar a la España medieval con solo mirar una imagen. Viene del libro de los juegos, pero esconde una historia mucho más profunda. Vale, fijémonos en los tres personajes. ¿Quiénes son? Es la clave de todo. El primero es un laico. Vamos, el ciudadano de a pie que participa del saber. El del centro, un fraile, representa a la Iglesia como centro de conocimiento. Y el tercero es un sabio árabe o judío. Ellos guardaban la sabiduría antigua. Y bien, ¿qué hacían juntos estos tres mundos? Pues un proyecto monumental. Estaban traduciendo textos antiguos a la lengua del pueblo, toda una revolución. Y detrás de esta gran empresa estaba un visionario, el rey Alfonso X. No lo llamaban el sabio por nada. Su apodo reflejaba su pasión por el conocimiento. Quería organizar, quería sistematizar el saber. Se estaba elevando la lengua vulgar para poder discutir sobre ciencia y filosofía. El proyecto abarcó de todo. Derecho, astronomía, creó un nuevo léxico académico. El resultado fue, claro, una explosión de conocimiento por toda la península. Así fue el viaje del saber de oriente pasando por el árabe hasta llegar a Europa. La misión era conservar la filosofía antigua para poder difundirla a un mundo nuevo. Así se sentaron las bases para el debate filosófico en una lengua común. Esa colaboración medieval nos hace pensar en cómo compartimos el saber hoy en día. M.