← Volver al buscador

Edmund Husserl y la Filosofía de la Cultura: Las 6 Tesis Fundamentales

En este contenido se exponen las seis tesis fundamentales de Edmund Husserl sobre la filosofía de la cultura. Se detalla cómo la actividad humana y espiritual da origen, consolida y transforma los significados compartidos del mundo de la vida.

ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA II
Sesión correspondiente al programa de esta asignatura. Visita tu panel del Campus Virtual para estudiar el temario completo en PDF.

Resumen del Contenido

El análisis sintetiza las seis tesis centrales de la fenomenología de la cultura formuladas por Edmund Husserl. La primera tesis establece que la cultura emana de la adopción de una actitud personalista frente a la mirada naturalista, concibiendo el mundo como un espacio imbuido de propósitos y metas protagonizado por el espíritu humano. Las tesis segunda y tercera abordan el proceso de producción y materialización mediante el cual las ideas adquieren soporte físico y autonomía. Las tesis cuarta y quinta detallan los mecanismos de rehabilitación y sedimentación por los cuales la comunidad reactiva y acumula significados, constituyendo colectivamente el denominado mundo de la vida. Finalmente, la sexta tesis examina la tensión intrínseca a la diversidad cultural y el desarrollo histórico. Husserl propone un horizonte de unificación racional e idealismo ético sin caer en determinismos, reivindicando que la libertad de las personas mantiene el porvenir del acontecer cultural enteramente abierto al cambio.

Transcripción

¿Qué es la cultura en realidad? Esta es la gran pregunta que se hizo Huser en un momento que él veía como una profunda crisis de la razón y su respuesta fue, como veremos, increíblemente metódica. Para él todo arranca con algo tan fundamental como nuestra forma de mirar el mundo. A partir de ahí nos propuso una especie de hoja de ruta, un proceso paso a paso que explica cómo la cultura nace, cómo se mantiene viva y cómo cambia. Para entenderlo bien, vamos a agrupar sus ideas en cuatro grandes bloques. Primero, la diferencia clave entre naturaleza y espíritu. Luego, cómo creamos cosas con significado. Después veremos cómo esa cultura se mantiene viva. Y por último, el gran dilema de la diversidad. Venga, pues empezamos por el principio. El punto de partida, la primera tesis de Hussel es que todo se basa en una elección, en la actitud que tomamos frente al mundo. Y aquí está la primera gran idea. Por un lado, podemos tener una actitud naturalista. Vemos el mundo como un conjunto de cosas, de objetos que siguen leyes de causa y efecto, pero por otro tenemos la actitud personalista. Aquí el mundo es un escenario lleno de significado, de metas, nuestras metas y motivaciones. Huser lo tiene clarísimo. La cultura solo puede nacer aquí, en esta segunda mirada. Y ojo que cuando Huser le habla de Geist, que se suele de traducir como espíritu, no se está poniendo nada esotérico. Para él Geist somos nosotros. Es la persona que actúa, que tiene propósitos en el mundo. Así de simple. La cultura, por tanto, va de gente haciendo cosas. Ese es el verdadero motor. Perfecto. Si la cultura nace de nuestra acción, la siguiente pregunta es, ¿cómo pasa algo que hace una sola persona a convertirse en un objeto cultural para todos? Pues de esto van las tesis dos y tres. El proceso, según nos cuenta, tiene dos fases. La primera es la producción. Alguien crea algo, pero y aquí viene lo importante, para que eso se convierta en cultura, hace falta el segundo paso, la materialización. Esa idea, ese acto personal tiene que plasmarse en algo físico, en algo que otros puedan ver, tocar, leer. Y al hacer eso, de repente adquiere vida propia. Pensemos en una receta de cocina. Una vez que está escrita, esa receta ya existe por sí misma. Es independiente del cocinero o cocinera que la inventó. Ya es, por así decirlo, un objeto cultural. ¿Vale? Ya tenemos un objeto cultural. Pero, ¿cómo sobrevive en el tiempo? ¿Cómo pasa de ser una simple receta a ser parte de la gastronomía de un país? Aquí es donde entran las tesis cuatro y cinco, pues sobrevive a través de la rehabilitación, es decir, otras personas tienen que ese objeto y de alguna manera rehacer la acción original. Tienen que entenderlo y usarlo. Y cuando esto se repite una y otra vez, se produce la sedimentación. Es como si se fueran acumulando capas de significado, creando un fondo común para la comunidad. La cultura no es algo estático, es un verbo, es una acción constante de revivir significados. Y todo este conjunto de significados sedimentados, de acciones repetidas, es lo que Huser llama el mundo de la vida. Es básicamente la realidad compartida que damos por sentada en una comunidad construida a base de historia y cultura acumulada. Y con todo esto llegamos a la sexta y última tesis, que es quizá la más dinámica de todas. ¿Qué pasa cuando estos diferentes mundos de la vida chocan o interactúan entre sí? Pues lo que pasa es algo natural. Surge la diversidad cultural. Es lógico. Si cada grupo crea y rehabilita sus propios significados de formas distintas, el resultado es un mosaico de culturas. Pero aquí Huserl detecta una atención muy interesante, una especie de dialéctica. Por un lado, la creatividad humana nos empuja hacia la diversidad, hacia lo único, pero por otro parece que hay una fuerza que nos lleva a buscar ideales comunes a una cierta unificación. Y es justo en este punto donde la filosofía de Huserl toma partido. Él llega a la conclusión de que la cultura europea representa una especie de ideal, un modelo al que las demás culturas podrían aspirar. Es sin duda una de las partes más debatidas de su pensamiento, pero es fundamental para entender su visión completa. Pero, y esto es muy importante, Huser no era un determinista. Introduce un elemento clave al final, la libertad. Aunque haya tendencias o ideales, la libertad humana hace que la historia no tenga un guion escrito. El futuro de la cultura al final está abierto. Así que para recapitular, aquí tenemos el recorrido completo. Todo arranca con una elección de actitud. A partir de ahí, las personas producen objetos culturales y los materializan. Para que no mueran, la comunidad los rehabilita una y otra vez. Y esta repetición va creando el mundo de la vida. Y finalmente, la historia cultural avanza en una tensión constante entre la diversidad y la búsqueda de la igualdad. Yeah.