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HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA II
EPICTETO - Estoicos Romanos
Resumen para estudio por Borja Brun de:
Grado de Filosofía - Historia de la Filosofía Antigua II
https://gamma.app/docs/Epicteto-La-Filosofia-como-Ejercicio-de-Libertad-Interior-3c9o3nfjoppp29v
00:00 Introducción: Epicteto y la libertad interior
00:05 De esclavo a filósofo en Nicópolis
00:14 Enseñanza clave: gobernar el interior
00:31 Recordatorio: estos resúmenes son para estudiar
00:45 Anécdota de la pierna rota y la serenidad estoica
01:36 Aceptar lo inevitable: ideal estoico en acción
02:00 El hombre libre es dueño de su voluntad
02:33 Epicteto distingue dos ámbitos: lo que depende de uno y lo que no
02:50 Qué está en nuestro poder: opiniones, deseos, acciones
03:13 Qué no depende de nosotros: cuerpo, riqueza, fama
03:33 La felicidad está en el alma racional
03:50 Renuncia activa y aceptación del orden cósmico
04:25 El sabio desea lo que sucede, no lo que quiere que suceda
04:45 El hegemonikón y la proairesis: alma racional y elección
05:17 Virtud: conservar intacto el principio rector
05:45 La verdadera belleza está en la elección correcta
06:08 Juicios erróneos y pasiones: adornar la proairesis
06:32 Las pasiones no son inevitables: error de juicio
06:55 Análisis temporal de las pasiones en Séneca
07:30 Análisis temporal de las pasiones en Epicteto
08:10 Vigilar las fantasías: origen del deseo, temor o tristeza
08:35 Filosofía como entrenamiento, práctica y disciplina
09:00 El sabio es como un soldado obediente a la voluntad divina
09:20 Logos: el universo como cosmos ordenado
09:40 La libertad es querer lo que sucede
10:03 Imagen de Cleantes: al que quiere lo guían, al que no lo arrastran
10:28 La metáfora del perro atado al carro
10:56 Obedecer la necesidad cósmica es la mayor libertad
11:20 No hay libertad en imponer el deseo a un mundo indiferente
11:43 La verdadera libertad: aceptación racional del destino
12:00 El universo como polis común a dioses y humanos
12:30 Cosmopolitismo del sabio: no apegarse a nada
13:05 Ser sabio es vivir en armonía con el logos
13:30 Desprecio de lo accidental: fama, poder, placer
14:00 Lo valioso es el alma que vive según la razón
14:28 El sabio se vigila a sí mismo como a un enemigo
14:52 El filósofo ha suprimido el deseo y ordenado sus aversiones
15:15 Independencia radical: no temer la desaprobación
15:43 Epicteto propone una ética de la autarquía del alma
16:20 Serenidad y libertad a través del dominio interior
16:55 Conclusión: vivir según la razón cósmica
17:56 Cierre del resumen de Epicteto
Transcripción
Bueno, vamos a hablar de Epicteto, la filosofía como ejercicio de libertad interior. Epicteto fue un antiguo esclavo liberado y posteriormente maestro de filosofía estoica en Nicópolis y representa una de las voces más influyentes de lo que se denomina el estoicismo tardío o estoicismo eh romano. En esta tercera etapa del estoicismo, junto a Séneca, a Marco Aurelio y a y a Cicerón, tenía una una frase o una enseñanza que repetía que dice algo así como que el hombre solo es libre cuando gobierna su interior, cuando es dueño de su voluntad, de su elección y se aparta de aquello que no depende de él. Y para para completar esta frase y para que la podamos recordar, pensemos que estos son resúmenes no para disfrutar, sino para aprender, ¿vale? No son resúmenes para escucharse de vídeos de un minuto, sino que son resúmenes para poder llevar adelante los exámenes de la carrera de filosofía, que es en la que en la que estamos metidos. Os voy a contar una anécdota que me parece que es muy ilustrativa y que nos puede ayudar a la hora de hacer una síntesis mental rápida, accesible de quién era Epicteto. Epicteto, al parecer, según cuenta la la leyenda, obviamente esto será más o menos cierto, pero lo que nos ha llegado es la la siguiente historia sobre su pierna rota. De hecho, siempre lo veremos eh, bueno, siempre en este grabado, por ejemplo, pero en muchos sitios donde lo veamos representado, es posible que lo veamos representado con ese bastón, con un bastón. ¿Y por qué? Bueno, pues según cuenta esa tradición o esa leyenda o lo que nos ha llegado, un día su amo comenzó a torcerle deliberadamente una pierna, bien como castigo o simplemente como un acto sádico. Epicteto, sin alterarse, o por lo menos eso se cuenta, le advirtió, "Si sigues apretando, me la vas a romper." El amo no se detuvo. Continuó torciendo la pierna hasta que se oyó un crujido seco. La pierna se fracturó. Entonces, sin un grito de dolor ni expresión de odio, no, no me acabo de creer esto yo, Epicteto miró a su amo y simplemente dijo, "Ves, te lo dije." Bueno, esta es una es una anécdota de lo que trata de contarnos es que, bueno, aparte de que lo sorprendente sea que no mostró dolor o que no tuvo aparentemente un dolor físico o que sí lo tuvo, pero que sí que tuvo la paz interior de aceptar lo inevitable, ¿vale? Con lo cual se convierta se convierte esta esta historieta en una ilustración viviente del ideal del ideal estoico. No podemos evitar lo que nos sucede, pero sí podemos elegir el cómo responder. Recordar eso, el hombre solo es libre cuando gobierna su interior y es dueño de su voluntad. Bueno, vamos a a esta parte. Vamos a empezar. Epicteto distingue dos ámbitos. Por un lado, lo que está en nuestro poder y por otro lado, lo que está fuera de nuestro control. Lo que está en nuestro poder son las opiniones, los deseos, las aversiones, las acciones propias y aquello que no depende de nosotros, que no está en nuestra mano, el cuerpo, la riqueza, los cargos públicos, la fama. La felicidad entonces no puede residir en el dominio de lo externo, sino en el control del alma racional. Lo único verdaderamente nuestro es el control del alma racional. Esta distinción implica una actitud vital de renuncia activa. Hay que aceptar las circunstancias externas como parte de un orden cósmico necesario y concentrar nuestros esfuerzos en el gobierno interior. Concentrar nuestros esfuerzos en el gobierno interior. Si un hombre está angustiado es porque quiere lo que no está en su mano. Cuidado con esto, ¿eh? Si un hombre está angustiado es porque quiere lo que no está en su mano. El sabio es aquel que desea lo que sucede, no aquello que desea suceda. El sabio es aquel que desea lo que sucede. Desea lo que sucede, no aquello que desea suceda. Picteto, en continuidad con la tradición eh estoica, considera que el ser humano está dotado de una chispa divina, el hegemonicón. Y la parte racional del alma que debe de regir las elecciones se llamaría la proais o proairesis. Entonces, tendríamos una chispa divina que se llamaría hegemonicón y lo que sería la capacidad de elección racional se llamaría la proairesis. La virtud consiste en conservar intacto este principio rector, haciéndolo inmune a las pasiones, a las influencias externas. o a los golpes del destino. La virtud consiste en conservar intacto este principio rector, haciéndolo inmune a las pasiones, a las influencias externas o a los golpes del destino. La belleza verdadera no reside en el cuerpo, sino en la elección correcta. Como dice a propósito de Alcivíbíades, el hermoso discípulo de Sócrates, lo que importa no es la lozanía externa, sino la rectitud de la voluntad. Y dice también, "Adorna tu elección, extirpa los juicios viles. Adorna tu elección, extirpa los juicios viles." Las pasiones para Epicteto no son inevitables. Son juicios erróneos que el alma consiente. Las pasiones son juicios erróneos que el alma consciente. Y aquí como como en CNECA hay un análisis temporal de de los estados pasionales. Recordar que con Seneca Séneca hacía una especie de cronología de las pasiones. Había tres momentos para Séneca en las pasiones. Un primer momento era una reacción fisiológica. Un segundo momento era una un error racional por asentir eso que veíamos. Y en un tercer tiempo había una entrega a la pasión. Entonces, por parte de Séneca, las pasiones tenían una cronología. Primero, reacción fisiológica. Segundo, un error racional de asentir esa reacción y por último, una entrega a la pasión. Por parte de Picteto, eh los estados pasionales tienen el siguiente análisis temporal. Primero surge un impulso, ya bien sea físico o mental, pero solo cuando el alma da su asentimiento, este impulso se convierte en pasión. De ahí que recomiende vigilar las fantasías, es decir, los pensamientos que suscitan el deseo, el temor o la tristeza. ¿De acuerdo? Entonces, el análisis temporal para epicteto de los estados pasionales serían primero que surge un impulso, ya sea físico o mental, y en un segundo momento, solo cuando el alma da el asentimiento a ese impulso físico o mental, ese impulso de pronto se convierte en pasión. De ahí que eso recomiende vigilar las fantasías, es decir, aquellos pensamientos que susciten el deseo, el temor o la tristeza. La vida filosófica implica un entrenamiento constante, una vigilancia de sí mismo, una vida de milicia. La filosofía no es especulación. La filosofía no es especulación, sino práctica, ascetismo y disciplina. Y aquí lo que hace es que hace una equipara al sabio como un soldado obediente. Obediente a quién? A su capitán. ¿Y quién es su capitán? La voluntad divina. El sabio es como un soldado obediente a su capitán, que es la voluntad divina. Epicteto asume la visión estoica del universo como un cosmos ordenado por el logos, la razón divina. Todo lo que sucede forma parte de ese orden y por tanto la libertad consiste en querer lo que sucede. La libertad consiste en querer lo que sucede, en acompasar nuestra voluntad a la del cosmos. es decir, amoldarnos a los hechos. Hay una hay una una imagen eh de Cleantes eh recogida también por SNECA eh que que es que es bueno, yo me parece muy buena para poder ponerla incluso en el examen, eh, que resume muy bien la actitud eh esta actitud estoica. Esta imagen de Cleantes es la siguiente. Al que quiere lo guían los ados. Al que no quiere lo arrastran. Al que quiere lo guían los ados. Al que no quiere lo arrastran. Y esto lo podéis eh concatenar con esa otra imagen del carro y del perro. Del carro y del perro. Yo creo que esto no estoy muy seguro ahora, lo estoy buscando por aquí en mis apuntes, pero creo que esto era una imagen que nos daba Sneeca, como decía antes. Yo creo que era Sneeca, ¿sí? Y viene a decir lo siguiente, cuenta cuenta la esta historia lo siguiente. Un carro en movimiento al que un perro está atado. El perro tiene dos opciones. O bien acompasar en su camino al carro, o bien dejarse arrastrar ante su negativa por el propio movimiento del carro. O va con él o sí o sí va con él, pero aunque sea arrastras. Por eso esta frase que es la verdad es una es una paradoja porque es un sí o sí, o sea, esa libertad consiste en aceptar, o sea, en en entender que no hay otra opción, por decirlo así. Quien obedece a la necesidad cósmica es el más libre de todos. El que obedece a la necesidad cósmica es el más libre de todos. No hay libertad en imponer el deseo propio a un mundo indiferente. El mundo es indiferente a nuestras opiniones, a lo que queramos o no. No hay libertad, por tanto, en imponer nuestro propio deseo. La verdadera libertad está en la aceptación racional del destino. Aceptación racional con el raciocinio, ¿vale? que no es simplemente un dejar pasar, sino es el entender perfectamente que eso es un designio cósmico y que tenemos que aceptarlo de forma racional. Al fin y al cabo, el universo para para Epicteto es una gran ciudad, una polis común a dioses y a hombres. Bueno, a la humanidad, hombres y mujeres. Ya sabéis que en este caso siempre se habla de hombres, pero es a la humanidad. ¿Y por qué? Porque tanto los dioses como los hombres tienen la capacidad de raciocinio, con lo cual hay una gran ciudad que no es una ciudad de física, simplemente es un concepto. Hay una gran ciudad que es una polis que es común a todos y es el universo. El sabio se sabe, se conoce como ciudadano del mundo, no de un lugar particular. Por eso no se apega a ninguna posesión, cargo o país, pues si es necesario cambiar de lugar, vivir en la pobreza, soportar la enfermedad o incluso la muerte, no va a perder por ello su serenidad. El sabio no se apega a ninguna posesión, cargo o país. Esta perspectiva universalista refuerza el desprecio por lo accidental. Desprecio por lo accidental. La belleza, el poder, la fama o el placer no valen nada. Todo esto, dice Picteto, puede estar en manos de un libertino, de una prostituta o de un pirata. Lo que tiene valor verdadero es el alma que ha logrado vivir de acuerdo con la razón. Da igual si eres libertino, prostituta, pirata, sabio o gobernante. Lo que tiene valor verdadero es el alma que ha logrado vivir de acuerdo a la razón. Epicteto va a ver al filósofo como un hombre que se vigila a sí mismo, es decir, se vigila a sí mismo como si fuera un enemigo. Hay que estar atento a nosotros mismos como si fuéramos un enemigo. El filósofo tiene que haber suprimido el deseo y ordenado sus aversiones. Este modelo de sabio es profundamente exigente, pero también profundamente liberador. Supone una independencia radical respecto al juicio ajeno, ya que insta a no temer la desaprobación. por parte de otros si uno actúa correctamente. En eso consiste la independencia también, en no temer la desaprobación si uno actúa correctamente. En definitiva, Epicteto formula lo que se denomina una ética de la autarquía del alma. Autarquía del alma. Una autarca. Autarquía es una autosuficiencia, una independencia absoluta. Por eso, Epicteto formula una ética de la autarquía del alma, en la que la serenidad y la libertad no se obtienen a través del poder o el éxito, sino a través del dominio interior, el desprecio de lo que no depende de nosotros y el consentimiento sereno a lo que la razón cósmica dispone. Hasta aquí este resumen de Epicteto.