← Volver al buscador
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA II
🧠⚖️ HEGEMONIKÓN y PROHAIRESIS — El PODER INTERIOR del ESTOICISMO de EPICTETO 🔥🏛️💭
Resumen para estudio por Borja Brun de:
Grado de Filosofía - Historia de la Filosofía Antigua II
https://gamma.app/docs/Hegemonikon-y-Prohairesis-El-Centro-Rector-del-Alma-v4qzux63gz50zj7
Transcripción
En este vídeo vamos a tratar de desentrañar el porqué de esta diferencia entre el hegemonicón y la proaesis. Proairesis. Esto pertenece a, en concreto, a Epicteto como filósofo que es de de lo que sería el estoicismo como filósofo estoico. Estamos al final ya del del estoicismo, en la época del estoicismo romano y nos habla de estos dos conceptos que son ciertamente de inicio a mí, por lo menos se me hicieron bastante complejos. Entonces, por eso he realizado este vídeo. Bien, empezamos por el hegemonicón. hegemonicón, el centro rector del alma. Este hegemonicón es el principio rector del alma, su parte racional y directiva. Entonces, para los estoicos y especialmente para Epicteto, todos los seres humanos, tenemos en nuestro interior esta facultad, que es una facultad que nos permite recibir impresiones del mundo, esas fantasías, recibir impresiones del mundo, juzgar estas impresiones y asentir o no a ellas y por lo tanto decide actuar o abstenerse. Entonces, el hegemonicón gobierna toda la vida interior. No es solo el intelecto, es la sede de la razón, la voluntad, la percepción y la identidad moral del sujeto. Es, por lo tanto, el hegemónicón lo que nos hace agentes morales. Y después tenemos la proais, que es la voluntad, la voluntad moral libre. Y yo la relaciono, lo os lo he puesto en una diapositiva final, en una diapositiva final que es esta. Exacto. Hay, yo hago una analogía o a mí me tiene a nivel de estudio una analogía al respecto de la potencia y el acto de Aristóteles. Entonces, esta proaesis, eh, que es un término aún más específico de picto, ¿vale? Esto sí que se ciñe a él, a Epicteto, pues se puede traducir como una voluntad racional, una libre elección, un acto de intención deliberada. Por lo tanto, para Epicteto, la proaisis es lo único verdaderamente nuestro, lo único sobre lo que tenemos pleno control, aquello que decide si aceptamos o rechazamos esos acontecimientos externos. Es la libertad interior, inquebrantable incluso en medio del dolor, la esclavitud o la muerte. Y nos dice Epicteto, "No son las cosas las que nos perturban, sino la opinión que tenemos sobre ellas." Y esa opinión, esa valoración de quién es tarea de la proais. Entonces, para resumir la relación entre el hegemonicón y lo la proaesis, el hegemonicón, digamos que es el órgano pensante, el órgano que juzga y decide, pero pero la proaesis es el acto libre y moral que realiza ese órgano cuando elige en libertad, ¿vale? Decíamos que recibe, juzga, asiente y decide actuar o obstenerse. ¿Vale? Pues ese decidir actuar o abstenerse es lo que denominamos como proaisis. Y bueno, ¿por qué son importantes estas dos palabras? Pues porque principalmente porque Epicteto basa casi toda su filosofía o prácticamente toda su filosofía en la siguiente máxima. Y es que no podemos controlar lo que sucede, pero sí cómo reaccionamos ante ello. Y esa reacción se produce en ¿dónde? Se produce en nuestra proaesis. En nuestra proaesis dirigida por nuestro principio rector que nos hace agentes morales, que es el ejecón. Por tanto, nuestra libertad y nuestra felicidad depende de nuestro dominio interior y no de lo que el mundo nos depare. Entonces, yo hago aquí esta esta analogía con cuidado, obviamente con pinzas, pero que es la siguiente. Siendo el hegemonicón, esa parte rectora del alma, el centro racional y consciente, es la facultad natural que nos permite juzgar las impresiones, las fantasíai que recibimos de dónde? del mundo y decidir qué valor darles. Todos los seres humanos lo poseemos por naturaleza. Nuestro gobernante interior. Ahora bien, el hecho de que todos tengamos esa potencia, ese eje monicón, no implica que la usemos correctamente. Y aquí entra el en juego esa proairesis, ¿vale? esa facultad deliberativa, el uso moral que hacemos de la razón. Proairesis es nuestra capacidad para escoger cómo responder ante lo que nos ocurre. Y es, en palabras de nuevo, de Picteto, que es de quien estamos hablando en este vídeo, lo único, verdaderamente nuestro y libre. Entonces, ¿cuál es la analogía que podemos hacer con Aristóteles? pues que el hegemonicón es como la potencia, está está siempre presente en nosotros, es como una capacidad innata de nuestro raciocinio, el hegemonicón. Sin embargo, la proaesis es el acto o no, pero sería como el acto. Es un ejercicio concreto de esa capacidad, el momento en que elegimos libremente. Ahora bien, es simplemente una analogía que obviamente tenemos que matizarla, ya que para los estoicos, a diferencia de Aristóteles, no hay una separación tan marcada entre potencia y acto. De hecho, hay una consecución. Eh, el acto deviene de la potencia. Eh, sin embargo, el hegemonicón siempre está actuando de algún modo, aunque no siempre lo haga bien. La proaesis entonces sería, por decirlo de alguna forma, el uso correcto del hegemonicón, el acto plenamente racional y moral. Todos los humanos tenemos hegemonicón, tenemos un centro racional. Dice Picteto, solo el sabio o quien progresa ejerce bien su proairesis, su elección moral. Por lo tanto, en esta relación, el hegemonicón es potencia y la proairesis, un acto consciente y libre. M.