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ÉTICA II

🧠⚖️ RACIONALIDAD y ÉTICA APLICADA — La Aventura del Saber con JAVIER MUGUERZA 📚💥

Resumen para estudio por Borja Brun de: Grado de Filosofía - ÉTICA II Por si es de utilidad la presentación: https://gamma.app/docs/Racionalidad-fundamentacion-y-aplicacion-de-la-etica-djxou9d9lhyf1nf

Transcripción

Vamos con el capítulo de Racionalidad, fundamentación y aplicación de la ética del libro La aventura de la moralidad de Javier Muguerza. Bueno, está dividido este capítulo en tres grandes bloques que es la razón práctica, el problema de la fundamentación y la ética aplicada. Empezamos entonces con la razón práctica. En es en este punto de partida de este tema, la distinción principal es entre ética y moral. Ética y moral. Ambas provienen de raíces distintas, ya lo hemos visto en diferentes puntos de de del grado. La griega esos y la latina mos. Y aunque a veces se usan como sinónimos, sabemos ya que hay una diferencia fundamental y es que la moral es el conjunto de normas y valores que rigen la conducta. La moral es el conjunto de normas y valores que rigen nuestra conducta. Es decir, esto sería como el plano vivido, o sea, lo que vivimos. La moral es lo que vivimos, mientras que la ética es la reflexión crítica y, por supuesto, filosófica sobre dichas normas vividas. Es decir, que la ética estaría en el plano de lo pensado, de lo teórico y la moral estaría en el plano de lo vivido. Esta diferencia nos remite a la distinción entre un primer orden de acción normativamente inspirada y un segundo orden de reflexión crítica, es decir, un primer orden que nos la inspira alguien o nos la obliga alguien y un segundo orden que es cuando nosotros reflexionamos críticamente. Aranguren lo claridad o lo formuló con gran claridad al hablar de una moral vivida frente a una moral pensada. Moral vivida frente a moral pensada. Y se puede asociar también a la diferencia entre una ética normativa, la de la moral, y una ética crítica, que sería la ética entendida como como esa ética de segundo orden o ética de reflexión crítica. El estudio de la ética exige, por tanto, el uso de la razón. El estudio de la ética exige el uso de la razón, pero no de cualquier razón, sino la razón práctica. Kant distinguía entre la razón teórica, que era la que se ocupaba de conocer lo que es, y la razón práctica, la que orienta nuestra acción sobre lo que debe ser. Razón teórica se ocupa de conocer lo que es. Razón práctica orienta nuestra acción sobre lo que debe ser. Sin embargo, esta distinción tiene unas raíces muy claras en Aristóteles, quien ya advertía que no puede exigirse el mismo rigor en todos los tipos de razonamiento. No puede exigirse el mismo rigor en todos los tipos de razonamiento. De hecho, Aristóteles distinguía entre la episteme, que era el conocimiento científico, la tecne, que era el saber hacer técnico, el de los artesanos, por ejemplo, y la fronesis, que era la virtud que permitía deliberar rectamente sobre los cines y los medios en situaciones concretas. Entonces teníamos la episteme, conocimiento científico, la tecne, el saber hacer técnico y la fronesis, que era esa sabiduría práctica. Ahora bien, para Aristóteles, el obrar ético consistía en realizar el fin natural del ser humano. Era una teleología, había una finalidad del ser humano. ¿Y en dónde estaba esa finalidad? eh se encontraba en la propia naturaleza. Sin embargo, en Kant, esa finalidad no se encuentra en la naturaleza, sino que debe construirse desde el deber moral, está en nuestro interior. Por eso la de Aristóteles era una teleología y la de Kant una deontología. Telos de finalidad, de onto de deber, deber moral. Y aquí realmente está este es el gran giro cantiano. La ética deja de apoyarse en lo que es, es decir, una ontología, un estudio del ser para sustentarse en lo que debe ser una deontología, aun cuando eso no haya existido nunca ni sea esperable realmente. Si los fines morales son una elección racional y no un destino natural. Entonces, este es el gran giro. De pronto, los fines morales son racionales y no naturales. Bueno, canta además distingue entre dos tipos de racionalidad, la moral y la instrumental. Esta última eh es la que Max Ber bautizó como racionalidad teleológica o de cines. Recordamos, K distingue entre dos tipos de racionalidad, la moral y la instrumental. Y esta última, la instrumental Max Ber, la bautiza como racionalidad teleológica o de los fines. Se refiere a la adecuación de los medios a fines voluntariamente elegidos. Y y vamos a poner un ejemplo que que es muy muy fácil de entender y es el ejemplo del médico y del envenenador. Aunque ambos usan medios que son eficientes, solo el primero, solo en el médico hay una moralidad. La racionalidad moral cantiana exige que nuestras máximas de conducta puedan ser universalizables, tal como prescribe su famoso imperativo categórico. Obra solo según aquella máxima que puedas querer que se convierta al mismo tiempo en ley universal. Es decir, actúa como si tu conducta pudiera ser norma para todos. Y de hecho de la si esto es el imperativo categórico, viene también la ética cristiana e con con esa con esa regla de oro, ¿no? De trata a los demás como te gustaría ser tratado. En concreto, que he buscado la cita del Evangelio de Mateo 7:12, que dice, "Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos." Bueno, en el siglo XX se desarrollaron diversas teorías sobre la racionalidad práctica, ¿de acuerdo? Sobre esta racionalidad práctica, el intuicionismo ético de More y la ética material de los valores de Maxeller confiaban en que los sujetos morales captaban de forma evidente los valores objetivos. ¿De acuerdo? Su teoría era que los sujetos morales captaban de forma evidente los valores objetivos. Y frente a esta postura, frente a esta postura, el emotivismo ético de Charles Stevenson entendía que los juicios morales expresan preferencias subjetivas. Decir que algo es bueno equivale a decir me gusta o hazlo tú también. Por otro lado, el prescriptivismo ético de Richard Her se alejaba, bueno, Harry o Her, como le queráis decir, eh, el prescriptivismo ético se alejaba de esto, proponiendo una racionalidad deductiva de las normas, ¿vale? El prescriptivismo éptico propone una racionalidad deductiva de las normas, pero no resolvía del todo el problema de la fundamentación última, pues acababa en una posible regresión infinita de razones sin un último fundamento. Y aquí aparece ya la necesidad de una meta un plano de tercer orden destinado a analizar los presupuestos de la reflexión ética misma. Es el intento de buscar un suelo sólido para nuestras afirmaciones normativas, conscientes de que la dificultad que entraña de fundamentar la ética en algo más allá de ahí lo de la meta es un problema persistente. En su momento Schopenhauer afirmaba que predicar la moral es fácil, pero fundamentarla es difícil. Y Piqueste fue más pesimista. Él decía que fundamentarla era imposible. Entonces, estas dos frases de Schopenhauer al respecto de la meta éética decía que predicar la moral es fácil, pero fundamentarla es difícil. y de Big Stain que decía que fundamentarla es imposible. Nos las anotamos. Bueno, vamos ahora con el segundo bloque que está referido a esto último que acabamos de hablar, el problema de fundamentar la ética. Bueno, la metaética, este tratar de buscar algo más allá de la ética, asume este reto de justificarla, de justificar la ética desde un lugar más profundo. El propio Pickstein, aunque decía que sobre lo que no se puede hablar hay que callar, no pudo resistirse a hablar de ética, manifestando en su conferencia sobre ética de 1930 su perplejidad ante la tensión entre la necesidad y la imposibilidad de hablar del bien. autores como Alasdir Mcintire o como se pronuncie, menos mal que el examen es escrito y no oral. En su obra tras la virtud y en tres versiones rivales de la ética, sostuvo que tanto la Ilustración como Nietzsche fracasaron en proporcionar una base ética y sólida y propuso un retorno a la tradición aristotélicotomista como vía de recuperación moral, reivindicando una ética de la virtud anclada en formas de vida concretas. Frente a él, Carlotto Appel formuló una ética discursiva anclada, en este caso, en la hermenéutica y el giro lingüístico. Influido por Pigstein, Apple propone superar la pluralidad de juegos de lenguaje mediante la idea del lenguaje como una forma de vida común. descubriendo una base comunicativa en todos ellos. Descubriendo una base comunicativa en todos los lenguajes. Su idea central es la de una comunidad ideal de comunicación. Una comunidad ideal de comunicación Carl Oto Appel compuesta por sujetos racionales que dialogan sin coa acción. El consenso entre los miembros de esta comunidad ideal se convierte en la base de validez de las normas morales. Apple formula su principio de la siguiente forma. Obra siempre como si fueras miembro de una comunidad ideal de comunicación, trasladando de esta forma la conciencia transcendental cantiana al plano intersubjetivo. Lo saca de la conciencia del uno para pasarlo al intersubjetivo. Sin embargo, esta formulación ha sido criticada por ser una especie de consensualismo trascendental poco realista, olvidando a los individuos reales. Apple al sustituir al sujeto individual por un sujeto ideal colectivo, iría más allá incluso que Kant, quien nunca llegó a abandonar la centralidad del sujeto moral individual. Por su parte, el discípulo de Apple, Jurgen Abermas, asume el proyecto de la ética discursiva, pero se distancia del trascendentalismo extremo. Se distancia de ese trascendentalismo extremo. En su propuesta, lo importante no es tanto el resultado del consenso como las condiciones del proceso deliberativo, o sea, cómo llegamos a ese consenso. No tanto el resultado, sino cómo es el proceso para llegar a ese resultado. Y reformula el imperativo cantiano de universalización desde un enfoque también intersubjetivo. No basta con que uno quiera universalizar su máxima, sino que debe someterla a debate público para que todos puedan aceptarla racionalmente. Lo que se busca no es el asentimiento interior como en Kant, sino la aceptación racional común. La diferencia clave entre Abermas y Apple radica en el nivel de exigencia. Y es que Abermas sustituye la fundamentación última por la justificación racional. Pasamos de la fundamentación última a la justificación racional en una situación ideal de diálogo. Su objetivo no es alcanzar verdades últimas, sino asegurar procedimientos legítimos. procedimientos legítimos para debatir lo justo. Y aquí llegamos a la ética aplicada. [Música] Llegados a este punto, esta ética aplicada surge como una respuesta a la necesidad de trasladar los principios generales de la ética a contextos concretos y reales. Aquí es donde se pone a prueba la validez práctica de la ética discursiva y otras propuestas. Frente al universalismo abstracto de Apple se contrapone el universalismo concreto que eh inspiró la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Sus críticos argumentan que Apple presupone gratuitamente la posibilidad de un consenso universal que solo se ha conseguido históricamente en contadas ocasiones. La globalización ha revelado la dificultad real de alcanzar un consenso ético entre culturas con el consiguiente riesgo del choque de civilizaciones. La globalización ha revelado la dificultad real de alcanzar un consenso ético entre culturas. John Rolls o Rauls, por su parte, opta por un modelo que da prioridad a la justicia sobre las concepciones particulares del bien. Opta por un modelo que da prioridad a la justicia sobre las concepciones particulares de cada sujeto del bien. En una sociedad plural puede no haber acuerdo sobre lo que es bueno, pero si puede alcanzarse un consenso sobre lo que es justo. Si puede alcanzarse un consenso sobre lo que es justo, dice Rauls. Propone entonces lo que él denomina consenso por superposición, que funciona como una especie de contrato social moderno. Diferentes concepciones del bien coinciden en aceptar un marco común de justicia sin imponer una ética sustantiva concreta. Diferentes concepciones del bien coinciden en aceptar un marco común de justicia sin imponer una ética concreta, una ética sustantiva concreta. Adela Cortina se suma a este debate proponiendo una ética aplicada que supere el dualismo entre sociedad civil y sociedad política. Su fórmula es mucho más realista. Obra siempre de modo que tu acción vaya encaminada a sentar las bases de una comunidad ideal de comunicación. La diferencia con Apple sutil pero decisiva. Ya no se presupone que la comunidad ideal exista, sino que debemos trabajar para hacerla posible. Esa es la diferencia con la frase. La frase de Apple era obra siempre como si fueras miembro de una comunidad ideal de comunicación, como si ya lo fueras. Y la de Adela es obra siempre. de modo que tu acción vaya encaminada a sentar las bases de una comunidad ideal de comunicación. Esa es la diferencia entre uno y otro. Eh, ejemplo de ello, por ejemplo, serían los comités de ética, que serían los espacios donde se debaten temas sensibles como el aborto, la eutanasia o la bioética médica, no desde postulados absolutos, sino desde el diálogo y el respeto a las convicciones individual individuales. Finalmente, este debate ético se va a proyectar a la política internacional. Kant desconfiaba de un estado mundial, temendo que derivase en un imperio despótico. Por eso su propuesta era la Liga de Naciones que inspiró a la ONU. Pero esta arquitectura internacional basada en el derecho se ve hoy amenazada por la doctrina de la guerra preventiva que convierte la ley internacional en una herramienta de poder, sustituyendo el imperio de la ley por la ley del imperio. Así, la ética aplicada no puede ser ingenua. debe tener presente los límites de la razón práctica, los retos del consenso, la diversidad de culturas y la posibilidad de la disidencia, sin olvidar, como dice Muguerza, que siempre debe quedar espacio para el imperativo de la conciencia individual y el derecho a decir no.