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Tema 3: La estética en la dialéctica de la modernidad | Estética y Teoría del Arte I

Exploración del papel crítico y conflictivo de la dimensión estética dentro del proyecto de la modernidad, analizando su carácter emancipador frente a la racionalidad instrumental.

ESTÉTICA Y TEORÍA DEL ARTE I ⏱ 53:46

📖 Resumen Académico del Contenido

Desarrollo exhaustivo del Tema 3, abordando la posición dialéctica que ocupa el arte y la reflexión estética en el seno de la sociedad burguesa moderna. Se investiga cómo la promesa de reconciliación entre razón y sensibilidad formulada en las Cartas sobre la educación estética del hombre de Friedrich Schiller entra en tensión con las dinámicas de fragmentación, mercantilización y alienación impuestas por la industrialización y el capitalismo. Se incorporan las perspectivas de la teoría crítica (Adorno, Horkheimer y Benjamin), destacando la función del arte auténtico como resistencia negativa contra la racionalidad instrumental y la industria cultural, así como los dilemas modernos entre autonomía radical del arte por el arte y compromiso sociopolítico de las vanguardias.

📝 Transcripción Completa

Bueno, pues vamos con el tema tres, la estética en la dialéctica de la modernidad. Bueno, como síntesis inicial, tenemos que decir que la idea inicial de este tema es que la modernidad promete promete liberar al ser humano, hacerlo más autónomo y permitirle desarrollar plenamente sus capacidades. Pero esas promesas no se cumplen de manera completa. Por esto, por eso este tema nos va a hablar de una dialéctica de la modernidad. Y aquí dialéctica lo que viene a decir es que dentro de un mismo proceso aparecen dos fuerzas o tendencias contrarias. Por un lado, esta modernidad va a producir una emancipación obviamente del humano, pero también va a producir contradicciones y la estética va a participar en ambas cosas. Por un lado, va a ayudar a reconocer capacidades propias del humano, como por ejemplo el gusto o la sensibilidad o ese juicio estético, nos acordamos de él. Pero por otro, por otro lado también muestra que la sociedad moderna está llena de divisiones. La sociedad moderna está llena de frustraciones, está llena de promesas que no llegan a realizarse completamente. Y de aquí van a salir dos grandes formas de entender el papel del arte y de la estética. Por un lado, la estética de la plenitud. piensan esa las aquellas personas que están de acuerdo con esa forma de entender el arte y la estética, con esa estética de la plenitud, piensan que el arte y lo estético pueden ayudar a transformar realmente al ser humano y a la sociedad. Y por otro lado tenemos las estéticas de la resignación que desconfían desconfían de que el arte pueda transformar realmente el mundo y consideran que su función es más bien la de compensar, la de simbolizar, la de llegar a sustituir aquello que la realidad no consigue realizar. Y bueno, todo este tema va a girar fundamentalmente en torno a esta tensión de estes dos tipos de estéticas, plenitud y resignación. Bueno, hablábamos, vamos a avanzamos en este tema tres. Hablábamos que la estética en la dialéctica de la modernidad. Este es uno de los titulares, es uno de los apartados de este título. La estética moderna aparece vinculada a la a esa emancipación, ¿no?, que hablábamos del sujeto moderno. Y aquí emancipación tenemos que entenderlo como esa liberación de de dependencias anteriores y como una adquisición a la vez también de autonomía. Ese ser humano que es ilustrado quiere considerarse capaz de pensar por sí mismo, de juzgar por sí mismo, de actuar autónomamente y de desarrollar sus propias facultades. Y la estética participa de este proceso porque reconoce que el ser humano posee también capacidades específicamente estéticas, pero enseguida parecen contradicciones. Y aquí se nos nombra, por ejemplo, ese sujeto trascendental y el sujeto empírico. Ya vimos en su momento esta distinción, no solo en el tema en el tema dos, yo creo que no en el tema dos, sino que llevamos viéndola también en antropología a lo largo de todos estos años de carrera. El sujeto trascendental representa a ese sujeto pensado de manera universal, es decir, las condiciones generales que comparten todos los seres humanos. El sujeto empírico es una persona real y concreta. Es una persona que vive en una época, en una sociedad y que tiene unas circunstancias determinadas. Ese es el sujeto empírico. El problema, pues, que se plantea, obviamente es que podemos formular ideales universales para todos los seres humanos, pero luego los individuos reales viven en situaciones muy diferentes. Por lo tanto, pues esta es una de las tensiones que se que con la con la que tenemos que lidiar, ¿no? Con ese sujeto trascendental y sujeto empírico. Y también se nos muestra otra tensión, la del deber y la del ser. es, es decir, cómo deberían ser las cosas frente a cómo son realmente. Y en cuanto a esto, la modernidad va a proponernos los grandes ideales de libertad, de progreso, de autonomía, de perfeccionamiento de lo humano. Pero la historia real, ese ser, no siempre coincide con ese deber ser. También aparece otra otra tensión entre o bueno, un doble concepto entre las historias en abstracto y las historias concretas, entendiendo esas historias abstractas como una visión general de la humanidad avanzando hacia el progreso frente a las concretas, que son las experiencias reales de los pueblos, de las sociedades y de los individuos. Y de aquí va a surgir esa expresión que se nos muestra en el texto, que es esa ilustración insatisfecha. ¿Y qué significa? Pues lo que significa, obviamente, es que la ilustración nos va a proponer unos ideales que que obviamente siguen siendo valiosos, pero no consigue llevarlos a cabo, no consigue realizarlos completamente. Por eso hay, por un lado, unas promesas de emancipación y por otro lado hay un fracaso parcial de esas promesas. Lo estético tiene entonces un carácter ambivalente, es decir, que posee dos caras. Por un lado, participa del proceso de liberación, pero también revela sus límites. Por eso expresa al mismo tiempo una autonomía y una impotencia de la autonomía. Es decir, muestra que el ser humano ha ganado ciertamente independencia, pero no ha conseguido realizar plenamente todo aquello que esperaba de esa autonomía. Y esas tensiones no van a afectar únicamente a las cuestiones de tipo abstracto filosóficas, sino que también empiezan a aparecer en la ética, en la economía, en la política, en la libertad, en la educación y de ahí van a surgir aquellos proyectos que van a intentar utilizar lo estético para transformar al individuo o a la sociedad. hablamos de la educación estética, de la revolución estética, de la nueva sensibilidad, de la utopía estética, del activismo artístico, pero también aparece el proceso contrario y es la estetización de lo político, es decir, la utilización de formas, imágenes y recursos estéticos dentro de la política y obviamente con un tinte lógicamente negativo. Y este término de estetización de la política, por cierto, fue acuñado por Walter Benjamin. Walter Benjamin. Y después el otro que era el de la estetización del mal, que lo estudiamos en en el en segundo año, se habla de la estetización del mal. No me acuerdo si es bueno, no me acuerdo ahora mismo en qué asignatura es. Seguro que os acordáis vosotros. Este término de la estetización del mal pertenece a Susantag, ¿vale? Unos de Walter Benjamin y otros de Susan Sontag. Bueno, en cuanto a la estética y la antropología, la estética y la antropología para ser capaces de entender primero este apartado, obviamente situarnos, ¿no? Antropología no se está usando simplemente como el estudio de pueblos o culturas, sino que se refiere más profundamente a la reflexión sobre qué es el ser humano y cuáles son sus capacidades. La estética se relaciona con la antropología porque la ilustración intenta determinar qué facultades pertenecen universalmente al ser humano. Y una de las ideas centrales es la naturaleza humana. La ilustración lo que está haciendo es buscar aquello que todos los seres humanos comparten por el hecho de ser seres humanos. Y sobre esta base va a intentar explicar también estos dos conceptos que ya hemos tratado, que es el gusto y el juicio estético como capacidades que son potencialmente comunes a todos los humanos. Por eso la estética puede aspirar a una universalidad. Bueno, otro apartado que que tenemos es el duplicado empírico trascendental. Esto ya lo hemos hablado, pero aquí como que lo vamos a poder ampliar. El ser humano, como decíamos, aparece de dos maneras. Por un lado, es objeto de conocimiento, es decir, podemos estudiar a modo de laboratorio al ser humano, pero al mismo tiempo es el sujeto que conoce, es decir, es el propio ser humano quien está realizando en ese laboratorio el acto de conocer, ¿no? Eso es como el lo que hablábamos en antropología también del ejercicio de la mano, la mano que siente y la mano a la vez que es sentida. Bueno, y dentro de ese de ese doble de este duplicado, ¿no? Ese ser humano que es objeto de conocimiento y es el propio subjeto que conoce, aparece, por lo tanto, esa tensión del sujeto transcendental y del sujeto real. de la la humanidad como concepto real. El el sujeto trascendental viene a representar aquello que supuestamente supuestamente siempre es común y universal y el hombre real presenta diferencias que son muy concretas. Por lo tanto, la estética puede afirmar que todos poseen una capacidad estética, pero después esa capacidad se va a manifestar de diferentes maneras. La estética está en todos, pero se manifiesta en los hombres reales de maneras diferentes. El concepto de la universalidad del gusto. Esta nueva concepción antropológica sostiene que todos los seres humanos pueden participar de una experiencia estética y por eso establece una relación entre la universalidad del gusto y la universalidad de la razón. y de la naturaleza humana. Esto significa que el gusto puede pensarse como una capacidad común al ser humano. El gusto puede pensarse como una capacidad común al ser humano. Recordamos que gusto lo tenemos que entender con esa doble acepción. gusto como capacidad sensitiva y gusto como capacidad humana ante lo bello. La estética va a contribuir entonces a la autonomía de ese sujeto de dos maneras. Por un lado, le reconoce al sujeto su facultad estética específica, pero atribuye esa facultad potencialmente a todos los hombres. La experiencia estética deja así de ser eh privilegio de unos pocos y aparece como una posibilidad humana general. Bueno, y aquí tenemos el concepto de la humanidad y el bildung, el término bildung alemán que se puede traducir como la formación. Esto también nos aparecía en segundo año, el Bildung, pero no se refiere simplemente a recibir información o a estudiar asignaturas. se refiere al proceso mediante el cual una persona se forma y se desarrolla como el ser humano. Se forma y se desarrolla como ese ser humano. La idea de naturaleza humana empieza así a relacionarse con el mens shade, es decir, con la humanidad. Y tenemos que que entender aquí también que la palabra humanidad nos puede dar un doble sentido. Por un lado, algo que todos los seres humanos comparten, pero también aquello en lo que el ser humano debería llegar a convertirse. Es decir, funciona también como un ideal. Por eso nos mencionan que aparece esa idea de educación. del género humano. La experiencia estética puede contribuir a formar al individuo y de ahí esa relación entre estética y buildung, entre estética y formación. Y los autores con los que nos bueno, nos nos hablan en el texto serían Lising, Herder, Schiller y Sheel. No, no se dice Sheel, se dice Schlegel. Creo que es Schleel, pero bueno, lo tenéis ahí en pantalla, ¿vale? Bueno, universalidad y diferencias. Aquí va a aparecer un problema muy importante y es el siguiente. Si el gusto, si el gusto es una capacidad universal, ¿por qué los gustos son diferentes? La experiencia nos muestra diferencias entre los individuos, entre épocas, pueblos, culturas. Por eso tenemos que distinguir la capacidad universal de la manifestación concreta de esa capacidad. Podemos decir que todos pueden poseer gusto, pero no todos juzgar de la misma manera. Por eso el gusto es universal como capacidad, pero sus manifestaciones son diferentes. Y aquí nos habla de del autor de Herder. Eh, Herder lo que va a hacer es prestar atención a las diferentes culturas y pueblos y esto va a favorecer un pluralismo artístico. ¿Qué significa esto? que dejan de considerarse válidas únicamente las formas artísticas de una tradición. Se empieza a reconocer la existencia de diferentes formas de arte en diferentes culturas. Se abandona el antropocentrismo, no el eurocentrismo. Los viajes y el coleccionismo permiten conocer obras procedentes de otros lugares y épocas. Y esto empieza a congestionar la centralidad europea. Es decir, Europa empieza a dejar de aparecer automáticamente como el único modelo posible del arte y del gusto. Y con ello llegamos a lo exótico. Esta categoría de lo exótico designa inicialmente aquello que resulta extraño o diferente desde la perspectiva central que es la europea. El interés por otras culturas favorece el relativismo del gusto. Esto significa reconocer que aquello que una sociedad considera bello puede no coincidir con lo que otra considera bello. insiste precisamente en esas diferencias. La categoría de lo exótico anticipará otras posteriores como lo primitivo y las artes étnicas. Por tanto, la propia aspiración universalista de la Ilustración termina abriendo una puerta hacia el reconocimiento de la diferencia, hacia reconocer el otro, hacia la otad. Recordamos lo de la otra edad en antropología. Sí, la verdad es que está plagada de antropología esta esta materia. Bueno, vamos ahora con las estéticas de la plenitud y la hipótesis de la realización. Partamos de que este es uno de los temas fundamentales de este apartado o es uno de los apartados fundamentales de este tema. La pregunta aquí es, ¿puede la experiencia estética contribuir realmente a mejorar al ser humano y transformar la sociedad? La aquellas que son llamadas estéticas de la plenitud, acordémonos, responden de manera relativamente optimista, ya que confían en que lo estético puede ayudar a alcanzar esa felicidad, la armonía, la totalidad. ¿Por qué hace falta recuperar esa totalidad? Pues porque la sociedad moderna aparece como una realidad que está fragmentada. Y aquí en el texto se nos mencionan varias características. nos hablan de una razón instrumental, de un utilitarismo, de la lógica del provecho, de la división del trabajo, de la fragmentación personal y social y del antagonismo entre sensibilidad e intelecto. Y tenemos que aclarar estos términos. La razón instrumental es una razón que está centrada en encontrar los medios más eficaces para alcanzar determinados fines. El utilitarismo en este contexto, obviamente señala la tendencia a valorar las cosas principalmente por su utilidad. Por la lógica del provecho, tenemos que entender aquellas actividades que se valoran según el beneficio que proporcionan. Por otro lado, la fragmentación también que produce la división del trabajo en el que los individuos cada vez más se especializan en funciones concretas. Y todo esto es lo que produce esa fragmentación. El ser humano desarrolla solo determinadas capacidades y pierde una experiencia completa de sí mismo. Frente a esta situación, frente a esta fragmentación, la estética aparece como una especie de salida de emergencia, es decir, como una posibilidad de recuperar aquello que la sociedad moderna ha separado de unir lo fragmentado. Y a partir de aquí van a aparecer dos grandes caminos, dos posibilidades. Por un lado, esta estética de la plenitud, que es la que confía en que lo estético pueda intervenir en la transformación real del ser humano, como así opina mi querido Camilo Camaño Estido, un pintor, un artista de de Cangas donde yo vivo, y por otro lado, la estética de la resignación o del fracaso, que desconfía justo de esa posibilidad. Para esta segunda posición, para esta estética de la resignación o fracaso, el arte sí que puede representar o puede compensar aquello que la realidad no consigue realizar, pero no tiene una visión tan optimista. Y bueno, a partir de aquí el tema pues va a tratar de aclarar un poco estos conceptos. Pasamos a realización y simbolización. realización y simbolización. Ese poder de realización y ese poder de simbolización. El poder de realización significa que el arte o lo estético consiguen producir realmente una transformación, ¿vale? Es decir, estamos en esa estética de la plenitud. Ese poder de realización significa que el arte o lo estético consiguen producir realmente una transformación. Por ejemplo, contribuir a crear una forma distinta de ser humano o de sociedad. El poder de simbolización es mucho más limitado. Para ese poder de simbolización, el arte no realiza directamente ese ideal, pero puede representarlo, puede visibilizarlo, puede anticiparlo de forma simbólica. Y en Kant ya aparecen ambas posibilidades, ese poder de simbolización y ese poder de realización. En Kant, la belle puede funcionar. La belleza puede funcionar como un símbolo de la moralidad. Esto no quiere decir que contemplar algo bello convierta automáticamente a alguien en moralmente bueno. Significa que la belleza puede representar simbólicamente una determinada armonía que recuerda al ámbito moral. Y Schiller, Schiller y la educación estética lo va a llevar Schiller lo va a llevar mucho más lejos esa idea de que la estética puede intervenir en la formación humana. Lo estético no tendría únicamente valor como entretenimiento o contemplación. Para él podría contribuir a la formación y transformación del hombre. Y de aquí surge esa educación estética. La idea central es que la experiencia estética puede ayudar a reconciliar diferentes dimensiones del ser humano. ¿Cuáles? Por ejemplo, la razón y la sensibilidad. En vez de desarrollar una capacidad a costa de la otra, la educación estética intentaría favorecer una formación más completa. Y otro concepto, el de la utopía estética. La utopía sería una imagen o un proyecto de una realidad mejor que todavía no existe. La utopía estética confía en que el arte y la experiencia estética puedan anticipar una humanidad reconciliada, es decir, mostrar o preparar una forma de vida en la que algunas de las contradicciones de la sociedad moderna hayan sido superadas. Y esta aspiración, esta utopía estética aparece en Blush, que lo vimos también en, no sé, primer año, primer o segundo año o Block en Marcus, en Marx y en Schiller. El problema fundamental se expresa mediante la distancia entre ese sujeto ideal y ese sujeto ese sujeto real. El ideal sería ese suer humano plenamente desarrollado que el proyecto imagina y el real es la persona concreta que vive dentro de las condiciones históricas existentes. La utopía intenta reducir esa distancia. Bueno, pues vamos ahora con arte y totalidad. La sociedad moderna aparece marcada por la especialización y la división. El arte puede presentarse como un modelo de una actividad en la que intervienen conjuntamente diferentes capacidades humanas. Por eso puede funcionar como una metáfora de trabajo no alienado. Trabajo no alienado. Esta idea de alienación, tal como aparece en el texto, lo que hace es remitir a una actividad en la que la persona queda separada de una realización plena de sí misma, no del trabajo, realización plena de sí misma. Por contraste, el trabajo no alienado representaría una actividad más completa y reconciliada con la persona que lo ejecuta. Bueno, la educación estética pretende superar divisiones tales como la razón y la sensibilidad, el individuo y la sociedad, la división del trabajo, la especialización. Es decir, su ideal va a ser recuperar al hombre, al humano como totalidad. Es decir, un ser humano que no desarrolle unas capacidades mutilando o excluyendo las demás. El siguiente apartado del del texto de este tema tres es conflicto con la realidad. Bueno, y el conflicto de la realidad, ¿de dónde viene? Bueno, pues cuando la estética intenta salir del ámbito puramente artístico y transforma la realidad, entra en conflicto con otras lógicas. Y aquí esas lógicas, esas lógicas que se nos están señalando es la estética, o sea, lo estético entra en conflicto con lo lógico, el desinterés entra en conflicto con el provecho, el arte con la utilidad, la forma estética entra también en conflicto con el funcionalismo. Y bueno, tenemos que entender que aquí este desinterés del que se habla, el desinterés frente al provecho, por ejemplo, significa que la experiencia estética no se orienta inmediatamente a obtener un beneficio práctico. Sin embargo, el provecho y la utilidad responden a criterios prácticos y económicos fundamentalmente. El funcionalismo, por ejemplo, lo que hace es privilegiar aquello que cumple eficazmente una función. Por eso lo estético va a intentar conquistar un espacio propio dentro de una sociedad dominada frecuentemente por el por esta tríada, la de conocimiento, economía y utilidad. Así que eso, lo estético intenta conquistar un espacio propio dentro de una sociedad dominada frecuentemente por este conocimiento, economía y utilidad. Bueno, vamos ahora con proyectos de realización. Aquí el el libro nos habla de de tres e de tres tipos de proyectos, el utópico antropológico, el positivista y el esteticista. Lo importante quizás sea comprender que son diferentes maneras de intentar eh llevar lo estético más allá de lo que sería la simple contemplación. Por ejemplo, el proyecto utópico antropológico se relaciona con la posibilidad de transformar y formar al ser humano. También se nos habla de ese proyecto positivista como otra modalidad moderna que habría de realización y el proyecto esteticista en el que lo estético y el arte adquieren un peso tan grande que pueden llegar a presentarse como principios capaces de configurar la realidad. Esta tendencia, además esteticista, eh, recorre ese absolutismo estético de Shelling, recorre también el esteticismo que hablamos y recorre también la estetización contemporánea. El absolutismo estético, recordamos que consiste en elevar el arte a una posición filosófica extraordinariamente alta. El esteticismo era eso de extender la primacía de lo estético y la estetización contemporánea implica que criterios y formas estéticas se extiendan hacia ámbitos cada vez más amplios de la realidad. Y qué decir de las vanguardias. Las vanguardias históricas y algunas neovanguardias participan también de estos proyectos. No quieren simplemente producir nuevas obras, lo que pretenden es intervenir sobre el arte, la vida y la sociedad. Sin embargo, en este caso, eh bueno, en el texto se nos dice que estas aspiraciones que intentan realizar las vanguardias y las neovanguardias permanecen insatisfechas. Es decir, que esa transformación total que buscaban no llega a realizarse completamente y en la actualidad continúan apareciendo formas de activismo artístico y de arte público relacionadas con cuestiones políticas. Pero aparece también una paradoja, la estetización contra el arte. Es decir, la expansión de lo estético puede llegar incluso a perjudicar o diluir la especificidad del propio arte. La expansión de lo estético puede llegar incluso a perjudicar o diluir la especificidad del propio arte. Esto sería la estetización contra el arte. Y llegamos al segundo gran bloque, que serían esas estéticas de la resignación y la teoría de la compensación. Vamos a ver, cuando hablamos de las estéticas de la resignación o estéticas también llamadas del fracaso, eh lo que hacen es desconfiar de que el arte pueda realizar efectivamente las grandes promesas de la modernidad. Parten de una crítica de la razón. Esto significa que empiezan a cuestionar la capacidad de la propia razón para solucionar todos los problemas humanos. También aparece una creciente desconfianza hacia la filosofía de la historia. Y aquí esta expresión lo que va a hacer es aludir a esas grandes teorías que intentan eh interpretar la historia como un proceso general orientado hacia una meta. Por ejemplo, esa palabra progreso. Si se pierde confianza en ese progreso, también va a disminuir la esperanza de que el arte pueda participar en una transformación histórica total. Entonces, en ese momento, el arte adquiere una nueva función, adquiere una función diferente. Puede convertirse en un refugio, en un remedio o en una compensación ante aquello que la realidad no permite conseguir. Y vamos ahora con la crisis de la idea de progreso. La ilustración, la ilustración había confiado en el progreso, obviamente, pero esa confianza empieza a debilitarse. Ya en Schiller, por ejemplo, se nos nombra que existe un desplazamiento desde los grandes proyectos históricos y políticos hacia la naturaleza. Algo semejante ocurre en el idealismo y el romanticismo. Se produce un desplazamiento de lo que es la historia a la naturaleza. La naturaleza empieza a adquirir una nueva importancia. La estética se aproxima entonces a una filosofía de la naturaleza. Bueno, en en cuanto al apartado de Shelling y la naturaleza o esing y la naturaleza, eh realmente en él, en este autor, la naturaleza no es que sea algo exterior al ser humano, sino que la naturaleza se presenta como una naturaleza creadora, es decir, como una fuerza productiva, pero al mismo tiempo va a contener potencias oscuras y destructivas, ya que la naturaleza no es únicamente mente armonía también posee fuerzas conflictivas y el arte debe enfrentarse a esas fuerzas. La forma artística va a intentar dominar, contener, ordenar todas esas potencias. El arte va a aparecer así como una forma capaz de dar estructura a aquello que podría resultar caótico o destructivo. Y seguimos con otro de los conceptos que es la teoría de la compensación. Teoría de la compensación. Bueno, aquí esta idea dentro de las estéticas de la resignación, la teoría de la compensación a través del arte, pretende sintetizar una idea bastante sencilla y es quizás el arte no pueda cambiar realmente la realidad, pero sí puede compensar, consolidar, sustituir, funcionar como un sedante, funcionar como un narcótico, producir una formación sustitutiva. Y en este caso hay dos referencias fundamentales en esta teoría de la compensación que son Shelling y Freud. El concepto clave se denomina ersats. Ersat significa sustituto. El arte puede ofrecer simbólicamente algo que la realidad no ofrece de forma efectiva. Por lo tanto, el arte no transforma necesariamente el mundo según estos autores, sino que lo que hace es compensar sus carencias. Bueno, pues eh en cuanto a la terapéutica, estética y terapéutica, bueno, si el arte puede compensar o llegar a canalizar conflictos, la estética se se aproxima a una especie de medicina o de terapéutica, entendiendo terapéutica como que el arte pueda tener una función parecida a la de un mecanismo de tratamiento o canalización. puede ayudar a controlar o a expresar los lados oscuros de la naturaleza humano, de la naturaleza humana, perdón. Con Freud, además, aparecen dos conceptos muy importantes. Aparece la represión y el retorno de lo reprimido. Represión que viene en alemán, que es verdung, verdrangung, es decir, con Freud estos dos conceptos, el de la represión y el del retorno de lo reprimido. Por represión se va a referir aquello que no puede expresarse directamente y queda apartado, pero lo reprimido puede volver y ese regreso es el retorno de lo reprimido. El arte va a permitir una aparición indirecta o transformada de esos contenidos. Por eso en el texto se nos va a hablar de una forma sublimada, es decir, el contenido aparece transformado en una forma cultural o artística. Recuerdo ese malestar en la cultura, ¿no?, que veíamos eh cursos atrás. Bueno, estos son todos conceptos que nos tienen que sonar porque los los llevamos ya trabajando en los diferentes en los diferentes años. Bueno, otro apartado es el otro y la alteridad. Es decir, esa idea de aquello que ha sido reprimido o excluido se va a ampliar. Ahora ya no se va a tratar solamente de contenidos psicológicos, también puede referirse al otro cultural. Y aquí aparece ese concepto que también hemos trabajado, el de alteridad. Alteridad es aquello que es otro o diferente respecto al sujeto, al sujeto o a la cultura dominante. La estética va a empezar a prestar una gran atención a ámbitos que habían quedado en los márgenes en a través de lo exótico, de lo primitivo, el arte infantil, el arte de los enfermos mentales, de los inconscientes, de las culturas periféricas. Y de esta forma se producir se van a producir relaciones entre el psicoanálisis y la antropología, ampliando considerablemente así el campo de la estética. Bueno, ¿y qué qué a qué se refiere con el giro etnográfico? Bueno, en la cultura contemporánea aparece este giro con etnográfico. Etnografía, obviamente estudia las culturas, grupos, formas de vida. Y hablar de un giro etnográfico en el arte significa que determinadas prácticas artísticas empiezan a interesarse especialmente por las culturas, por las identidades, por las diferencias sociales y también aparecen las políticas de la representación. Y aquí esta este representación, esta palabra de representación no significa únicamente el hacer una imagen, sino que aquí el problema de las políticas de la representación es no solo quién aparece representado, sino también quién queda fuera de esa representación. Y esto se va a relacionar con las identidades múltiples. Y es que la identidad deja de entenderse como única o como homogénea y empieza a pensarse como más heterogénea y plural. Se exploran diferencias de género, diferencias étnicas, diferencias multiculturales y postcoloniales. Las culturas y los grupos anteriormente marginados van a reclamar así la visibilidad. Bueno, las artes étnicas y el artista como etnógrafo, que esto lo vimos además en uno de los también en antropología, ¿vale? Aquí estamos dándole un repaso tremendo a antropología. Bueno, la antigua, por decirlo así, atención hacia las llamadas artes primitivas continúa transformada en esta vez en los debates sobre las artes étnicas y el artista como etnógrafo. Bueno, esta expresión de artista como etnógrafo lo que hace es eso, señalar que determinados artistas se acercan a culturas y grupos sociales casi como si fueran a realizar una una investigación sobre sobre ellas. Y lo importante para el tema en concreto es que el otro cultural entra dentro de las prácticas artísticas contemporáneas. La estética ya no puede limitarse a un único modelo cultural. Otro apartado es el de la microfísica del poder. Bueno, las antiguas utopías estéticas intentaban o aspiraban llegar a grandes transformaciones históricas. Muchas prácticas contemporáneas, sin embargo, son mucho más limitadas. actúan en una microfísica del poder de forma quirúrgica. Esto significa que trabajan sobre relaciones muy concretas y muy localizadas de poder, en vez de pretender transformar de una vez toda la sociedad. El arte entonces lo que hace es conservar sobre todo un poder de simbolización. puede mostrar, puede representar, puede cuestionar, puede hacer visible, pero no posee necesariamente un poder directo para cambiar completamente la realidad histórica. Por eso estas prácticas pueden volver a acercarse a aquellas estéticas de la resignación. El arte realiza simbólicamente aquello que la política o la razón práctica no consiguen realizar efectivamente. Y ya para finalizar este tema, eh volvemos un poco a la idea inicial. La estética moderna es un proyecto contradictorio. ¿Por qué? Pues porque la autonomía estética puede significar una verdadera ampliación de las capacidades humanas. Reconocer la sensibilidad, el gusto o el arte como ámbitos propios puede contribuir a la emancipación, pero esa misma autonomía puede existir dentro de una sociedad que continúa organizada según las formas de utilidad, de dominación, de provecho, de razón instrumental. Por lo tanto, la estética puede formar parte de la sociedad moderna y al mismo tiempo criticar esa misma sociedad. Por eso su posición vamos a denominarla como ambivalente. No es simplemente emancipadora, pero tampoco es simplemente conservadora. puede participar de las contradicciones de la modernidad y al mismo tiempo proporcionar instrumentos para hacerlas visibles. Bueno, y acabamos este tema número tres del libro de don Simón Marchan Fiz. Marchá, Marchand, siempre digo, siempre digo mal el nombre, Simón Marchan Fiz, ¿no? Acaban de con una serie de conceptos fundamentales, igual que hicimos en los e en los en los resúmenes de los otros temas. Bueno, el primero es el de dialéctica de la modernidad, que es esa tensión entre las promesas emancipadoras de la modernidad y las contradicciones que aparecen en su realización. histórica. Hablamos también de emancipación, que es ese proceso mediante el cual el sujeto adquiere autonomía y se libera de dependencias anteriores. Hablamos de una ilustración insatisfecha, que es esa situación en la que los ideales ilustrados de libertad, de progreso y autonomía permanecen vigentes, pero no consiguen realizarse completamente. Hemos mencionado también al sujeto trascendental y al sujeto empírico con esa oposición entre el sujeto considerado de forma universal y los individuos concretos condicionados. individuos concretos condicionados histórica y socialmente. Hablamos también de ese dualismo, deber ser, es oposición entre aquello que idealmente debería ocurrir y aquello que ocurre de facto, que ocurre realmente. Hablamos de la naturaleza humana como fundamento ilustrado utilizado para sostener que determinadas capacidades pueden ser comunes a todos los seres humanos. hablamos de la universalidad del gusto, que es esa idea de que la capacidad estética puede ser común a todos, aunque sus manifestaciones concretas sean diferentes. Hablamos obviamente de la palabra antropología, que es esa reflexión sobre el ser humano y sus capacidades del bildung, que era la formación integral del individuo, del pluralismo artístico, que es el reconocimiento de diferentes formas artísticas correspondientes a distintos pueblos y culturas. hablamos de ese eurocentrismo con la centralidad europea, que es entender la posición de Europa como si fuera un modelo dominante del gusto y del arte. Se habló de lo exótico como esa categoría con la que inicialmente se incorpora aquello que aparece como culturalmente diferente desde la perspectiva europea. Hablamos de las estéticas de la plenitud, que son posiciones que confían en la capacidad del arte y de lo estético para transformar y realizar ideales humanos. Y hablamos también de las hipótesis de la realización, que son esa que es esa idea de que lo estético puede intervenir de facto en la transformación del individuo y de la sociedad. La razón instrumental era el uso de la razón, pero orientado principalmente a elegir aquellos medios más eficaces para alcanzar determinados fines. Esta era una connotación negativa. Hablamos también de la utopía estética, esa confianza en que el arte y la estética puedan anticipar o contribuir a una humanidad reconciliada. Hablamos también de una educación estética, que es la utilización de la experiencia estética para formar y desarrollar integralmente al ser humano. Esta educación estética tenía una connotación positiva. Hablamos también del poder de realización, que es esa capacidad atribuida al arte para ser capaz de producir cambios efectivos. hablamos del poder de realización del y también del poder de simbolización, que el de simbolización, a diferencia del de realización, el de simbolización es la capacidad del arte para representar o anticipar algo que no consigue realizar directamente, ¿vale? Ese poder de simbolización, poder de realización y de simbolización. Hablamos también de trabajo no alienado como actividad concebida, como realización completa del ser humano frente a una actividad fragmentada. Recordamos esto de la fragmentación. Hablamos también de las estéticas de la resignación, que bueno, esto lo hemos hablado ya en varias ocasiones, que son las posiciones que desconfían de la capacidad del arte para transformar realmente la historia y de una teoría de la compensación que es la interpretación del arte como un consuelo, como una sustitución o como una compensa acción ante la insuficiencia, por decirlo así, que nos da la realidad. hablamos de esa palabra que es sustituto, ersat es aquello que ocupa lugar de algo que no puede conseguirse directamente. Hablamos también de la represión cuando hablábamos de Freud, del berdrangung, que es esa exclusión de contenidos que no pueden manifestarse de forma directa. Y hablamos también, siguiendo a Freud, del retorno de lo reprimido, esa reaparición indirecta o transformada de aquello que había sido reprimido. También hemos nombrado la alteridad o la otred, que es aquello que aparece como diferente o excluido respecto al sujeto o a la cultura dominante. Y llega también el giro etnográfico, que es la atención de determinadas prácticas artísticas a culturas, identidades y diferencias sociales. Las identidades múltiples era esa concepción del sujeto como plural y heterogéneo en lugar de único y homogéneo. Y también para acabar casi hablamos de la microfísica del poder. Nos acordamos que era esa actuación sobre relaciones concretas y localizadas de poder en lugar de buscar exclusivamente una transformación total. Y el proyecto contradictorio, ahora sí, ya para acabar, era ese carácter ambivalente, carácter ambivalente de una estética que participa en la modernidad y al mismo tiempo puede criticar alguna de sus formas de dominación. Este era el proyecto contradictorio. Bueno, pues hasta aquí este tema tres, la estética en la dialéctica de la modernidad. Como siempre, espero que os sea de utilidad cuando menos si vais en el coche para poder en vez de tener puesta música, pues poder escuchar algo de estética y teoría del arte. Nada, nos vemos en el siguiente vídeo y os agradezco un montón siempre si le dais un like ahí, dedito para arriba. Venga, nos vemos. Ciao
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Tema 3 de Estética y Teoría del Arte I: La estética en la dialéctica de la modernidad. Basado en Simón Marchán Fiz («La estética en la cultura moderna»). Realizado por Borja Brun.