Nos vamos al tema seis, la experiencia estética de la naturaleza y la inmersión en lo virtual. Bueno, vamos a hacer primero una síntesis de lo que va este tema. Va, este tema principalmente estudia eh dos grandes lugares en los que puede producirse actualmente una experiencia estética. El primero es la naturaleza y el segundo es lo virtual. Es decir, que vamos a hablar un poco de lo que hemos estado desgranando a a lo largo de estos cinco primeros temas. Ya a primera vista podría parecer que son son ámbitos completamente distintos, pero el tema lo relaciona porque en ambos casos se pregunta, ¿cómo percibimos un entorno y cuándo esa percepción se convierte en experiencia estética? Durante buena parte de la modernidad, la estética terminó concentrándose tanto en el arte que la belleza natural quedó en segundo plano. Se produjo, por decirlo así, un desplazamiento de la naturaleza al arte y de la belleza natural a la belleza artística. Después esta situación empieza a corregirse y vuelve a interesar la experiencia estética de la naturaleza, de la del paisaje. Pero aquí aparece una idea importante y es que naturaleza no es igual a paisaje, ya que el paisaje no es simplemente la naturaleza que existe delante de nosotros. se convierte en paisaje cuando un sujeto la percibe, cuando se selecciona y experimenta de una determinada manera. La naturaleza se convierte en paisaje cuando el sujeto la percibe, selecciona y experimenta de determinada manera. Por eso el paisaje puede entenderse como una contemplación, como una representación, como una acción o configuración. Y el segundo gran ámbito es lo virtual. Las tecnologías digitales crean nuevos espacios de percepción y modifican nuestra relación con la realidad, con la apariencia, con la ilusión, la posibilidad, el cuerpo, los sentidos. Por tanto, el tema va a recorrer un movimiento que empieza en la naturaleza, pasa por el paisaje, continúa con la intervención humana y finaliza en la virtualidad. Así que nada, empezamos la experiencia estética de la naturaleza, de la naturaleza y la inmersión en lo virtual. Bueno, la modernidad desarrolla una oposición muy importante entre naturaleza y cultura, entendiendo a la naturaleza como aquello que no ha sido producido directamente por el ser humano. La cultura comprende el mundo humano, la historia, el arte, las instituciones, las técnicas, las producciones. También aparece otra oposición, la belleza de tipo natural y la belleza de tipo artística. La primera corresponde a aquello que encontramos en la naturaleza y la segunda aquello que ha sido producido artísticamente. Belleza natural, belleza artística. Con el idealismo comienza a concederse cada vez más importancia al arte, a la cultura, al artificio, artificio expresado como aquello que ha sido producido o configurado por el humano. Y el resultado es que la experiencia estética termina identificándose cada vez más con la experiencia artística. La experiencia estética termina identificándose cada vez más con la experiencia artística. La naturaleza continúa apareciendo, especialmente mediante el paisaje, pero queda en una posición secundaria. Otro concepto, la actualidad de la estética de la naturaleza. Este apartado de de del temario lo que hace es estudiar cómo la naturaleza después de haber perdido el protagonismo dentro de la estética vuelve a convertirse en un problema importante. Y aquí hablamos de Hegel y la superioridad del arte, ya que para Hegel la belleza artística estaba supeditada a la belleza natural. Es decir, considera que la belleza producida en una obra de arte posee mayor importancia filosófica que la belleza que simplemente nos encontramos a pie de calle en la naturaleza. ¿Por qué? Pues porque el arte es producido por el espíritu y aquí espíritu no estamos hablando, ya sabéis, como algo religioso, ¿vale? El espíritu de la concepción hegueliana. Para Hegel, el arte es producido por el espíritu y el lenguaje filosófico de Hegel se refiere al mundo específicamente humano del pensamiento, de la cultura, de la historia. Por tanto, una obra de arte pertenece al mundo que los seres humanos producen históricamente. La naturaleza, en cambio, no posee de la misma manera esa dimensión cultural e histórica. Por eso Hegel privilegia el arte, el arte sobre la naturaleza. Privilegia el arte sobre la naturaleza. La consecuencia, ¿cuál va a ser? Pues que lo bello natural va perdiendo importancia dentro de la estética. Incluso puede llegar a pensarse que aprendemos a mirar estéticamente la naturaleza gracias al arte. Es decir, que el arte funcionaría como un filtro. y nos enseña a ver estéticamente esa naturaleza. Otro apartado es el arte como antinaturaleza. El arte como antinaturaleza. Y es que la modernidad desarrolla también una tendencia, una tendencia antinaturalista. Esto significa que se empieza a valorar especialmente aquello que es artificial o aquello que es producido, aquello que es urbano frente a aquello que se considera simplemente natural. ¿Y a quién tenemos que nombrar aquí? pues al señor Don Bodeller como representante obviamente de esta tendencia antinaturalista, ya que en él aparecen elementos como el artificio, el maquillaje, la ciudad frente opuestos a esa naturaleza. [resoplido] Y la importancia del maquillaje es bastante clara como símbolo, ya que la naturaleza no aparece como aquello que debemos aceptar tal como es. La naturaleza puede ser corregida, puede ser transformada, puede ser artificializada. El desarrollo industrial refuerza todavía más esta dirección. Se produce un paso de la naturaleza al mundo artificial. El desarrollo industrial refuerza todavía más esta dirección. Se produce el paso de la naturaleza al mundo artificial. El ser humano vive rodeado cada vez más por ciudades, por objetos, máquinas, construcciones, tecnología. Se considera de se considera, no se consolida así una estética se consolida así una estética del artificio. Es decir, la experiencia estética se desplaza hacia el mundo producido por el ser humano. Pero bueno, tenemos que hablar también en otro apartado de la recuperación de la naturaleza. Esta marginación de la naturaleza realmente no será definitiva. Ya sabemos que todo va y viene y es que posteriormente vuelve a aparecer ese interés por la naturaleza y el paisaje. A nivel de Europa, pues tenemos que hablar de Riter y de Adorno, deor adorno. y señala que el ámbito norteamericano, la tensión hacia la naturaleza había permanecido más viva mediante autores como David Zurot, Emerson, Santaana o Deway. [resoplido] La naturaleza vuelve así a convertirse en un ámbito filosóficamente relevante para la experiencia estética. Y también reaparece una categoría que ya vimos en capítulos anteriores, que es lo pintoresco. Recordemos que lo pintoresco se relaciona con paisajes que son singulares, que son variados, que son dignos de contemplación de contemplación. aparece también una atención creciente hacia el wilderness que podemos entender como esa naturaleza salvaje y hacia los parques naturales. Es decir, que la naturaleza empieza a valorarse no solo como recurso útil, sino también como ese espacio de experiencia, ese espacio de contemplación y de conservación que tenemos que conservar. Otro apartado es el Environal Ahthetics. Bueno, el podríamos traducirlo, ¿no?, como la estética ambiental. Y el objeto es, en este caso, la experiencia estética relacionada con el con la naturaleza y con el medio ambiente. La estética ambiental es aquella relacionada con la naturaleza y el medio ambiente. Aparece, por lo tanto, también una estética ecológica. Una estética ecológica. Esto significa que la reflexión estética empieza a relacionarse con la ecología y con las ciencias naturales. Por tanto, contemplar la naturaleza deja de ser únicamente una cuestión de qué bonita es. La experiencia estética empieza a relacionarse también con el conocimiento del entorno, con la conservación, con el deterioro y con la intervención humana. Arte y naturaleza. Bueno, las prácticas artísticas participan en esta recuperación de la naturaleza. Ya vimos además uno de en, yo creo que fue esto en segundo, ¿sí? Que se llamaba el ant. teníamos una asignatura sobre arte y en ella abundamos sobre esta técnica, este movimiento, en Land Art. Es una técnica artística, una práctica artística que trabaja directamente con el paisaje, con el territorio, con la naturaleza. Por lo tanto, la naturaleza, la naturaleza deja de ser únicamente algo que es representado en un cuadro y pasa a convertirse en el propio lugar o material de la intervención artística. Esto lo que hace es demostrar que esa antigua separación de arte y naturaleza empieza, por decirlo así, a hacerse más compleja. Y tenemos que hablar de la producción a la recepción. La recuperación de la naturaleza coincide además con otro cambio que ya conocemos. Se produce ese desplazamiento de la estética de la producción a la estética de la recepción. La estética de la producción pone el acento en el artista y en la creación. Y la estética de la recepción vuelve a interesarse por el espectador y por su percepción. Por eso va a recuperar importancia la aísesis, es decir, la sensibilidad, la percepción. La experiencia estética va a volver a preguntarse, ¿qué ocurre cuando alguien contempla y experimenta algo? ¿Qué ocurre cuando alguien contempla y experimenta algo? Bueno, pues esto va a resultar fundamental para comprender la naturaleza, porque un paisaje no necesita haber sido producido por un artista para que por ello genere una experiencia estética. Siguiente tema, siguiente apartado, naturaleza como retorno de lo reprimido. Bueno, aquí se usa el el autor usa este término, ¿no?, de reprimido, retorno de lo reprimido. Y es que ya lo habíamos escuchado en parte en palabras de Freud, algo reprimido era aquello que había sido apartado, excluido y que posteriormente emerge, vuelve a aparecer. En este caso, la expresión eh la está usando de manera más amplia y es que durante la modernidad la naturaleza había quedado desplazada por el artificio, por la producción, por la técnica. y después reaparece con fuerza. Por eso, por eso puede hablarse metafóricamente de naturaleza como retorno de lo reprimido. Odor Adorno llama la atención sobre las heridas producidas por ese progreso, por esa razón instrumental, por el productismo, entendiendo esa razón instrumental como aquella que se concentra en encontrar los medios más eficaces para alcanzar determinados fines. Y por el productismo, productivismo. El productivismo significa una orientación que concede una gran importancia hacia el aumento de la producción. Cuando la naturaleza se considera únicamente desde estas perspectivas, puede convertirse en simplemente un recurso que se debe explotar. La paradoja es que empezamos a valorar nuevamente la belleza natural, precisamente cuando la estamos perdiendo, deteriorando. Por tanto, la recuperación estética de la naturaleza está vinculada a la conciencia de su deterioro. Bueno, vamos ahora a hablar de la estética y ética. Esta relación se considera importante porque la nueva experiencia estética de la naturaleza no puede separarse completamente de preguntas como, ¿qué hacemos con esa naturaleza que contemplamos? Aparece entonces la ética de la naturaleza, la ética medioambiental, la moral del bello natural. La experiencia estética entra en conflicto con criterios como la utilidad, el provecho y la intervención humana. Por ejemplo, un paisaje puede poseer un valor económico, pero también puede poseer un valor estético y un valor medioambiental. Por tanto, la naturaleza ya no se piensa únicamente desde el para qué sirve, sino que también para el qué relación debemos mantener con ella. Siguiente apartado, la experiencia estética de la naturaleza y la construcción del paisaje de contemplación, representación y acción. Bueno, este es un apartado que aparenta ser fundamental porque introduce una distinción entre tres maneras de relacionarnos con el paisaje. El autor aquí usa tres palabras alemanas, que en este caso serían contemplación, representación y acción y configuración. Y vamos a verlas una por una. Paisaje de contemplación. Bueno, en este contexto podríamos entenderla como la representación interna, es decir, la imagen o configuración que se forma en nuestra percepción. Este es el paisaje de contemplación y esto tiene una idea fundamental y es que naturaleza no es igual a paisaje. La naturaleza existe independientemente de que alguien la contemple estéticamente, pero que para que aparezca ese paisaje, paisaje entendido como la experiencia que tenemos al contemplarla, ¿no? Hace falta una naturaleza que contemplar y un sujeto que contempla. una naturaleza que percibir y un sujeto que percibe. Imaginemos, por ejemplo, y este es uno de los ejemplos que se nos da, una extensión montañosa. Físicamente existe aunque nadie la observe, pero cuando alguien selecciona visualmente una parte, establece un horizonte o relaciona un primer plano y un fondo o una contemplación de determinada manera. esa naturaleza empieza a convertirse para él en un paisaje. Por tanto, el paisaje no es simplemente una cosa, es también una manera de percibir. El paisaje no es simplemente una cosa, sino que es una manera de percibir. Pero existe un paisaje originario. Existe un paisaje originario. Bueno, pues de inicio aquí el el autor rechaza la idea de que pueda existir simplemente un paisaje originario, como si el paisaje fuese exactamente lo mismo que la [resoplido] naturaleza. Y es que la naturaleza se convierte en paisaje cuando aparece la experiencia estética. Esto significa que el paisaje depende también de una forma histórica de mirar. Por tanto, no siempre los seres humanos han contemplado la naturaleza del mismo modo. Y ahora hablamos del miedo al goce estético. Y esto nos ocurre, por ejemplo, y se ve de forma muy fácil en nuestra relación con la naturaleza salvaje. Por eso se llama del miedo al goce estético. Durante mucho tiempo podía apecer principalmente esa naturaleza salvaje como algo amenazante, como algo extraño, como algo terrible. Montañas enormes, bosques, océanos o lugares remotos podían percibirse fundamentalmente como peligrosos. Para que esos mismos lugares se conviertan en un paisaje estéticamente disfrutado, tiene que cambiar nuestra manera de relacionarnos con ellos. Y aquí este cambio el autor lo expresa mediante el locus terríbilis, que pasa ser el locus amuenus. El locus terribilis sería ese locus lugar terrible. Y amoenus, locus amoenus sería agradable, lugar agradable, de lugar terrible a lugar agradable. Por tanto, aquello que antes producía miedo puede terminar produciendo un goce estético. Esto demuestra que la experiencia del paisaje es histórica. No miramos la naturaleza exactamente igual en todas las épocas. Y tenemos lo sublime, lo pintoresco y bello. Durante los siglos X y XI se produce una transformación muy importante en la percepción estética de la naturaleza. Un ejemplo muy claro son las montañas, ya que pueden pasar de ser consideradas horribles a ser experimentadas como bellas terribles, bellas terribles o sublimes. y se le da una especial importancia, por ejemplo, como ejemplo de este cambio, de esta forma de pensar en función de la historia, a los Alpes, al macizo montañoso de los Alpes, que claro, nos ubican que al final del siglo X y durante el siglo XVI toda toda aquella persona que bueno persona no, aquellos nobles o intelectuales británicos que realizaban ese gran tour, ¿no? Ese gran viaje e de iniciación, de ese paso hacia la madurez, que querían ir a Italia, tenían que atravesar los Alpes. Y claro, tradicionalmente pues esa alta montaña virgen era considerado era considerada como un locus terribilis, un espacio caótico, inútil, amenazante. Sin embargo, delante de los Alpes, otros pensadores tuvieron un choque estético al contemplar esas cumbres gigantescas. Y a día de hoy también lo podemos ver así. Hoy en día no los vemos como es el locus terribilis, sino que lo vemos como una evidencia de infinitud, ¿vale? de magnitud, pero que nos lleva más hacia la categoría de lo sublime y posteriormente sería lo pintoresco. Eh, lo que hace simplemente es que ha habido un cambio, una forma de pensar diferente de ese paisaje. Lo veíamos antes con como una forma, un lugar terrible y ahora se ve como un lugar sublime, grande, bello, sublime. Entonces ahí aparecen esas tres categorías que conocemos, ese bello, ese sublime, ese pintoresco. Y la de hecho en el texto la relaciona de la siguiente forma. Lo grande, lo grande por inmenso lo relaciona con lo sublime, lo singular o extraño lo relaciona con lo pintoresco y lo bello, obviamente, con la belleza. Pero tampoco se trata de una clasificación eh exacta, ¿no? Una clasificación matemática. Simplemente sirve para comprender que una naturaleza puede producir diferentes tipos de experiencia estética. Una una montaña gigantesca puede ser sublime, un paisaje irregular y variado puede ser pintoresco. Y un entorno armónico puede ser simplemente bello. Otro apartado, el desinterés estético. Aquí desinterés no es que signifique una falta de interés, significa simplemente contemplar algo sin buscar inmediatamente poseerlo, sin buscar utilizarlo, sin buscar sacar un provecho. Por eso la mirada estética se distingue de esa posesión, de esa utilidad o ese beneficio. Por ejemplo, se nos da como ejemplo el océano, como concepto que puede ser desinteres verlo con desinterés estético el océano, ya que el océano podemos contemplarlo por alguien que quiere explotarlo, que quiere navegarlo, que quiere dominarlo, que quiere estudiar sus recursos, pero también puede ser contemplado simplemente de forma estética. El sujeto puede disfrutar de lo que se le aparece, de su apariencia sin necesidad ninguna de poseerlo. Esta es la idea del desinterés estético. De hecho, Kant, Kant va a utilizar también el ejemplo del océano para para tener una experiencia estética. No debemos contemplarlo únicamente mediante los conocimientos científicos ni mediante finalidades prácticas que dirá. sino que también podemos atender a su apariencia visual, especialmente en la experiencia de lo sublime, donde lo importante no es únicamente saber conceptualmente qué estamos viendo, importa una percepción reflexionada. una percepción reflexionada, es decir, percibir, permanecer y reflexionar sin reducir inmediatamente la experiencia a una explicación científica o práctica. Bueno, otro otra forma de paisaje, la segunda, es el paisaje de representación. El paisaje de representación, el paisaje que percibimos puede posteriormente ser representado artísticamente, obviamente, por ejemplo, mediante la pintura, mediante la fotografía, mediante la literatura incluso u otras formas de representación que se nos antojen. Por tanto, debemos de distinguir dos niveles. El primer nivel sería percibir la percepción de la naturaleza como un paisaje, pero el segundo nivel es la representación de ese paisaje mediante una obra. Y esto permite comprender una distinción muy importante y es que todo paisaje implica una representación mental, pero no todo paisaje implica una obra artística. Podemos contemplar un paisaje sin pintarlo, fotografiarlo o sin describirlo. La representación artística aparece después como un segundo nivel. [resoplido] En cuanto a el cuerpo y la percepción del paisaje, eh la experiencia del paisaje, obviamente no depende únicamente de los ojos, puede depender también del cuerpo, de la posición, de nuestro movimiento con respecto al paisaje, ya que si cambiamos de posición cambia aquello que vemos. Por ejemplo, lo que está cerca, lo que está lejos, lo que está en primer plano, lo que aparece en el fondo, lo que es el horizonte. Por eso el paisaje depende de lo cerca o lejos que estemos, de si ese paisaje está en un primer plano en el fondo, de hacia dónde dirijor y aquí se nos menciona Sesang y sus representaciones sobre la montaña Saint Victory. Saint Victoire, San Victory creo que se dice. El interés está en que una misma montaña puede producir experiencias visuales distintas según la posición, la perspectiva y el momento, en particular el momento del día. Por tanto, cambiar el cuerpo de lugar significa cambiar el paisaje experimentado. Y otro tipo de percepción muy muy condicionada por esto que acabamos de decir es la percepción estática y dinámica, ya que tradicionalmente la contemplación del paisaje estaba vinculada a una percepción concentrada y de alguna forma, tenemos que decir relativamente estática. El espectador se situaba en un lugar y observaba, pero los nuevos medios de transporte modifican radicalmente esta experiencia. el ferrocarril o el automóvil o el avión. Cuando observamos el paisaje movimiento, lo que cambia es su profundidad. Aparecen primeros planos frente a segundos. Hay una continuidad espacial, una concentración también visual. Por ejemplo, desde el tren el paisaje se desplaza rápidamente ante nosotros. Es como ese efecto paralax que se dice en los videojuegos, ¿no? Cuando Mario va corriendo, pues el fondo va a una velocidad y el fondo que está no tan no tan al fondo va a otra más rápida. Bueno, la la percepción deja de ser completamente estática y se convierte en dinámica. Por tanto, nuestra experiencia estética del paisaje depende también de las mediaciones técnicas. La tecnología lo que va a hacer es modificar cómo vemos. Y aparece aquí un apartado que es el de los miradores y el turismo, porque nuestra manera de contemplar paisajes tampoco es completamente espontánea. Existen lugares específicamente preparados para mirar. Esos son los miradores, los miradores. Senic viewpoints. Estos lugares hacen algo muy importante. Nos indican desde dónde debemos mirar. Por lo tanto, el paisaje queda como encuadrado, como seleccionado, codificado. Esto significa que alguien alguien ha decidido qué vista merece ser contemplada, desde qué posición y con qué encuadre. La industria turística organiza de este modo parte de nuestra percepción. Además, nuestra visión está mediada también por la cámara, por la fotografía, por la postal, por ese folleto turístico. Y muchas veces llegamos a un lugar después de haber visto previamente cómo se supone que debemos verlo. Cómo se supone que debemos verlo. Por tanto, nuestra experiencia de la naturaleza está también culturalmente organizada. Y vamos con los paisajes de la acción entre la naturaleza y la cultura. Y es que hasta ahora hemos contemplado y representado el paisaje, pero ahora aparece una tercera posibilidad, actuar sobre él. La naturaleza contemporánea rara vez puede entenderse como una naturaleza completamente virgen. La mayor parte de los territorios han sido transformados por la historia, por la técnica, por la cultura, por el turismo también. Por eso el paisaje actual aparece en una zona intermedia entre la naturaleza y la cultura. Por lo tanto, tenemos que hablar de un paisaje natural y un paisaje de cultura. Aquí se nos distingue porque como paisaje natural sería todo aquel que todavía permanece relativamente poco transformado por la acción humana. Altas montañas, el mar en sí, las selvas, desiertos, aquellos fenómenos geológicos. Sin embargo, un paisaje de cultura es una naturaleza transformada históricamente por el ser humano a través de actividades como puede ser la agricultura, la selvicultura, la industria, la ingeniería, las vías de comunicación, los asentamientos, las prácticas artísticas, el turismo, como decíamos. Por lo tanto, como conclusión de este de este apartado, se puede decir que la mayoría de los paisajes actuales realmente son paisajes de civilización y cultura. Incluso aquello que contemplamos como naturaleza puede estar profundamente modificado por acciones humanas anteriores. Bueno, la tercera palabra alemana es ese paisaje de acción, gestaltung. Paisaje de acción. Bueno, Gestaltung significa configuración y es que ya no tenemos únicamente un espectador, ahora parece un hacedor, es decir, alguien que interviene directamente sobre el paisaje. ¿Y quién es ese alguien? Pues ese alguien puede ser un artista, pero también puede ser un arquitecto o un paisajista, puede ser un ingeniero o incluso un urbanista. La naturaleza pasa a ser también material de configuración. Por tanto, paisaje de acción es igual a paisaje sobre el que alguien interviene. La cuestión es cómo relacionar naturaleza con esa acción humana. ¿Y qué es la fisis y qué es la tecné? Bueno, estos dos términos griegos de fisis y tecné, fisis entendida como naturaleza y tecné como la [resoplido] acción técnica o la habilidad o la producción humana, son dos términos que se van a usar en este apartado. [resoplido] El problema del paisaje contemporáneo consiste muchas veces en intentar relacionar estos dos conceptos, la fisis y la tecné, es decir, la naturaleza y la cultura. La cuestión ya no es regresar simplemente a una naturaleza completamente intacta, sino que también puede consistir en configurar nuestra intervención de otra manera. y otras maneras, otras modalidades, otras formas de intervención sobre el territorio aparecen como el land art, el environmental art, o sea, el arte del medio ambiente, la el jardín, la renaturalización de ruinas postindustriales y las intervenciones en el territorio. Por ejemplo, la renaturalización consiste en permitir o favorecer que determinados espacios que están profundamente transformados por la actividad humana vuelvan a adquirir componentes naturales. El paisaje va a parecer así como el resultado de una interacción entre naturaleza y actividad humana. Bueno, cambiamos ahora de escenario y nos vamos a la inmersión en lo virtual. Pasamos de naturaleza y paisaje a tecnología y virtualidad. Pero realmente la pregunta continúa siendo la misma. ¿Cómo se transforma nuestra experiencia cuando cambia el entorno que percibimos? La filosofía tradicional ha utilizado muchas oposiciones. Realidad con apariencia, el ser con la apariencia, verdad con ilusión, el acto con la potencia, lo real con lo virtual. Y normalmente se concedía superior superioridad siempre al primer término del binomio. Realidad frente a apariencia, verdad frente a ilusión. Es decir, se ponía como ensalzado el primer término y de forma peyorativa el segundo, pero las tecnologías contemporáneas hacen que estas relaciones se vuelvan pues más complejas. Entre lo real y virtual, las sociedades actuales habitan cada vez más en dos tipos de espacios, un espacio físico y un espacio virtual, que podríamos llamar ese ciberespacio. El espacio físico es aquel en que nuestro cuerpo se encuentra físicamente, o sea, materialmente, pero el espacio virtual aparece mediante las tecnologías digitales. Aún así, ambos ya no están completamente separados. Nuestra vida puede desarrollarse simultáneamente mediante un espacio físico y un espacio digital. Por eso el problema no consiste simplemente en decir qué es verdadero, por lo tanto, que es real, y qué es falso, por lo tanto, virtual. Pero, ¿qué significa virtual? Bueno, virtual no significa no significa necesariamente algo irreal. El término aquí se relaciona con potencia de con posibilidad. Por lo tanto, virtual. Virtual no es que no sea simplemente contrario de real. Virtual no es contrario de real. El texto lo considera más adecuado contraponerlo como virtual, como algo actual. virtual como acto, como algo actual. Lo actual es aquello que se está realizando aquí y ahora. [resoplido] Y lo virtual puede existir como una posibilidad. Es decir, que virtual y actual lo considera un binomio más adecuado que virtual y real, ¿vale? Virtual frente actual. actual aquello que se está realizando aquí y ahora, lo actual y ahora y lo virtual como una posibilidad. Aunque todavía no esté actualizado, aunque todavía no esté realizado y por lo tanto actualizado. Pensemos en actualizado como término filosófico. Cuando actualizamos una obra, la estamos la estamos trabajando, la estamos cambiando y la estamos actualizando. Por ejemplo, un proyecto todavía no construido, el proyecto existe como posibilidad, pero aún no existe de forma actual. como edificio realizado. Otro binomio, lo posible real y lo posible lógico. Y es que el autor Marchá aquí nos dice que eh lo posible real es aquello que puede llegar efectivamente a realizarse. Por ejemplo, ese edificio que decíamos antes, proyectado, pero todavía no construido. Posemos pues lo necesario, ¿no? los planos, los materiales, las condiciones, la economía para que pueda existir realmente. Pero después tenemos lo posible lógico, ¿vale? El otro era posible real y lo posible lógico. Lo posible lógico es aquello que podemos pensar sin contradicción, aunque actualmente no podamos realizarlo físicamente o técnicamente. Lo posible lógico es aquello que podemos pensar sin contradicción. Y esta segunda posibilidad de lo posible lógico tiene mucha importancia en la ciencia, en la simulación, en la arquitectura también, en el arte, en el entendimiento, porque las las tecnologías pueden permitirnos visualizar o experimentar parcialmente situaciones que todavía no existen físicalmente. Y tenemos también la imaginación. Y es que por eso lo virtual concede una enorme importancia a la imaginación, ya que esta puede producir situaciones posibles y lo virtual permite, además que algunas de esas posibilidades adquieran una forma audiovisual. Podemos ver y experimentar de algún modo algo que no existe físicamente. Por tanto, la imaginación sumada a la tecnología crean nuevos territorios perceptivos. La realidad virtual y el ciberespacio. Bueno, la realidad virtual se relaciona inicialmente con tecnologías capaces de producir una simulación audiovisual. El usuario puede experimentar un espacio que no coincide con el espacio físico inmediato y también aparece esa noción de ciberespacio. En concreto, eh Marchanfiz, aquí el autor, eh relaciona esta expresión con William Gibson y lo nombra en concreto por la novela Neuromancer de 1984. Eh, William Gibson es un escritor de ciencia ficción. Y y aquí en bueno, Marchanfiz eh señala que Gibson introduce esa expresión para satirizar para satirizar la retórica de ese sueño californiano y el entusiasmo tecneutópico que emergía alrededor de Silicon Valley y las primeras eh tecnologías que había de simulación. En [resoplido] cualquier caso, lo fundamental es que la la virtualidad transforma nuestra conciencia del espacio. Podemos experimentar presencia, desplazamiento o interacción en en espacios que no existen del mismo modo que un lugar físico. Una tradición de ilusión e inmersión. En este apartado e el autor nos advierte que la realidad virtual no aparece completamente de la nada. Y es que el arte ha intentado crear desde desde antiguo espacios de ilusión, antecedentes que podemos buscar estos espacios de ilusión de ilusión, pues la pintura mural, el uso de la perspectiva, los espacios barrocos, los panoramas, dioramas, los espacios estereoscópicos. Todos ellos buscan de distintas maneras hacer que el espectador experimente un espacio representado. Por tanto, existe una historia que conduce desde la ilusión óptica hasta la inmersión virtual. Desde la ilusión óptica hasta la inversión virtual. La tecnología digital radicaliza una aspiración que ya viene de muy atrás, hacer que el espectador se sienta dentro de la representación. Y siguiendo con conceptos de realidad virtual, tenemos la realidad virtual pasiva y la interactiva. La pasiva se basa principalmente en el uso de la perspectiva, esa ilusión óptica, la representación analógica, en donde el espectador contempla, es decir, recibe la experiencia sin modificar activamente la experiencia. Recibe la experiencia sin modificar activamente la experiencia. es decir, el entorno. Pero después está la realidad virtual interactiva, que se basa en la digitalización y en las tecnologías numéricas. Y aquí, obviamente, el usuario interviene. El entorno puede cambiar en función de sus acciones. Por lo tanto, el espectador se convierte en usuario. El espectador se convierte en usuario. Y esta esta transformación es importante porque el espacio deja de ser una imagen fija para convertirse en un acontecimiento espacio temporal. Es decir, algo que va ocurriendo mientras interactuamos con él. aparecen así los eh virtual environments, o sea, los eh bueno, seora la palabra environments, o sea, los entornos, ahí está, entornos virtuales y las obras multisensoriales, eh los entornos virtuales y las obras multisensoriales que intentan estas últimas, las obras multisensoriales, afectar a varios sentidos, no únicamente a la vista. Y tenemos la apariencia digital, ya que las tecnologías digitales lo que hacen es multiplicar las apariencias, las simulaciones, los efectos. La pantalla se convierte en un espacio de apariencias platónicas, diríamos. Aquí aparece una diferencia importante entre ser y aparecer. El ser pregunta qué es algo y el aparecer pregunta el cómo se presenta ese algo ante nosotros. En los entornos eh en los entornos digitales la apariencia puede adquirir una enorme autonomía. Y aquí se nos relaciona eh esta situación con categorías como lo fugitivo y lo instantáneo, porque [resoplido] las imágenes pueden aparecer rápidamente, transformarse, desaparecer, ser sustituidas inmediatamente. Por eso puede producirse ese desplazamiento del ser y el aparecer. Es decir, la experiencia se concentra cada vez más en lo que aparece en pantalla. [resoplido] Va a aparecer entonces la idea de la tecnoestética. Esto significa tecnoestética, significa estudiar la relación entre la tecnología entre la tecnología y la y la experiencia sensible y estética, ya que las tecnologías actuales crean ambientes que pueden actuar directamente sobre nuestro sistema sensorial. La experiencia puede ser audiovisual o polisensorial, es decir, puede combinar diferentes tipos de estímulos, pero esta capacidad al final tiene un carácter ambivalente, ya que puede ampliar nuestra percepción, pero también, como vimos en el capítulo 5, también puede saturarla porque de ahí, de la saturación llegamos a la anestesia, Una enorme cantidad de estímulos puede provocar paradójicamente esa anestesia entendida como una pérdida o debilitamiento de la sensibilidad. Lo paradójico es que no aparece por la falta, sino por el exceso de estímulos. Por tanto, más sensación no implica necesariamente más sensibilidad. Una experiencia saturada de imágenes, de sonidos, de movimientos o defectos puede terminar reduciendo nuestra capacidad para prestar atención o para responder sensiblemente. Y aquí vamos a hablar de otra tensión, el arte y el entertainment. La experiencia tecnológica puede desplazarse hacia algo que simplemente es agradable, que simplemente es espectáculo, que simplemente es entretenimiento, es decir, entertainment. Es decir, el problema consiste en determinar si una experiencia llena de efectos y estímulos es necesariamente artística o estética y no tiene por qué serlo. Puede convertirse simplemente en un espectáculo. Por eso el arte corre el riesgo de perder su especificidad dentro de una experiencia tecnológica diseñada principalmente para impactar o entretener. Otro apartado, mediación técnica de la percepción. Las tecnologías no se limitan a mostrar objetos, también modifican el cómo percibimos. Por eso, en el texto en concreto que estamos trabajando, eh, las considera como extensiones de nuestros sentidos. Una cámara, una pantalla o un sistema digital puede permitirnos ver de maneras que nuestro cuerpo por sí solo no permitiría. Pero esta mediación tiene dos, dos caras. Por un lado, ciertamente hay un enriquecimiento perceptivo, pero también puede haber un empobrecimiento perceptivo. puede enriquecer, obviamente porque amplía nuestras posibilidades, pero puede reducirlas, puede empobrecerlas por porque dejamos de usar ciertas experiencias corporales como el tacto, el movimiento, la participación corporal, la relación directa física por el mundo. Por tanto, más mediación técnica no significa automáticamente una experiencia más rica. A pesar de estos problemas, eh el texto nos señala que aparece, sigue apareciendo un nuevo modo de percepción en el que nuestros hábitos perceptivos se transforman cuando utilizamos constantemente nuestros los nuevos medios. Y esto significa algo importante y es que no solo cambian las imágenes, también cambia el espectador. Una persona acostumbrada a determinadas tecnologías aprende a mirar, a seleccionar, a interpretar, a moverse entre imágenes de una manera diferente. Por eso, incluso una imagen tradicional puede ser experimentada de otro modo después que nuestros hábitos perceptivos hayan cambiado. Otro apartado es el de virtualidad y arte. La virtualidad nos permite construir mundos posibles. Por eso existe una relación evidente con la creación artística. El arte también ha construido siempre ficciones, ha construido imágenes, espacios, mundos imaginados, pero se nos advierte que no debemos identificar automáticamente lo virtual con lo artístico. que algo sea virtual no significa que sea arte y tampoco debemos identificar una apariencia digital con la experiencia estética. Pues que una imagen sea tecnológicamente impresionante no significa necesariamente que estemos ante una experiencia estética específica. Y aquí reaparece una distinción que ya conocemos, la de la sensibilidad general frente a la sensibilidad específicamente estética, pues podemos recibir muchos estímulos sensibles sin que exista necesariamente una experiencia estética. Por tanto, no toda experiencia virtual es estética y no toda experiencia virtual es artística. Pues hasta aquí este tema seis, la experiencia estética de la naturaleza y la inmersión en lo virtual. Y como en otros temas vamos a hacer un repaso de los conceptos fundamentales que se han tocado en este tema. Bueno, el primero era esa ese cambio entre belleza natural y belleza artística, que era una oposición entre esa belleza que nos encontramos a pie de calle en la naturaleza y la producida mediante el arte, mediante el arte. Eh, Hegel eh va a privilegiar la belleza artística porque el arte pertenece al mundo humano del espíritu, de la cultura y de la historia frente a esa belleza natural que no es manipulada, que no es creada por el humano. Hablamos también de la estética del artificio, que es el predominio moderno del mundo producido artísticamente sobre la naturaleza. La estética de la naturaleza sería la recuperación filosófica de la experiencia estética vinculada con naturaleza y paisaje. [resoplido] Después hablamos de los environmental aesthetics, que son la orientación que estudia la experiencia estética del medio ambiente y la naturaleza. hablamos de la estética ecológica, que era la relación entre experiencia estética, naturaleza y preocupación ecológica. también del land art, que es esa práctica artística de intervención sobre el paisaje y el territorio. El retorno de lo reprimido, nombrábamos a Freud, que era esta expresión utilizada para explicar la reaparición de la naturaleza después de haber sido desplazada por el artificio moderno. Hablamos del paisaje, que el paisaje es la naturaleza percibida. y configurada estéticamente por un sujeto. Eso es el paisaje. No no equivale simplemente a naturaleza, sino es una vez que es procesada por la máquina estética del sujeto. Hablamos del wor, perdón, boss, Borstelung. Borstelun. Bueno, que era la representación interna relacionada, representación interna relacionada con el paisaje de contemplación. Y ese paisaje de contemplación pues era esa naturaleza convertida en paisaje mediante una determinada mediada por una determinada percepción estética. El concepto de lo sublime y lo pintoresco, sublime aquella experiencia estética vinculada a la grandeza, al poder, pero también a la amenaza o a la infinitud. Y lo pintoresco sería una categoría relacionada con lo singular, con lo variado y con lo digno de contemplación. Hay también un desinterés estético, una contemplación no dirigida inmediatamente a posesión, utilidad o provecho. También hay un Darstelung. Dar de Lung, que es esa representación artística de aquello que previamente ha sido experimentado como paisaje. Y el paisaje de representación, paisaje de representación era esa transformación del paisaje perceptivo mediante pintura, literatura, fotografía u otras formas eh representativas. Ese era el paisaje de representación. Y nos acordamos también de la de la percepción dinámica, que era la experiencia del paisaje modificada por el movimiento y por los nuevos medios de transporte. El paisaje de cultura era el territorio natural transformado históricamente por las actividades humanas. el altung gestaltung, que es la acción de configurar o intervenir sobre el territorio. Yo sé que os partís cada vez que digo una palabra de estas en otro idioma, pero bueno, ¿qué se le va a hacer? Ahí la tenéis escrita, ¿vale? [resoplido] Vale. Tenemos también el paisaje de acción, que es el paisaje producido o modificado mediante una intervención humana. la fisis y la tecné que eres oposición, pero a la vez relación también entre naturaleza y acción técnica o productiva humana. lo virtual, esto último que acabamos de ver, aquello que existe como potencia o posibilidad y no se opone necesariamente a lo real, sino que se opone a lo actual, entendiendo actual como aquello que se encuentra de facto realizado, ya, ahora, presente, que podemos acceder a él. Y lo posible real y lo posible lógico, que está muy relacionado, lo posible real sería aquello que puede llegar a realizarse efectivamente y lo posible lógico, aquello que puede pensarse sin contradicción, aunque no pueda realizarse actualmente. La realidad virtual es ese entorno simulado tecnológicamente que modifica nuestra experiencia espacial y perceptiva. Y el ciberespacio es ese ámbito espacial producido mediante las tecnologías digitales. ¿Y qué era la inmersión? La inmersión era esa sensación de encontrarse perceptivamente dentro de un entorno artificial o representado. De ahí pasamos a la realidad virtual pasiva e interactiva. En la pasiva, la experiencia virtual, el sujeto simplemente contempla. En la interactiva, el usuario puede intervenir y modificar, y esto es lo importante, intervenir y modificar el entorno. La apariencia digital era el modo de aparición producido mediante las tecnologías digitales. La tecnoestética era esa relación entre tecnologías y experiencia sensible o estética. La anestesia por saturación era ese debilitamiento de la sensibilidad provocado por un exceso de estímulos. El entertainment era esa dimensión de entretenimiento y espectáculo que puede competir con la especificidad artística. Y dos últimas cosas. La primera, recordar que era esa mediación técnica, que era una transformación de nuestra percepción mediante las tecnologías que funcionan como extensiones de los sentidos. Y la segunda, hacer un pequeño resumen de este tema. a modo de idea general, global, que englobe todo, podemos decir que la experiencia estética ya no queda limitada ni al arte ni a la naturaleza, entendida esta como algo dado. El paisaje depende de cómo percibimos y configuramos la naturaleza, mientras que la virtualidad muestra que la tecnología, que las tecnologías pueden crear nuevos entornos y transformar profundamente nuestra manera de percibir. Buah, casi una horita de tema. Tema seis, la experiencia estética de la naturaleza y la inmersión en lo virtual. Lo de siempre, ¿vale? Se agradece ese like o comentario o lo que os apetezca poner por ahí. Un saludo y nos vemos en el último tema, tema siete.