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TEORÍA DEL CONOCIMIENTO II
TEORÍA TRADICIONAL Vs TEORÍA CRÍTICA | Horkheimer y Adorno (Resumen tipo Podcast)
Realizado con NotebookLM de Google
Resumen para estudio por Borja Brun de:
Grado de Filosofía - Teoría del Conocimiento II
https://gamma.app/docs/Teoria-Tradicional-vs-Teoria-Critica-El-Debate-Filosofico-del-Sig-9fbdcbheq2yoh1c Realizado en base a mis apuntes y usando la aplicación de Google: NotebookLM. Obviamente puede contener errores de lectura al tratarse de un automatismo. En cualquier caso es una aproximación inicial al tema llena de valor por sí misma y un medio —que no un fin—, para acercarnos con otra mirada a la temática que se trata.
Transcripción
Bienvenidas y bienvenidos. Hoy eh nos metemos de lleno en un debate filosófico clave del siglo XX. Hablamos del choque entre la teoría tradicional y la teoría crítica, sobre todo vista desde la escuela de Frankfurt. Exacto. Vamos a apoyarnos en textos fundamentales, eh, principalmente de Jorgeer y Adorno. La idea es desentrañar cómo ven ellos el conocimiento, la razón y, bueno, ¿qué papel tiene todo esto en la sociedad? El kit de la cuestión, me parece a mí, es si el conocimiento puede ser neutro, eso que defiende la teoría tradicional, o siempre responde a ciertos intereses. Vamos a intentar aclararlo justo. Vamos a ver las diferencias básicas, las críticas a veces feroces de la teoría crítica a la ciencia más convencional, digamos. y conceptos eh potentísimos como razón instrumental o dialéctica negativa. Su objetivo no era solo entender el mundo, sino bueno, transformarlo. A ver, empecemos por situar un poco la teoría tradicional. ¿Qué sería históricamente? pues buscaba grandes sistemas, ¿no?, como los de Kant o Hegel para describir la realidad de forma objetiva. Y más recientemente esto se ve en la ciencia positiva, la que dice ser imparcial, neutral, basada en hechos. Claro. Y frente a eso, la teoría crítica, que bebe mucho de Marx, pues argumenta que todo saber, todo conocimiento está condicionado social e históricamente. No busca solo describir, sino como destapar las estructuras de poder que hay detrás. y promover la emancipación. La clave aquí es la praxis, esa idea de unir pensamiento y acción, algo que la teoría tradicional suele separar. O sea, no vale solo compensar, hay que actuar. Y aquí es donde la cosa se pone interesante, ¿no? La teoría crítica acusa a la ciencia tradicional de falsa neutralidad. Dice que en el fondo es ideológica, que ayuda a mantener el estatus quo, las relaciones de poder tal como están. Así es. Horheimer y Adorno insisten mucho en esto. La ciencia no se puede entender aislada de la sociedad. Su desarrollo, sus prioridades están ligadas a intereses políticos, económicos. No es una búsqueda desinteresada de la verdad y ya está. Eso nos lleva directamente a un concepto que has mencionado y que suena central, la razón instrumental de Jorheimer. Explícanos un poco qué es. Sí, es fundamental. Horkheimert sostiene que la razón moderna eh se ha reducido, se ha convertido en una simple herramienta técnica, se obsesiona con buscar los medios más eficientes para lograr un fin, cualquier fin. Pero ojo, sin preguntarse si ese fin es bueno, si es justo, lo que importa es la utilidad, la eficacia, los valores quedan fuera. Entiendo. Es como si el cómo se comiera el para qué, ¿no? Y qué consecuencias tiene esto? Pues pueden ser terribles, porque esa razón puramente instrumental se convierte en un mecanismo de dominación muy muy eficaz. El ejemplo más extremo, y es duro decirlo, es la planificación racional y eficiente del holocausto. Una maquinaria optimizada, pero totalmente desprovista de ética sobre su fin monstruoso. Horkima criticaba tanto esta razón instrumental, científica pero vacía, como la razón más metafísica desconectada de la realidad. Buscaba una síntesis, una razón crítica, sí, pero orientada a valores humanos. Y Adorno, por su parte, introduce la dialéctica negativa. Suena a lo contrario de Hegel, que buscaba siempre la síntesis, la reconciliación. Justo la dialéctica negativa de Adorno eh renuncia a esa síntesis final. Su poder está en mantener las contradicciones abiertas, en usarlas para señalar los problemas del sistema una y otra vez. Es un pensamiento que se resiste a cerrar, a dar la respuesta definitiva, una forma de luchar contra el pensamiento único. Adorno critica como la lógica occidental, al buscar siempre a lo universal tiende a aplastar lo diferente, lo particular y ve un reflejo de eso en los totalitarismos. Su dialéctica quiere desafiar el orden, no justificarlo. Es fascinante también ver como Jorge Gamer mismo evoluciona, ¿no? Parece que empieza con una visión más optimista, quizá revolucionaria y luego Sí, sí, hay un giro importante. Al principio veía la teoría crítica casi como el motor para una revolución marxista hacia una sociedad justa, racional. Pero claro, el auge del fascismo, el estalinismo le sumieron en un pesimismo bastante profundo. Llegó a desconfiar de conceptos como la conciencia de clase de Lucas. Sentía que diluían al individuo su sufrimiento concreto en abstracciones. Entonces, dejó de lado la idea de cambiar la sociedad. No del todo, pero cambió el enfoque. El foco se puso más en la experiencia individual de la opresión. En lo particular empezó a recelar muchísimo de cualquier sistema que buscara una racionalización total. vio ahí una tensión brutal. Buscar la justicia total podía acabar anulando la libertad individual. Los totalitarismos eran para él la prueba terrible de esa deriva, una racionalización que oprime. Entonces, el objetivo seguía siendo la emancipación, pero quizá por otro camino. Eso es la emancipación, pero a través de la toma de conciencia, de entender cómo funciona la dominación, sobre todo a través de esa razón instrumental que lo invade todo. Se trata de rescatar una razón crítica de verdad, que se pregunte por los fines, por los valores, para intentar construir una sociedad más justa. Sí, pero pero siempre vigilantes para no caer en nuevas formas de opresión y protegiendo con uñas y dientes la libertad individual. Ya no era tanto buscar una justicia total abstracta, sino denunciar la opresión concreta y proteger al individuo. Queda clara la división entonces, la teoría tradicional que busca describir objetivamente y la crítica que busca entender para transformar señalando los intereses ocultos detrás del saber. Exacto. Y nos dejan una advertencia crucial, muy vigente hoy. Mucho cuidado con esa razón convertida solo en herramienta. La eficiencia sin ética, sin preguntarse por los fines, puede ser muy peligrosa, puede deshumanizar. y nos dejan una reflexión final en el aire bastante potente. Si como ellos temían, la propia búsqueda de la racionalidad y la justicia puede irónicamente acabar generando nuevas opresiones y aplastando la diferencia, ¿cómo encontramos el equilibrio hoy? ¿Cómo podemos organizar la sociedad racionalmente sin sacrificar esa singularidad, esa libertad individual que ellos al final tanto defendían? Ahí queda eso para seguir pensando.